Al menos 54 personas han resultado heridas leves a causa de una fuerte explosión que se ha producido sobre las cuatro de la madrugada de este martes en Burgos capital, a la altura de una casa cuartel de la Guardia Civil situada en la Avenida de Cantabria, informan fuentes del Cuerpo Nacional de Policía.

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El atentado, que la Policía ha atribuido a ETA, fue realizado sin aviso previo y ha sido perpetrado con una furgoneta bomba cargada con 300 kilos de amonal, según han confirmado fuentes cercanas a la investigación a 20minutos.es. El vehículo, con matrículas falsificadas para que pareciera de Burgos, habría sido robado en Francia, según informó el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

La explosión ha dejado un gran cráter de siete por dos metros

Entre los heridos hay seis niños, que estaban durmiendo, y dos embarazadas. En total había 120 personas en el interior del edificio, 41 de ellas niños, ha informado Rubalcaba. La mayoría presentaba cortes y contusiones y algunos han precisado de atención psicológica. "Nadie sigue hospitalizado, todos están en casa y ninguno corre ningún riesgo", añadió. "Ha sido un atentado especialmente canalla", añadió.

En total, 43 familias, de las 90 que habitualmente residen en el edificio, han resultado afectadas por la explosión. "Era un gran atentado, pensado para hacer daño a las familias (...) Buscaba víctimas mortales, y en ese sentido es un atentado fallido", ha explicado el ministro. "Son asesinos salvajes y enloquecidos, y eso les hace más peligrosos, dijo.

La Avenida de Cantabria, donde se produjo la explosión, en concreto en la parte trasera de la casa cuartel destinada a residencia que da a la calle Jerez, ha sido escenario de niños llorando debido al susto y otras expresiones de pánico. La deflagración ha dejado un enorme cráter de siete por dos metros que ha dañado hasta siete plantas de las 14 con la que cuenta las dependencias del instituto armado.

Gran carga explosiva

El delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, ha asegurado que la carga explosiva en el atentado ha sido "muy importante". Fuentes de la investigación hablan al menos de 200 kilos de explosivo, aunque no descartan que esa cantidad pueda ser aún mayor conforme avancen las pesquisas. "Ha sido una bomba muy importante", agregó Rubalcaba al respecto.

Buscaban una matanza indiscriminada

Se cree que el explosivo era amonitol, de manejo extremadamente delicado y de alto poder destructivo. Es una mezcla de amonal -nitrato amónico y polvo de aluminio- al que se le añade nitrometano, un aditivo utilizado como potenciador en los combustibles de aeromodelismo. ETA comenzó a experimentar con este nuevo explosivo a finales de 2007, después del robo de 2.000 litros de nitrometano en Francia en en octubre de ese año. 

Alejo ha confirmado que no se ha producido ningún aviso previo a la explosión y ha aseverado que los terroristas pretendían "hacer el mayor daño posible". De hecho, fuetnes de la invesigación califican de "auténtico milagro" que no se hayan producido víctimas mortales entre las familias de los guardias civiles que dormían en sus casas en el momento de la explosión.

En el mismo sentido se ha pronunciado el vicepresidente tercero del Gobierno y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, quien ha asegurado que la organización terrorista buscaba "una matanza indiscriminada". "Acabarán en la cárcel", añadió.

Cámaras de seguridad

Miguel Alejo ha señalado que en las próximas horas se pondrá en marcha una oficina para atender a todos los afectados y ha reiterado que las Fuerzas de Seguridad del Estado investigan para detener a los autores del atentado.

Por otra parte, fuentes policiales han explicado que están visionando las grabaciones de las cámaras de vídeo instaladas en la zona para analizar todos los datos disponibles acerca de las circunstancias en las que se produjo el siniestro.