Apoyo militar, económico y de Frontex: la ayuda que la UE puede prestar en Ceuta y que el Gobierno no ha pedido

Frontex patrulla aguas españolas
Frontex patrulla aguas españolas
FRONTEX

Marruecos hace frontera con España y, por tanto, con la Unión Europea, pero el margen de actuación de la UE en la crisis migratoria de Ceuta es limitado si el Gobierno español no pide ayuda expresamente. Para que se produzca un despliegue de efectivos de la Agencia de Fronteras (Frontex) o llegue apoyo financiero, Moncloa debe pedirlo.

Desde el lunes, altos cargos de la UE mostraron su apoyo a España repitiendo que las fronteras de España "son las fronteras de la UE", y han insistido en la necesidad de un pacto migratorio entre los 27 que ayude a evitar situaciones como la que se vive en Ceuta. En todo caso, la competencia sobre el espacio de seguridad, libertad y justicia es compartida y el mayor peso recae sobre los Estados miembros.

España solicita, Bruselas ayuda

El apoyo comunitario no es automático, sino que tiene que ser el Gobierno español el que lo solicite, y de momento no lo ha hecho. A nivel humano es posible un despliegue de agentes de Frontex. La Agencia descentralizada tiene como objetivo proteger las fronteras exteriores de la Unión y colaborar con los Estados miembros "en la pronta detección y resolución de cualquier posible amenaza para la seguridad". Sería, por lo tanto, un elemento complementario a los efectivos ya desplegados por parte del Ejército, la Policía y la Guardia Civil.

De todos modos, España nunca ha pedido auxilio de Frontex en Ceuta y Melilla en la historia reciente. En 2014 ya rehusó pedir apoyo a la Agencia ante una situación similar a la actual, por lo que ahora no es una posibilidad viable. Fuentes comunitarias consultadas por 20minutos apuntan a que la posibilidad de Frontex lleva "en la mesa" desde el principio de la crisis, pero el Ejecutivo "no ha optado por recurrir a ella".

Si llegara esa solicitud, el Consejo (los 27 Estados miembros), con arreglo a una propuesta de la Comisión, puede pedir a la Agencia que intervenga y asista a los Estados miembros en circunstancias excepcionales, como puede ser si "existe una presión específica y desproporcionada sobre la frontera exterior que pone en peligro el funcionamiento del espacio Schengen". Este es el caso de lo que sucede en Ceuta.

Por otro lado está también el apoyo financiero. A nivel UE ya existe el llamado Fondo de Seguridad Interior. Con él UE asigna fondos para intentar compensar parte de los costes para los Estados miembros cuyas fronteras también son fronteras exteriores de la UE, como en el caso de España. Este mecanismo de reparto de la carga se creó con una dotación total de 3.800 millones de euros para el periodo de programación financiera a siete años de 2014 a 2020. 

El principal objetivo de dicho Fondo es, apunta la UE, "contribuir a garantizar un elevado nivel de seguridad en la UE, facilitando al mismo tiempo los viajes legítimos". Los beneficiarios de los programas ejecutados con cargo a este fondo pueden ser autoridades estatales y federales, organismos públicos locales, organizaciones no gubernamentales, organizaciones humanitarias, empresas de Derecho público y privado, y organizaciones de educación e investigación.

La Cláusula de Solidaridad, descartada por Moncloa

El Gobierno español también tiene la posibilidad de recurrir a la Cláusula de Solidaridad, aunque el Gobierno ya desechó esta posibilidad, y el propio ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, apuntó que no era necesaria porque se estaban haciendo devoluciones. "Estamos trabajando en este sentido y desde el minuto cero la UE está con nosotros", dijo. 

Este elemento se recoge en el artículo 122 del Tratado de Funcionamiento de la UE y expresa que la Unión y sus Estados miembros actuarán "conjuntamente con espíritu de solidaridad si un Estado miembro es objeto de un ataque terrorista o víctima de una catástrofe natural o de origen humano". En este sentido, dice, la Unión "movilizará todos los instrumentos de que disponga, incluidos los medios militares puestos a su disposición por los Estados miembros".

Eso sí, tienen que ser las autoridades nacionales, en este caso el Gobierno español, el que solicite la activación de esta cláusula para recibir asistencia. Si lo hace, el resto de Estados miembros están obligados a prestar ayuda. El artículo 222 incluye tanto amenazas terroristas como situaciones extremas de carácter "humano" (o humanitario), como es el caso de lo que sucede en Ceuta.

"Europa no se dejará intimidar"

Este miércoles el vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, avisó de que Europa "no se dejará intimidar" o "chantajear por nadie" en materia migratoria al tiempo que ha ofrecido a España "medios y recursos" para asegurar la frontera en las ciudades autónomas. "Todo lo que precise para ayudar a la gestión de la frontera en Ceuta y Melilla. Tenemos medios, recursos, los guardacostas europeos de Frontex que están a disposición de los países miembros. Ayudaremos como podamos y según las demandas que recibamos desde Madrid", apuntó.

La crisis, en todo caso, parece encauzarse. Marruecos cerró por la mañana el paso fronterizo de Tarajal e interrumpido así éxodo migratorio que en los pasados dos días permitió la entrada en Ceuta de 8.000 migrantes, de los cuales 4.800 ya han sido devueltos, según el Gobierno. En las últimas horas, las unidades marítimas y terrestres de la Guardia Civil han repelido nuevos intentos de acceso irregular a la ciudad autónoma, aunque "cada vez menos tumultuosos".

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