> Cultivos, seguridad nacional, clima... la NASA española es un "sueño factible", pero con muchas incógnitas

Cultivos, seguridad nacional, clima... la NASA española es un "sueño factible", pero con muchas incógnitas

En un principio, el pallet con baterías viejas no iba a arrojarse al espacio e iba a ser transportado por una nave de carga japonesa.
En un principio, el pallet con baterías viejas no iba a arrojarse al espacio e iba a ser transportado por una nave de carga japonesa.
Pixabay

Desentrañar los secretos del universo y explorar sus rincones más recónditos han constituido durante siglos la gran ambición del ser humano cada vez que alzaba la vista hacia las estrellas. Esta pretensión le ha llevado a desarrollar la tecnología hasta límites impensables, a responder preguntas que parecían incontestables y a trasladar lo aprendido a otras áreas de conocimiento. Precisamente para avanzar en esta dirección y hacerlo de una manera más eficiente y coordinada, España contará antes de que acabe la presente legislatura con su propia agencia espacial.

Así lo anunció hace un par de semanas el director del Gabinete del presidente del Gobierno, Iván Redondo; aunque, de momento, son más las incógnitas que las certezas, pues no ha trascendido ningún detalle sobre cómo será este nuevo organismo. Sin embargo, los expertos confían en que servirá para unificar el trabajo de distintas agencias del Gobierno vinculadas al espacio bajo una única cabeza visible convertida en un interlocutor externo e interno.

El Gobierno responde con esta decisión a una de las grandes reivindicaciones del sector, que llevaba años reclamando la creación de una agencia para España; el único gran país europeo sin una, pese a ser la quinta potencia aeroespacial del continente. No obstante, esta decisión llega en el momento menos esperado y ha supuesto una verdadera "sorpresa" para los expertos. "No había ningún tipo de rumor, nos ha cogido con el paso cambiado", reconoce Diego Rodríguez, director de Espacio del grupo privado de ingeniería y tecnología Sener.

La noticia resultó especialmente llamativa en el sector después de que ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, descartase la creación de este órgano a principios de año al estimar que las actividades espaciales en España ya estaban bien coordinadas con la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Unión Europea.

Una única cabeza visible

El INTA, el CEDETI, el Centro de Astrobiología, diversos grupos del CSIC... Hasta ahora, existen en España multitud de organismos y departamentos ministeriales relacionados con el espacio, pero ninguna entidad que los agrupe, los coordine y actúe como representante, explica Julio Gallegos, profesor de Diseño de Satélites de la Escuela de Arquitectura, Ingeniería y Diseño de la Universidad Europea de Madrid. 

"Se espera que unifique todos los esfuerzos. Su principal objetivo será aconsejar al Gobierno y definir una estrategia"

"De esta nueva agencia se espera que unifique todos los esfuerzos, porque están un poco dispersos entre instituciones. No hay un alineamiento claro, una estrategia única. Por eso, su principal objetivo será aconsejar al Gobierno y definir una agenda. Así sería más eficiente", añade. Además, debería disponer de "un presupuesto sustancial", en el que se incluiría el que España ya destina cada año a la ESA.

Esta centralización bajo una sola "cabeza visible" ayudará también en la representación internacional de España en el sector y le conferirá "una mayor fortaleza", ya que hasta el momento no hay un portavoz único en los distintos foros, ahonda Elisa González, presidenta de la Asociación Española de Derecho Aeronáutico y Espacial. 

Impulso a la industria

Hasta la fecha, España se ha beneficiado enormemente de su participación en la ESA, que le ha permitido desarrollar esta industria tecnológica hasta erigirse en una auténtica potencia en el continente. Sin embargo, la creación de un equivalente nacional aportaría estabilidad a las políticas adoptadas, que redundaría en un impulso aun mayor al sector para hacer frente a la competencia global y brindaría al país la opción de participar en más proyectos internacionales, considera Rodríguez.

No obstante, no solo afectaría a la proyección de España en el mercado global, sino a las posibles actuaciones dentro de sus fronteras. Así, la agencia puede ayudar a desarrollar proyectos propios para beneficiar al país, al no depender de los intereses de un organismo supranacional, que pueden caminar en otro sentido, apunta Gallegos. "La agricultura y el clima son distintos en España respecto al resto de Europa, sería posible fomentar la observación para mejorar los cultivos, la red ferroviaria, la seguridad nacional...", conjetura.

Dudas sobre el modelo

Está todavía por ver cuál será el modelo elegido para esta nueva agencia espacial española, ya que las existentes en otros países cuentan con estructuras y atribuciones muy diferentes entre ellas, adecuadas a la capacidad industrial, la estrategia política y el potencial inversor de cada estado. 

"Estamos expectantes porque no hay mucha información. No ha trascendido cómo se va a hacer y hay aspectos importantes que nos gustaría conocer"

"Hay dos tipos de agencias. Uno lo componen aquellas que tienen muchísimas competencias, como la NASA estadounidense o la Roscosmos rusa, y otras son de gestión. España necesitaría una de estas últimas, porque no estamos capacitados para tener una de las otras", señala González, que es también directora del módulo espacial del curso de posgrado Especialista en Derecho Aeronáutico y Espacial de ICADE Universidad Pontificia Comillas y AEDAE.

Con ella coincide el director de Espacio de Sener, que añade: "Estamos expectantes porque no hay mucha información. No ha trascendido cómo se va a hacer y hay aspectos importantes que nos gustaría conocer: cuál es la forma jurídica de esta agencia, cómo se va a organizar, cuál va a ser su papel... Querríamos saber si se van a aprovechar los fondos de recuperación, porque podría ser una excelente oportunidad".

Un sueño factible

Los expertos coinciden en que no solo se trata de un sueño demandado y deseable, sino también "factible". De hecho, la presidenta de la AEDAE considera que sería "bastante fácil", pues bastaría con que el Consejo de Seguridad Aeroespacial Nacional designase un comité, que sería la agencia, compuesto por un representante de cada uno de los organismos afectados y del sector privado. "Sería muy interesante que se incluyera a la comunidad científica, incluso juristas que ayuden a ver problemas que puedan surgir y a resolverlos", agrega.

Asimismo, en relación con esta nueva agencia, González reclama una ley espacial española, que permita una mejor regulación y la concesión de licencias a operadores privados.

En la misma línea sobre la agencia espacial española y su puesta en marcha se expresa Rodríguez: "Yo no veo ningún impedimento, es algo que solo exige voluntad política. España tiene bastante madurez para tener sus propios programas espaciales. Es una decisión justificadísima".

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