Salvini, Meloni y Berlusconi, asalto uno: la derecha italiana se juega su "unidad" en las elecciones municipales

  • Roma, Milán, Nápoles, Bolonia o Turín son algunas de las localidades que eligen a sus alcaldes este 3 y 4 de octubre.
  • Los dos partidos de ultraderecha, Fratelli d'Italia y Lega, son favoritos en las encuestas nacionales, pero llegan con dudas.
El líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi; el de la coalición de derechas, Matteo Salvini; y la presidenta de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, en el Palacio Quirinal de Roma.
El líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi; el de la coalición de derechas, Matteo Salvini; y la presidenta de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, en el Palacio Quirinal de Roma.
ETTORE FERRARI / EFE

La política italiana nunca decepciona. El país se ha convertido en un paradigma de inestabilidad y mientras el Gobierno tecnócrata de Mario Draghi parece consolidado a nivel nacional, se celebran unas elecciones municipales en las que se decide el futuro político algunas de las principales regiones: Roma, Turín, Nápoles, Milán o Bolonia eligen a sus alcaldes...y los focos están en la coalición de derechas que forman Fratelli D'Italia, la Lega y Forza Italia. Giorgia Meloni, Matteo Salvini y Silvio Berlusconi miden su fuerza para comprobar si su resistencia a una escala mayor es tal.

Pero, a efectos prácticos, no se vota lo mismo. Las dos formaciones de ultraderecha, Fratelli y la Lega, lideran con cierta comodidad las encuestas nacionales, pero las municipales les cogen todavía sin terminar de armar la coalición. Parece poco probable que la izquierda pueda competir en las elecciones de 2023, pero este domingo y este lunes salen a escena con opciones en varias ciudades. Hay que tener en cuenta que se vota en más de mil localidades.

El caso de la capital es paradigma del caos que puede suponer la política italiana: nadie quiere ser el alcalde o alcaldesa de Roma y los partidos siempre han tratado de presentar candidatos que no les desgasten porque lo que es Roma en realidad es un regalo envenenado. Salvo la actual alcaldesa, Virginia Raggi, del Movimiento 5 Estrellas (M5S), el resto de candidatos con opciones son poco conocidos para los romanos: Roberto Gualtieri, exministro de Economía, del progresista Partido Demócrata (PD); Enrico Michetti, abogado, de Fratelli, y el independiente Carlo Calenda, exministro de Desarrollo Económico con Matteo Renzi. Es más, la campaña apenas se ha centrado en la capital.

Meloni, Salvini y Berlusconi tratan de mandar un mensaje de unidad

De todos modos, la derecha se ha empeñado en mostrar imagen de unidad en los últimos actos de campaña. "Resígnense, éste es el equipo que gobernará los municipios e Italia en los próximos años, aunque los periódicos que alguna vez eran prestigiosos escriban sobre el tren que sale y el avión que se retrasa", sostuvo Salvini. Y es que el líder de la Lega y su homóloga de Fratelli, Giorgia Meloni, parecen haber evitado coincidir demasiado durante las últimas semanas. Ellos quitan hierro al asunto. No quieren oír hablar de división.

Meloni mantuvo esa línea: "La izquierda ha instrumentalizado nuestras supuestas divisiones, pero estamos unidos, tenemos una visión común, no somos como la izquierda unida por los sillones". A esos dos nombres se ha sumado el de Antonio Tajani, expresidente del Parlamento Europeo y actual vicepresidente de Forza Italia, que también ha llamado a "la unión del centroderecha", obviando las tendencias ultraderechistas de sus dos compañeros de viaje.

Pero no se las prometen demasiado felices. Dejando al lado el caos que es Roma, las otras cuatro principales ciudades son en su mayoría territorio del centro izquierda. Además de las tensiones entre Salvini y Meloni, también este jueves, en una entrevista publicada por La Stampa, Berlusconi ponía en duda la capacidad de los dos líderes ultraderechistas de ponerse al frente de un hipotético Gobierno. "Mire, seamos sinceros: pero si Draghi va a ser el presidente de la República, ¿a quién le asignará el nuevo gobierno? ¿A Salvini? ¿A Meloni? Vamos, no bromeemos". Esto da pistas de que si bien para las municipales la imagen trata de ser de unidad, la batalla nacional en ese lado del espectro político se mantiene más que viva.

Por partes, Milán será territorio de la izquierda, pues el actual alcalde Giuseppe Sala se mantiene favorito para vencer incluso en primera vuelta. En Turín la derecha sí tiene más opciones, pues su candidato Paolo Damilano, un empresario conocido en la ciudad, ha tomado la delantera para sustituir a la actual regidora, Chiara Appendino del M5S. Bolonia y Nápoles, por su lado, tendrán casi con total seguridad alcaldes de centroizquierda.

Un aperitivo para lo que espera...¿en 2023?

Italia es imprevisible, y aunque celebra elecciones a nivel nacional en 2023 nunca se puede descartar un adelanto. Precisamente por eso las municipales son un aperitivo de lo que pueda pasar en el futuro. Mientras la derecha está en proceso de unir sus fuerzas, la izquierda trata de rearmarse. El Partido Democrático apostó por el ex primer ministro Enrico Letta como líder y el M5S ha dado un giro al centro de la mano del predecesor de Draghi, Giuseppe Conte. El centro izquierda se ha llenado, con la Italia Viva de Matteo Renzi casi en mínimos.

Mario Draghi espera la cita electoral para dar otro salto, pues su nombre suena con fuerza para ser el próximo presidente de la República en sustitución de un Sergio Mattarella que tendría que dejar el cargo en 2022, pero podría aguantar para dejar el relevo al expresidente del BCE. Italia está en cambio permanente, pero ahora entrará, como otros países de la UE, en un cambio de era.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento