Las familias monoparentales exigen ser reconocidas para acceder a las ayudas: "Es una cuestión de justicia social"

Un niño acompañan a su madre a un recado durante el estado de alarma por coronavirus.
Un niño acompañan a su madre a un recado durante el estado de alarma por coronavirus.
EUROPA PRESS

Las familias monoparentales llevan décadas reclamando un reconocimiento real en la legislación. El concepto no está definido ni, por ende, incluido en ninguna ley, por lo que el acceso a las ayudas o a la protección a la que tienen derecho otros modelos de familias se ve obstaculizado por un proceso burocrático que, denuncian, las cuestiona continuamente. Las esperanzas están puestas ahora en las iniciativas que el Gobierno pretende impulsar, pero estas familias exigen una mayor celeridad en los cambios y abordar ya lo que consideran una urgencia social.

En España, según datos oficiales, el número de hogares monoparentales alcanza los 1,9 millones. Ocho de cada diez están encabezados por mujeres, por lo que el concepto acuñado normalmente por las asociaciones es el de familias monomarentales. Estas son, además, las que suelen encontrarse en una situación de mayor vulnerabilidad, debido a las dificultades añadidas a las que una madre debe enfrentarse respecto a la crianza y a la relación con el mercado laboral. De hecho, según un informe del Alto Comisionado Contra la Pobreza Infantil, el riesgo de pobreza en las familias monomarentales se dispara un 47%; 20 puntos superior al riesgo medio en España.

"Estamos hablando de casi un millón de familias en pobreza. Es un número muy elevado y suficiente como para que las autoridades entiendan que hay que implementar medidas de carácter urgente para que puedan optar a una vida más digna y no caer en situación de pobreza", reclama a 20minutos Carmen Flores, presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres Solteras (FAMS). Flores lamenta que ser una mujer a cargo de sus hijos sea considerado un factor de riesgo, cuando denuncia que lo que realmente les aboca a esa situación de pobreza y vulnerabilidad es la falta de políticas. "Esto sucede porque la administración no se está haciendo cargo", asegura.

Lo que piden es básicamente una legislación que las identifique y las nombre, para poder optar así a una serie de derechos a los que, ahora, la mayoría de ellas no pueden aspirar. "Hay comunidades autónomas en las que existe esta definición y, por tanto, un reconocimiento; y otras en las que no, por lo que no pueden optar a ningún tipo de beneficios sociales a los que otros modelos de familias, como las numerosas, sí", explica Flores. 

"Cuando se ponen en marcha medidas como el Ingreso Mínimo Vital (IMV), nos encontramos que, al no haber definición, los enmarcan como hogares monoparentales", afirma la presidenta de la FAMS. Lo que sucede, según describe, es que la definición de "hogar monoparental" tiene en cuenta solo el número de adultos que vive en una vivienda, cuando la realidad indica que en muchas ocasiones estas personas tienen que compartir vivienda con familiares u otras personas al carecer de los recursos suficientes. "Por lo tanto, hay madres solteras que quedan excluidas de poder solicitar el ingreso mínimo, que es una ayuda muy básica", lamenta. Esa problemática fue parcialmente atajada recientemente por la modificación del ingreso mínimo aprobada recientemente, y en la que se establece un pago extra de 100 euros por niño en familias monomarentales con bajos ingresos

Algo parecido les sucede con la nueva ley de vivienda, en la que también hay un baremo para este modelo de familias. "Pero resulta que, a la hora de demostrar que es una familia monomarental, se pide lo mismo: los ingresos de todas las personas que habitan en el hogar", denuncia. A nivel más específico, detalla, hay otras "discriminaciones" que exigen que sean corregidas, como no poder optar a otro tipo de ayudas tales como las del transporte, al acceso a la educación, entre otras. "Necesitamos que se corrijan todas esas discriminaciones".

Más derechos con la futura ley de diversidad familiar

Lo cierto es que el Gobierno ya ha iniciado los trabajos para incluir en la futura ley de diversidad familiar una serie de medidas que reduzcan esta problemática. El Ministerio de Derechos Sociales expresó su intención de equiparar los derechos de las familias numerosas a los de las monomarentales para que puedan tener acceso a un mayor número de ayudas. Plantean, por ejemplo, conceder a las familias con un solo progenitor la opción de extender su permiso de maternidad hasta un año completo o, en su defecto, que el padre o madre ceda los seis meses restantes a un conviviente o un familiar de hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad. 

"Nos falta todavía mucha información, a priori parece que sí que han recogido nuestras reivindicaciones, pero no sabemos cómo las van a plantear a nivel de articulado", señala Flores, que añade que han mantenido diversas reuniones con el ministerio que dirige Ione Belarra, pero también con el de Hacienda, Igualdad y Educación. "No creo que haya una negativa a regular a las familias monoparentales per se, sino que considero que hay mucha falta de conocimiento y se desconocen precisamente todas esas discriminaciones que se generan. Es nuestra obligación hacérsela llegar para que entiendan la realidad de nuestras familias", asevera. 

Sin embargo, las familias monomarentales van más allá, y piden que, aparte de la tramitación de la ley, se apoyen medidas "urgentes", porque prevén que hasta dentro de un año y medio no se ponga en marcha la nueva norma. 

"Pasan por verdaderos calvarios para demostrar que están solas"

Ahora bien, ¿qué concepto define mejor a una familia monoparental? Reconociendo que se trata de un término que abarca muchos y diferentes casos, Carmen Flores especifica: una familia monoparental es aquella formada por una única persona adulta con uno o más hijos a su cargo y que no comparte esa responsabilidad familiar con una tercera persona. "Es una definición muy amplia, es verdad, tenemos que ver cómo se aterriza eso a nivel legislativo, porque surgen dudas en algunos casos, sobre todo con personas que están separadas y divorciadas", sostiene. 

Cuando hay un padre responsable, en casos de custodia compartida de mutuo acuerdo, por ejemplo, entienden que ahí las responsabilidades están compartidas. "Pero también es verdad que hay casos en los que esa figura paterna desaparece -o aparece de manera puntual-, incumpliendo con sus responsabilidades de pensión o de cuidados, y habría que proteger también a estas familias, porque nos encontramos con muchos casos de madres que pasan por verdaderos calvarios para demostrar que están solas", subraya Flores. "Siempre tenemos que ir con un carrito de documentos porque estamos siendo cuestionadas continuamente y es de justicia social que eso deje de ocurrir", concluye.

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