¿Está usando Putin bombas anti búnker contra los civiles escondidos en Mariúpol? Así es la 'KAB-1500L-Pr' que estaría empleando Rusia

Gráfico: funcionamiento de las bombas antibúnker.
Gráfico: funcionamiento de las bombas antibúnker.
Carlos Gámez

Rusia ha intensificado su ofensiva en la región del Donbás y Lugansk lanzando ataques a las principales líneas defensivas. El ejército de Putin ha comenzado a usar en su ofensiva sobre Mariúpol las mortales bombas antibúker, con el objetivo de penetrar en el hormigón de los refugios donde tratan de protegerse muchos de las 100,000 personas que se han negado a abandonar la ciudad tras dos ultimátum.

De acuerdo con las denuncias de las fuerzas ucranianas que resisten el asedio, son varios los puntos que se están atacando, pero el principal es la acería de Azovstal de  Mariúpol, donde se refugian civiles y unos 2.500 militares ucranianos. 

El líder del grupo paramilitar ucraniano Batallón Azov, el comandante Denis Prokopenko ha advertido este martes que las fuerzas rusas están bombardeando la planta "de forma deliberada" con bombas antibúnker de aviación, así como con misiles y "toda la artillería posible", incluso desde barcos.

Penetrar el hormigón

Este tipo de armamento está diseñado para penetrar en objetivos militares muy protegidos o ubicados a gran profundidad. Los cohetes no explotan al primer impacto, sino que son capaces de penetrar una primera capa de material para llegar hasta su objetivo y ahí hacer explosión.

Un tipo de bomba antibúnker que suele usar el ejército ruso es la KAB-1500L-Pr, que es capaz de penetrar hasta 20 metros de tierra o dos metros de hormigón armado. Esta bomba pesa 1.500 kilos, de los que más de mil son de la gran ojiva penetrante. Está guiada por láser y tiene una gran precisión. 

Gráfico: bombas antibúnker, capacidad y funcionamiento.
Gráfico: bombas antibúnker, capacidad y funcionamiento.
Carlos Gámez

Aunque están pensadas para dañar objetivos militares, existe el temor de que puedan ser usadas para penetrar el hormigón de los refugios, donde se esconden miles de los civiles que no han salido de la ciudad. 

De momento, estas bombas están siendo dirigidas a la acería de Azovstal, uno de los puntos fuertes de la resistencia. Sus plantas de acero y hormigón y su red de túneles subterráneos les han proporcionado a los soldados ucranianos la defensa perfecta para frenar a los rusos.

Los ataques a Mariúpol

El comandante Prokopenko ha informado en un vídeo, recogido por Daily Mail, que la artillería está diseñada para traspasar las gruesas paredes y detonar en su interior. Además, ha insistido en que hay muchos civiles en la acería.

"Entre ellos hay muchos niños de diferentes edades, mujeres, ancianos, familias de defensores de Mariúpol, que se esconden en sótanos y refugios antiaéreos", que podrían ser alcanzados por esta artillería si no se abren corredores para su evacuación, algo que el comandante ha pedido a la comunidad internacional que ponga en marcha.

A su vez, el Ayuntamiento de Mariúpol ha informado en su cuenta oficial de Facebook de que las tropas rusas están atacando la planta con bombas pesadas. La acería de Azovstal consta de una red subterránea de túneles y bunkers que están ayudando a las tropas a resistir en la ciudad, evitando por medio de una guerra de guerrillas que las tropas se hicieran con el control de la ciudad.

Denís Pushilin, líder de la separatista "república popular de Donetsk", ya manifestó la semana pasada el plan de las milicias prorrusas de "hacer salir a los topos de sus madrigueras", identificando así las salidas y puntos de acceso de la acería.

Los ataques a esta fábrica se añaden a los se han lanzado en los últimos días en el puerto de Mariúpol. Tales son los ataques que ha recibido la ciudad desde el inicio del conflicto que este lunes, en una entrevista al canal estadounidense CBS, el ministro de Exteriores de Ucrania, Dimitro Kuleba, afirmó que "la ciudad ya no existe".

"Lo que queda del Ejército ucraniano y un gran grupo de civiles están básicamente rodeados por las fuerzas rusas. Continúan su lucha, pero parece, por la forma en la que se comporta el Ejército ruso en Mariúpol, que han decidido arrasar la ciudad hasta los cimientos a cualquier precio" declaró Kuleba.

Los 'numantinos' ucranianos

En el resto de la ciudad quedan en torno a 100.000 ciudadanos que se refugian de la guerra, cuando la ciudad llegó a tener medio millón de habitantes. Ucrania estima que, desde el comienzo de la guerra, en Mariúpol han muerto hasta 21.000 personas.

En esta línea, el jefe del Centro de Control de Defensa Nacional de Rusia, el coronel Mijail Mizintsev ha dado un segundo ultimátum de rendición este martes a las fuerzas de resistencia ucranianas en Mariúpol, tras el ofrecido este fin de semana. 

"Dada la situación catastrófica desarrollada en Azovstal y guiada por principios puramente humanos, las Fuerzas Armadas de Rusia ofrecen una vez más a los milicianos de batallones nacionalistas y mercenarios extranjeros que detengan todas las hostilidades y entreguen las armas a partir de las 12.00 horas" ha resaltado.

A su vez, ha defendido que Rusia "garantiza a todos la preservación de su vida y el cumplimiento de todas las normas de la Convención de Ginebra sobre el tratamiento a los presos de guerra, como ha pasado con el personal militar de las Fuerzas Armadas ucranianas que se rindieron previamente en Mariúpol". 

Por ello, el ultimátum incluye alto el fuego en las próximas horas para permitir la evacuación de combatientes de Azovstal.

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