El paso de la borrasca 'ex-Danielle' trae tormentas torrenciales, ayuda a controlar fuegos y deja más de 60 litros en algunas zonas

Tormenta sobre Teruel.
Tormenta sobre Teruel.
EFE
La 'borrasca ex-Danielle' amenaza con formar un nuevo ciclón.
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Primero iba a ser un huracán, después una tormenta tropical y ahora ex-Danielle ha pasado por la Península como una potente borrasca que ha dejado efectos negativos, que no catastróficos, pero también positivos: por ejemplo, ha servido para aplacar la sequía en Andalucía y para poner coto al incendio en el entorno de la Sierra de los Guájares. De hecho, en las localidades cercanas a estos focos se ha levantado el confinamiento y se ha rebajado el nivel de alerta.

Precisamente en Granada, la Dirección de Extinción del Plan Infoca confirmó que la lluvia caída en la zona (sobre todo durante la mañana de este martes) ha servido para contrarrestar y aliviar la presencia de vientos "erráticos", especialmente en la zona de la Venta de la Cebada, que han dificultado las tareas de extinción de este incendio que tiene un perímetro de 62 kilómetros y una superficie estimada de 5.000 hectáreas, y que ahora con las precipitaciones ha posibilitado bajar la intensidad de las llamas para poder acometer su remate.

Con todo, las fuertes tormentas han dejado unos 60 litros por metro cuadrado en apenas doce horas en muchas zonas de España, e incluso importantes sucesiones de rayos por ejemplo en Galicia. Ávila y el norte de Cáceres fueron los puntos del país más afectados por el agua, con hasta 40 litros en solo medio día en puntos de las provincias de Salamanca, León, Zamora, sierra de Madrid, zonas de Galicia y Pirineo-Leida, entre otras áreas.

Asimismo, en Andalucía y Extremadura, donde también llovió con fuerza, con precipitaciones de hasta 20 litros por metro cuadrado en una hora en las provincias de Huelva, Córdoba, Jaén y Sevilla, además de prácticamente en toda Extremadura y de la Comunidad Valenciana; en el Pirineo oscense las cantidades llegaron a ser de hasta 30 litros en una hora. Estos chubascos intensos estuvieron acompañados de rachas fuertes de viento -80 kilómetros por hora- y de granizo, según datos de la Agencia de Meteorología (Aemet). Se libraron en cambio de esta intensidad en la costa cantábrica, en Girona y en la costa central catalana y el sudeste

Más específicamente en Madrid el paso del temporal dejó importantes destrozos en varios barrios de la capital. Las caídas de ramas, árboles y cornisas por la lluvia y el viento obligaron a los servicios de emergencias a intervenir hasta en 82 ocasiones, en una jornada de "mucha actividad" para los bomberos, que todavía siguen trabajando "ininterrumpidamente" para despejar las vías y subsanar los daños originados por la tormenta.

Según el jefe de guardia de los Bomberos de Madrid, Álvaro Macías, como consecuencia de la lluvia y las rachas de viento, se han generado daños en "elementos constructivos", como fachadas y cornisas, llegando a dañar árboles y causando caídas de ramas "sobre algún vehículo particular", pero sin tener que lamentar daños personales.

En Cataluña, por su parte, los estragos no han sido tan notorios pero el paso de ex-Danielle sí que trajo temperaturas muy altas procedentes de latitudes bajas. De hecho, en cinco estaciones del Empordà, una del Maresme (Cabrils) y otra en el Barcelonès (Badalona), los termómetros registraron sus máximos históricos. Además, se activó el aviso por lluvias por toda la comunidad autónoma y puntuales rachas de viento fuerte que alcanzaron hasta los 30 kilómetros por hora.

En la Comunidad Valenciana la situación fue similar durante toda la jornada: las precipitaciones importantes y los fuertes vientos contrastaron con temperaturas que alcanzaron casi los 30 grados en algunos puntos. Las primeras horas de la mañana fueron el momento de mayor intensidad de las tormentas, sobre todo en la provincia de Valencia.

Signos de debilitamiento para este miércoles

Para este miércoles la borrasca comenzará a dar signos de debilitamiento pero seguirá dejando precipitaciones fuertes y persistentes en áreas de Aragón, Castilla y León, Cataluña y Extremadura, donde la Aemet ha activado el aviso de riesgo amarillo por lluvias que dejarán entre 15 y 20 litros en una hora o 40 litros en 12 horas.

En el resto de la península se esperan nubes con posibilidad de algunos chubascos pero ya de carácter más débil, y valores máximos que descenderán en zonas litorales del área mediterránea y del Cantábrico, mientras que en el interior del tercio oriental peninsular ascenderán; las mínimas caen en casi todo el país. 

A partir del jueves, las precipitaciones seguirán disipándose pero se mantendrá la inestabilidad en gran parte de España con lluvias, en general, algo menos intensas y frecuentes que en días anteriores, y acompañadas por tormentas en puntos de Galicia, Cantábrico, alto Ebro, sistema Central, oeste de la meseta Sur y de Andalucía y Pirineos. Asimismo, en la meseta Norte, este de la meseta Sur y de Andalucía, medio Ebro y este de Cataluña también podría darse algún chaparrón.

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