Primer cara a cara Biden-Putin: en busca del acercamiento pese a un lenguaje que recuerda a la Guerra Fría

Joe Biden, a su llegada a Ginebra para la reunión con Putin.
Joe Biden, a su llegada a Ginebra para la reunión con Putin.
DENIS BALIBOUSE / POOL

"Se arrepentirán más de lo que lo han hecho en mucho tiempo''. Esa frase, pronunciada por el presidente ruso, Vladimir Putin, tenía como destinatario a occidente, o lo que es lo mismo a la Unión Europea y sobre todo a Estados Unidos. Las relaciones entre ambos países están, según palabras del propio Putin, "en su punto más bajo". 

Moscú tuvo buena predisposición durante el mandato de Trump y de hecho se generó un gran caso: si Putin había intervenido o no en la campaña electoral para que el magnate ganara las elecciones. El presidente ruso nunca ha ocultado la simpatía hacia Trump, a quien ha calificado como un hombre extraordinario y talentoso".

Con Joe Biden las cosas son distintas. Este miércoles ambos líderes mantendrán en Ginebra su primer encuentro bilateral (aunque hablaron durante algunos minutos como bienvenida de Biden a la Casa Blanca). Está previsto que la reunión dure unas cuatro horas, tal como apuntaron fuentes de la Administración Biden y ese cara a cara llega en medio de un lenguaje casi bélico por ambas partes, que recuerda incluso al tono usado en la Guerra Fría.

Sanciones y una acusación de "asesino"

En marzo empezaron las hostilidades dialécticas con un Biden que, casi recién llegado al poder, calificó a Putin como "asesino", en una acusación que para muchos "no tenía precedentes". Lo hizo en el marco del caso Alexey Navalni. El arresto y la condena al opositor provocó una cadena de sanciones tanto por parte de Estados Unidos como de la Unión Europea. Putin no tardó en responder a las "provocaciones" con medidas restrictivas y deseando a su homólogo americano "buena salud", no sin tono irónico.

Además, la Administración Biden también aprobó otro bloque de sanciones contra Moscú precisamente por su posible implicación en la campaña electoral de 2016. La cumbre de este miércoles, visto lo visto, dificulta cualquier acercamiento. Biden, de hecho, aseguró la pasada semana que Washington "responderá de manera sólida" cuando el Gobierno de Moscú "se involucre en actividades dañinas".

"Vamos a informar de que hay consecuencias por violar la soberanía de la democracia en Estados Unidos, Europa y otros lugares"

Estados Unidos, en contra de lo que sucedía con Trump, quiere a la UE cerca, lo que implica necesariamente alejarse de Rusia tal y como está el escenario geopolítico. "Ya lo hemos demostrado. Vamos a informar de que hay consecuencias por violar la soberanía de la democracia en Estados Unidos, Europa y otros lugares", añadió entonces Biden, quien recordó que solo después de reunirse con "los socios democráticos más cercanos" se vería con Putin. Así pasará: Biden llega a Ginebra después de estar en Bruselas en la cumbre de la OTAN, en la que EE UU quiso mostrar su "regreso al multilateralismo".

Y precisamente en esa cumbre Biden no quiso ofrecer detalles sobre sus expectativas acerca de los resultados del encuentro con Putin, Biden adelantó que dejará claro "dónde están las líneas rojas". Fue rotundo: "Voy a dejarle claro al presidente Putin que hay áreas en las que podemos cooperar, si lo elige, y si elige no cooperar y actúa de la manera que ha hecho en el pasado, en lo relativo a ciberseguridad y otras actividades, entonces responderemos", zanjó.

Mientras Biden es directo, Putin tira de ironía cada vez que puede. Eso sí, fue él quien primero llamó a un encuentro bilateral "directo", y esgrimió que sería "interesante para el pueblo de Rusia, de Estados Unidos, y de otros países", en clara referencia a la UE. Ese momento ha llegado. "Tengo la gran esperanza de que, habrá algunas ventajas y algunas desventajas, pero no habrá ningún movimiento impulsivo", expresó el presidente ruso hace días sobre la reunión.

La UE, al lado de Biden

La UE, tal como se esperaba, se ha posicionado del lado de Biden. Este martes el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reivindicaron que Washington "vuelve" al liderazgo global tras las turbulencias vividas durante la era Donald Trump. "Estás de vuelta en Bruselas y América esta de vuelta en la escena global. Son buenas noticias para sus socios y para el mundo", sentenció Michel.

Putin, en cambio, mira desde el otro lado, y de la reunión de Ginebra no se esperan grandes avances, aunque sí puede servir para que se produzca cierto deshielo entre dos líderes que no han hecho más que chocar en los últimos meses. Putin estaba más cómodo con Trump y Biden está incómodo con Putin. Por si el contexto no tuviera los ingredientes suficientes, el encuentro tendrá lugar el céntrico Hotel Intercontinental, que tiene una larga y conocida historia de acoger negociaciones diplomáticas entre estadounidenses y rusos. Una reunión más a la lista.

Tanta Europa
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