Las mujeres cobran un 11% menos que los hombres en la universidad pública y la maternidad dispara la desigualdad

<p>Una investigadora en mirando por el microscopio.</p>
Una investigadora en mirando por el microscopio.
GTRES

La brecha salarial entre hombres y mujeres alcanza casi el 11% de media en las universidades públicas españolas. Dicho de otra forma: las docentes o investigadoras de las universidades españolas cobran un 10,9% menos que sus compañeros, especialmente si están en la década de los treinta, que es precisamente la edad en la que se suelen iniciar proyectos familiares,

El Ministerio de Universidades el pasado viernes el informe 'Brecha salarial de género en las Universidades Públicas Españolas', un trabajo realizado junto a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) y Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), en el que se recogen los datos de una veintena de universidades -y más de 59.300 profesores y profesoras–.

"Todos y todas sabemos que las brechas salariales no son sino una expresión más de las dificultades que las mujeres tienen en el desarrollo de su carrera docente e investigadora, de los numerosos obstáculos internos y externos que tienen que salvar para garantizar su estabilización y promoción profesional y de la falta, en muchos casos, de programas de conciliación laboral y familiar para ambos sexos que permitan mantener el ritmo adecuado en el ejercicio docente e investigador", ha subrayado la rectora María Antonia Peña durante la presentación del documento.

Complementos salariales: los 'culpables" de la brecha 

El "grueso" de esta desigualdad, según la investigación, reside fundamentalmente en los complementos salariales, donde la cifra alcanza el 16,7%. Estos complementos remuneran los méritos investigadores y la participación en otras actividades, como las formativas.

"Las altas diferencias salariales en los complementos no sólo reflejan reconocimientos desiguales, sino que también se proyectan hacia el futuro, en tanto que representan probabilidades desiguales de continuidad, progresión y consolidación de la carrera profesional", señala la investigación.

Si únicamente se analizan estos complementos, se observan diferencias según la franja de edad. La más profunda sucede en la horquilla comprendida entre los 30 y 39 años, cuando alcanza un 10,4%, frente a la que se da en el grupo de edad que va hasta los 29 años, donde es del 1%. En el resto de edades, la brecha se mantiene en torno al 3%.

La edad de los treinta, destacan en el informe, suele ser la de la "primera maternidad"; y es en la que las mujeres encuentran "mayores dificultades" para acumular los méritos docentes e investigadores. Por tanto, la desigualdad en esta edad representa un reflejo de las carencias en cuanto a conciliación familiar y personal que todavía se mantienen en este sector. 

En esa línea, el estudio señala que el permiso por responsabilidades familiares es "el mayor generador de brecha", coincidiendo también con la "variable invisible e invisibilizada del peso de los cuidados". Y es que, al cruzar esta variable con el salario base y los complementos, se halló que la brecha del salario base, que normalmente tiende a la equidad, se dispara: del 20,7% si se tiene en cuenta el salario total y del 28,1% si se le añaden los complementos. 

Por ramas de conocimiento, son tres las que presentan valores medios más elevados de brecha salarial: Ciencias (19%), Ciencias de la Salud (15%) y Humanidades (16%); mientras en las de Ciencias Sociales, Ingeniería y Arquitectura el valor es cercano al 0.

Brecha de género por rama de conocimiento
Brecha de género por rama de conocimiento
Ministerio de Universidades

Si se tienen en cuenta los tipos de complementos que se conceden, destacan los de participación y liderazgo de proyectos de investigación, cuya brecha salarial es de un 41,1%. "Se deduce que los varones tienen un acceso mayor al ingreso de este tipo de complementos probablemente por una menor carga de trabajo reproductivo en el hogar, y así más disponibilidad para involucrarse en grupos de investigación; pero también porque el acceso a este tipo de proyectos se facilita desde posiciones más estables y con mejores condiciones laborales", apunta el texto. 

"Hay más hombres que mujeres a medida en que aparecen las categorías más consolidadas"

Menor, pero igualmente considerable, es la brecha generada por los sexenios, un complemento asociado al reconocimiento de la producción científica: del 25,9%. El informe recuerda que estos están también muy asociados a la estabilidad, categorías laborales más altas y, en consecuencia, también a retribuciones más generosas.

Brecha salarial por tipo de complemento.
Brecha salarial por tipo de complemento.
Ministerio de Universidades

"Tampoco es desdeñable la brecha que presenta el complemento específico asociado a cada categoría laboral", destaca el informe, en el que se indica que es de un 19,4%. Según detalla, se refleja aquí una "presencia mayoritaria de varones" catedráticos o equivalentes, que son además los que suelen tener sueldos y remuneraciones más altos. "Hay más hombres que mujeres a medida en que aparecen las categorías más consolidadas. A partir de la figura de ayudante doctor es cuando empieza a descender la representación de las mujeres", explicó la profesora e investigadora de la Universidade da Coruña, Montserrat Golías.

Medidas del Ministerio contra la brecha salarial

Esta investigación forma parte de la estrategia impulsada por el Ministerio de Universidades para reducir y combatir la brecha salarial. Es el primer paso de una serie de investigaciones que se van a llevar a cabo, abarcando a muchas más universidades públicas y privadas. 

Así, destacan también las medidas que ya se vienen aplicando en las iniciativas legislativas, como el requisito de un registro retributivo del conjunto del personal, el haber blindado una composición paritaria en las comisiones de evaluación y selección de personal, o el de tratar de promover la paridad en los equipos de investigación y el aumento de mujeres como investigadoras principales. 

También en la LOSU se abordan distintas acciones para paliar con esta desigualdad, con actuaciones de conciliación y de corresponsabilidad de cuidados y un análisis y corrección de los usos del tiempo y de los regímenes de dedicación. 

"El estudio pone negro sobre blanco la realidad incontestable de esta brecha que, lamentablemente, se suma a otras, como las existentes en el acceso a la gestión universitaria o en la masculinización y feminización de los ámbitos de conocimiento", subrayó Peña, celebrando que las universidades cuenten a partir de ahora con un "valioso instrumento" para conocer su propia realidad y acometer estrategias.

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