Sánchez dice que Cuba "no es una democracia" pero evita calificarla de dictadura

Sánchez, en la entrevista con Piqueras en Telecinco.
Sánchez, en la entrevista con Piqueras en Telecinco.
TELECINCO
Sánchez, en la entrevista con Piqueras en Telecinco.
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó este martes que Cuba «no es una democracia» y que se están viendo «imágenes muy duras» en el país, con episodios de represión a manifestantes o o el arresto de periodistas –entre las que figura la corresponsal de ABC–, pero evitó calificar a al país de «dictadura».

En una entrevista en Telecinco, Sánchez pidió que los cubanos «se puedan manifestar libremente», apostó por «acelerar todas las reformas» que traigan «derechos y libertades» y afirmó que el arresto de profesionales de la información es «improcedente», por lo que el Ejecutivo ha pedido su «pronta liberación».

«Es evidente que no es una democracia, pero tiene que ser la sociedad cubana la que encuentre el camino», zanjó Sánchez, quien rechazó «injerencias» y expresó su «máximo respeto» a la sociedad de la isla, donde miles de personas han tomado las calles al grito de «libertad» y contra el presidente Miguel Díaz-Canel.

Las protestas en Cuba, que sufre desde 1962 el bloqueo económico de los Estados Unidos, son las más importantes desde agosto de 1994 y se producen en un contexto de grave crisis económica y sanitaria, con el coronavirus fuera de control y una severa escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos, además de prolongados cortes de electricidad.

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Frente a esas manifestaciones, el Gobierno cubano ha respondido con cientos de detenciones y se han registrado enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, lo que llevó al Ministerio de Exteriores español a emitir este martes un comunicado donde pide que se respete el derecho de manifestación, subraya que el Ejecutivo sigue «con mucho interés» los acontecimientos y achara la crisis a la confluencia de «varios elementos».

La oposición criticó la nota por insuficiente. El PP exigió una condena expresa de la «represión» de la «dictadura cubana» y censuró la posición «equidistante» de Exteriores, al tiempo que anunció que forzará votaciones en todos los ayuntamientos y parlamentos regionales para pedir el cese de la violencia «injustificada» y que los cubanos «puedan elegir en libertad».

Vox, por su parte, registró una iniciativa en el Congreso para «condenar rotundamente la represión» en la isla, mientras que Ciudadanos instó al Ejecutivo a condenar «sin ningún matiz» la «dictadura comunista» cubana.

Unidas Podemos se unió a la petición de que los cubanos puedan manifestarse libremente, pero rechazó que Cuba sea una «dictadura».

Preguntada por esta cuestión, la nueva portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, dijo que su función no pasa por «interpretar» las posiciones de otras formaciones políticas y, sobre si Cuba es o no una dictadura, se limitó a afirmar: «Creo que no hay duda de que España es una democracia plena que defiende la democracia, los derechos y las libertades. No puedo ser más rotunda, esa es la posición de su Gobierno».

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