Sánchez logra la foto de la unidad con Zapatero y González, que reivindica la "libertad de expresarse críticamente"

  • González: "De mí se dicen muchas tonterías. Las soporto bien, pero las soporto menos bien cuando son de los nuestros".
  • ​Zapatero pide abolir la prostitución, aboga por "grandes acuerdos" con el PP y dice que es el "Congreso de la unidad".
  • Lastra reivindica "cada minuto" de la historia del PSOE y acusa a Casado de actuar "en contra de los españoles".
  • Los líderes de CCOO y UGT, invitados al cónclave socialista, reclaman la derogación de la reforma laboral.
  • ​Sánchez afronta el Congreso del PSOE con plenos poderes y renueva el partido de cara al ciclo electoral de 2023.
González, Sánchez, Zapatero y Almunia, este sábado en el 40º Congreso Federal del PSOE.
González, Sánchez, Zapatero y Almunia, este sábado en el 40º Congreso Federal del PSOE.
EFE

El Congreso del PSOE se inauguró oficialmente este sábado con una fotografía impensable hace cuatro años: Sánchez, Zapatero y Felipe González, los tres presidentes socialistas, abrazados. Ahora, restañadas las heridas internas del pasado gracias al pegamento del poder y el paso del tiempo, los socialistas buscan salir de su cónclave unidos, renovados y rearmados para afrontar el próximo ciclo electoral. Así, el acto se convirtió en una reivindicación de la historia de la organización y del proyecto para España que Sánchez quiere seguir liderando, aunque también se coló un recado de González al presidente: que "estimule la libertad de expresarse críticamente".

El expresidente González garantizó su lealtad a un proyecto que, recordó, encabezó durante 27 años como secretario general y trece y medio como presidente del Gobierno. "Y que ahora encabezas tú, Pedro Sánchez", agregó. Pero también dejó muy claro que "el fundamento" del socialismo es la "libertad" -"socialismo es libertad", dijo en otro momento, evocando su eslogan de 1977-, y que él se siente "libre" porque dice lo que piensa. "No todo lo que pienso, porque sería impertinente (...), pero no siempre me callo, y cuando no me callo quiero que sepáis que me siento libre porque digo lo que pienso y me siento responsable porque pienso lo que digo", expresó.

En esa línea, pidió a Sánchez que "estimule la libertad de expresarse críticamente", porque así se "construye un gran partido (...), con opinión crítica y formada". La suya, en cualquier caso, prometió expresarla en público sólo si le preguntan. "Ni siquiera pretendo que se tengan en cuenta lo que opino. Simplemente, de buena fe, opino. Aconsejar a beneficio de inventario es más difícil de lo que parece. Si no me preguntan puedo decirlo en un círculo de amigos, pero no interfiero", insistió González, quien sostuvo que de él se dicen "muchas tonterías" y que las soporta "bien", aunque las tolera "menos bien" en un caso concreto: "Cuando son de los nuestros".

En su discurso también reivindicó el feminismo de Carmen Alborch -"que es el que de verdad nos ha hecho avanzar", el pragmatismo y el "régimen del 78": "Me siento orgulloso de ser de los pocos que quedan de eso que llaman el régimen del 78, a mucha honra", insistió el expresidente, quien también lanzó un alegato en defensa del cumplimiento de la ley y la Constitución, con un dardo incluido al PP, al que no mencionó expresamente: "Me duele que los que dicen defenderla [la Constitución] no cumplan los mandatos constitucionales. Eso no ha pasado nunca con el PSOE. Si hemos estado en la oposición no nos hemos negado nunca a renovar los órganos constitucionales", apuntó.

Zapatero pide acabar con la prostitución

Zapatero, por su parte, pidió a los socialistas que lideren el camino hacia la abolición de la prostitución. Los congresos del partido, dijo, son "la antesala de grandes avances", y el de este fin de semana debería ser el que "abra la puerta definitivamente" al fin de la prostitución y de la "esclavitud" que implica. "La discriminación de la mujer es la más vieja e insoportable del mundo", insistió Zapatero, quien subrayó el papel del PSOE como "centro de gravedad de la democracia española" y su compromiso con el "respeto a la diversidad". También recordó los 10 años desde el final de la violencia de ETA y reconoció su "deuda" con Rubalcaba, lo que puso al auditorio en pie.

En su discurso hubo, además, una llamada a "grandes acuerdos" con el PP por "difíciles" que puedan ser, en línea con el pacto de esta semana para renovar varios órganos constitucionales cuyo mandato estaba caducado. "Hagamos lo posible para que se mantengan esos acuerdos incipientes", dijo Zapatero, quien hizo una mención expresa al ministro de la Presidencia, a quien se refirió como "super Bolaños", y que fue el encargado de las conversaciones con la oposición. Eso sí, Zapatero también criticó a Casado por decir que España va camino de la quiebra. "Me siento muy orgulloso de que ningún dirigente socialista lo dijera nunca, siempre hemos arrimado el hombre", apuntó.

Su intervención fue reivindicativa y optimista. "No es casual que este sea el partido con más historia de España, que más años ha gobernado España y que más votos ha tenido de españolas y españoles. Una historia de servicio a España, la mejor de todas las fuerzas políticas contemporáneas", dijo Zapatero, quien llamó a buscar "nuevos sueños, anhelos e ideales" para una "transformación más profunda" del país y auguró que el cónclave servirá para "salir a ganar los próximos ciclos electorales", porque es un congreso de "unidad, de futuro" y de una socialdemocracia "avanzada, renovada, fuerte, joven y dinámica" que trabaja por "el porvenir y la decencia" del país.

Los sindicatos piden a Sánchez derogar la reforma laboral

También de historia presumió la vicesecretaria general, Adriana Lastra, que llamó a un "rearme de la socialdemocracia", a la unidad interna y a "sumar fuerzas" en favor de la justicia social y la igualdad, y frente a un PP de Casado que "habla de los españoles pero actúa en contra de los españoles" y "vota contra los trabajadores, las pensiones, el salario mínimo y boicotea los fondos de recuperación", de modo que "la libertad para unos pocos se llama privilegio y es lo contrario a la justicia". "Lo mejor que le ha pasado a este país lo hemos hecho los socialistas siempre", proclamó Lastra, que reivindicó "cada minuto" de la historia del partido y elogió el "liderazgo claro" de Pedro Sánchez.

En la inauguración de este sábado también intervinieron los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez respectivamente, que coincidieron en reclamar la derogación de la reforma laboral. "Modernizar el modelo laboral pasa necesariamente por derogar la reforma laboral de 2012", dijo Sordo, quien elogió al PSOE por ser "la organización que más se parece a la sociedad española". "Hay que derogar la reforma laboral", insistió Álvarez, quien defendió el feminismo, los derechos del colectivo LGTBI, el cuidado del medio ambiente y lanzó una receta frente "a la ultraderecha y el fascismo que vuelve a aparecer": "Más bienestar, más igualdad, más libertad".

El Congreso del PSOE continuará a lo largo del sábado y se cerrará el domingo. Sin grandes sorpresas a la vista, el punto de mayor interés es la nueva Ejecutiva, diseñada por Sánchez y que probablemente se conocerá a última hora del sábado. Se espera una cúpula más reducida -la actual tiene medio centenar de miembros-, y la incógnita gira en torno a la posible entrada de ministros. Para el domingo queda un gran mitin del presidente, que clausurará así el cónclave más tranquilo del partido desde 2008, un fin de semana de unidad que debe servir para rearmar al partido de cara a las elecciones de 2023, ahora que los socialistas están empatados o ligeramente por detrás del PP en las encuestas.

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