Los problemas de salud mental en niños y adolescentes se dispararon un 54% en 2021 y se detectó un 80% más de casos de abusos

Los problemas de salud mental en menores de edad se disparan un 54,6% en 2021 y la violencia contra la infancia y la adolescencia crece un 36,8%
Los problemas de salud mental en menores de edad se disparanun 54,6% en 2021 y la violencia contra la infancia y la adolescenciacrece un 36,8%
Freepik / Jeswin

"Llevo unas semanas sin ganas de nada, y no puedo ir al instituto por la ansiedad. Tampoco quiero hacer actividades. Solo tengo ganas de morirme". Son las palabras transmitidas por un adolescente mediante una de las líneas de ayuda de la Fundación ANAR. Los problemas de salud mental en menores de edad se dispararon en 2021 un 54,6%, y la violencia contra la infancia y la adolescencia creció un 36,8%, según ha revelado este jueves la entidad en su informe anual con datos de las peticiones de ayuda de niños y adolescentes del año pasado.

En total, a lo largo de 2021, esta ONG dedicada a la defensa de los derechos de menores en situación de riesgo atendió 251.118 peticiones de auxilio. De ellas, una de cada tres eran por problemas de salud mental, lo que representa un 54,6% de las atendidas en el año anterior. Se asienta así una tendencia iniciada con la pandemia y que viene alertando en los dos últimos años de un empeoramiento de la salud mental entre los niños y adolescentes del país (entre los de 15 y 20 años el suicidio es ya la segunda causa de muerte).

El suicidio es, de hecho, lo que ha experimentado el crecimiento más "preocupante" para ANAR, sobre todo teniendo en cuenta la gravedad de sus consecuencias. Las consultas recibidas por parte de menores con ideas suicidas, intentos de suicidio y autolesiones se ha multiplicado por 18,8 en la última década. Solo en el último año, ANAR recibió 7.770 peticiones de ayuda por estos temas. Además, en los últimos 13 años, el número de autolesiones se han multiplicado por 56: de 57 casos atendidos en 2009 a 3.200 en 2021. 

"Estamos ante un problema muy grave en el que hay que poner solución", urgió Benjamín Ballesteros, director de Programas de Fundación ANAR, durante la presentación del informe este jueves. 

Trastornos de alimentación y adicciones

También se dispararon el año pasado los trastornos de alimentación (un 154,7%), el duelo (139%), los síntomas depresivos (31,5%), las adicciones (41%), la baja autoestima (28%) y la ansiedad (25,6%). 

"Es una tendencia que vemos crecer cada día. Hablamos de mecanismos compensatorios que utiliza el adolescente para encajar en esa imagen social exigente. A veces, cuando siente una falta de control ante todo lo que pasa, ante situaciones de frustración, intenta controlar algo, que es su cuerpo", aseveró  

Una "tendencia emergente" detectada por la fundación, tal y como alertó Díaz durante la rueda de prensa, es un aumento de las consultas de adicciones. Además, advirtió, las alertas ya no solo son por sustancias, sino que hay un nuevo ámbito de adicción, que son las tecnologías. "Los padres y familias están preocupados por saber cómo abordar esta problemática", explicó. 

Según destaca la ONG como un factor igualmente "llamativo" de este último informe, es que en la mitad de los casos (52%), los menores de edad estaban viviendo en el seno de familias que presentan "graves" problemas de salud mental. 

"La soledad acompañada producida por las nuevas formas de comunicación y las tecnologías, la falta de referentes emocionales, los problemas de comunicación, la mayor exposición a la violencia a través de la tecnología y otros problemas como el coronavirus o la invasión de Ucrania generan problemas psicológicos, sociales u económicos que aumentan la frustración, la desmotivación, la incertidumbre, el malestar y, en ocasiones,  desesperanza", señala el psicólogo y director de programas de la Fundación ANAR, Benjamín Ballesteros. 

Aumentan los abusos sexuales

Más allá de los problemas psicológicos, el informe revela que igualmente se ha producido un aumento alarmante de los abusos sexuales y la violencia contra los menores de edad. "No solo es preocupante el aumento de casos, sino también la gravedad, urgencia, duración y frecuencia de los mismos", subrayan desde la entidad sin ánimo de lucro. Y es que en el último año ha incrementado un 37% el número de menores de edad que han requerido atención por ello. 

Aquellos niños y adolescentes cuya madre es víctima de la violencia machista ha incrementado un 49,5% en 2021, afectando a 3.440 adolescentes atendidos por ANAR. "Cabe destacar al respecto que el 43,6% de ellas no eran conscientes de estar sufriéndola", inciden. "Necesitamos que la ley de protección a la infancia se aplique", demandó Ballesteros, asegurando que muchos de los puntos de la norma ayudarían considerablemente a reducir las cifras de violencia intrafamiliar. 

En cuanto a los casos de abusos sexuales, la ONG pasó de atender a 717 casos en 2020 a 1.297 en 2020, lo que supone un incremento del 81%. "Queremos destacar que el 10% de los casos de abusos sexuales que atiende las líneas de ayuda se refiere a abusos sexuales grupales. Es un tema que está preocupando mucho a las familias", afirmó durante la presentación del estudio Diana Díaz, directora de las Líneas de Ayuda.

Además, si en 2020 descendió el acoso escolar por el cierre de las escuelas, la cifra ha vuelto a niveles anteriores a la pandemia.

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