Barack Husein Obama, el primer presidente negro de los Estados Unidos, cumple este miércoles 100 días en la Casa Blanca y lo va a celebrar en San Luis, en Misuri, donde celebrará una sesión de preguntas y respuestas con los votantes, uno de sus formatos favoritos para explicar su mensaje al público estadounidense.

El pasado 20 de enero, siglo y medio después de la abolición de la esclavitud, era investido presidente ante dos millones de personas. "Que Dios me ayude", decía entonces. Y razón no le faltaba. Las expectativas levantadas en todo el mundo eran tantas como los retos que se le planteaban, empezando por la crisis económica mundial, originada precisamente en EE UU.

¿Lo está haciendo bien? ¿Se está equivocando? Puede que aún sea pronto para decirlo, pero éstas son las principales decisiones del 44º presidente de EE UU en sus primeros 100 días de Gobierno.



La nueva Casa Blanca

La llegada de Obama no sólo supuso un cambio radical de política y de Gobierno. Al margen de sus decisiones más trascendentales, su talante y su personalidad han supuesto una revolución en la forma de relacionarse con los ciudadanos y en la vida interna de la propia Casa Blanca.

Nada más instalarse, el nuevo presidente cambió la decoración por una más moderna e instaló horarios nocturnos. Aflojó la rigidez del protocolo y es habitual que sus colaboradores lo vean trabajar en mangas de camisa. Obliga a sus dos hijas Sasha y Malia a hacerse la cama y recoger la mesa y la primera dama, Michelle Obama, acostumbra a trabajar en su propio huerto.

Su pasión por la tecnología lo hace sentirse más cerca de los ciudadanos y el pasado 26 de marzo se convirtió en el primer presidente de EE UU que se sometía en directo a las preguntas de los internautas en la Red. Incluso se atrevió a participar en un programa cómico de televisión, el late show de Jay Leno. También en esto fue pionero, ya que nunca había acudido antes un presidente en ejercicio. "Parezco un discapacitado jugando a los bolos", llegó a decir.



Crisis económica

El día de su investidura, anunció el comienzo de "la era de la responsabilidad". Para demostrarlo, apenas 24 horas después firmó su primera orden ejecutiva, destinada a regular el "comportamiento ético" de su administración. Así, ordenó la congelación de los salarios de los funcionarios de la Casa Blanca mejor remunerados (aquellos que cobran más de 100.000 dólares anuales, es decir, 77.700 euros). "Las familias se están apretando el cinturón, y lo mismo debe hacer Washington", dijo entonces.

El 4 de febrero anunció que su Gobierno impondría límites a los salarios de los directivos cuyas empresas recibiesen ayudas del plan de rescate aprobado en octubre pasado, cuando Bush era aún presidente. Días antes, Obama había arremetido contra los banqueros de Wall Street, a quienes llamó "sinvergüenzas" por volver a repartirse primas millonarias después de que sus empresas recibieran enormes cantidades de fondos públicos para su salvación.

La crisis durará, pero ya se empiezan a ver señales de progreso

Dos semanas más tarde, el 18, tras lograr la aprobación del Congreso, Obama lograba al fin convertir en ley su plan de estímulo económico, dotado con 790.000 millones de dólares (unos 610.000 millones de euros). Sobre él aseguró que era una herramienta vital contra la crisis.

Con la entrada en vigor de esta ley se apuntó un importante triunfo político en su primer mes al frente de la Casa Blanca, pese a que la medida sólo recibió el apoyo de tres senadores republicanos. El plan destinaba cerca de 275.000 millones de dólares a recortes de impuestos y cerca de medio billón a proyectos de infraestructuras, energía y educación.

Un día después anunció un plan de 60.000 millones de euros para ayudar a refinanciar sus hipotecas a unos nueve millones de propietarios de viviendas afectados por la crisis inmobiliaria. Se trataba del Plan de Estabilidad y Asequibilidad de la Vivienda, cuyo objetivo es evitar embargos y la pérdida de casas.

Los malos datos de ventas y la lenta reestructuración de las automovilísticas llevaron al presidente de EE UU a pedir la dimisión del presidente de General Motors, Rick Wagoner, que renunció al cargo el 30 de marzo. Horas después, Obama dio un ultimátum a General Motors y a Chrysler para que se reestructurasen.

Por último, Obama se ha atrevido, junto a al presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, a dar muestras de optimismo frente a la crisis. Eso sí, con mucha cautela. "La crisis durará, pero ya se empiezan a ver señales de progreso".



Reformas sociales

El 29 de enero Obama promulgó su primera ley, la de Equidad Salarial, destinada a las mujeres. La ley lleva el nombre de Lilly Ledbetter, una supervisora de una empresa de neumáticos que poco antes de jubilarse se enteró de que, durante 15 años, la empresa le pagó un 40% menos que a los hombres por el mismo tipo de trabajo.

Extendió la asistencia médica del Estado a los niños a costa de aumentar los impuestos sobre el tabaco

La segunda ley llegaba sólo una semana más tarde, el 5 de febrero. Se trató de la ley de cobertura médica, conocida por sus siglas en inglés como SCHIP. En un país en el que unos 45 millones de personas carecen de seguro médico, dicha ley supuso extender la asistencia médica del Estado a los niños a costa de aumentar los impuestos sobre el tabaco.

Entre estas primeras órdenes también figura la que establece rígidos límites a los lobbies, aquellos grupos sociales de presión que intentan influir en las decisiones de empresas o entidades públicas. Así, los integrantes de estos lobbies no podrán ocupar puestos en el Gobierno de EE UU relacionados con áreas que ellos hayan representado durante los últimos dos años.

El 9 de marzo, tras 8 años de veto estatal impuesto por Bush, Obama levantó las restricciones sobre la financiación con fondos federales a la investigación con células madre embrionarias. No obstante, dejó claro que no apoyaría la clonación humana.



Guantánamo

Durante la campaña electoral no se cansó de repetirlo: echaría el cierre a la prisión estadounidense en la base naval de Guantánamo (Cuba) en cuanto fuera presidente. Dicho y hecho. Horas después de jurar el cargo, Obama ordenó la suspensión temporal, durante 120 días, de los procesos abiertos a los presos del controvertido penal. Dos días más tarde, ordenó el cierre de la prisión en el plazo de un año.



Derechos humanos

En su segundo día de trabajo, Obama firmó dos órdenes destinadas a erradicar violaciones de los derechos humanos. Una prohibía el uso de la tortura y la otra suponía una revisión de los procesos de detención. Días más tarde, el 9 de marzo, firmó una orden que invalidaba todas las instrucciones impartidas por George W. Bush en relación con el uso de la tortura, las escuchas ilegales y otras medidas de dudosa legalidad puestas en marcha durante la guerra contra el terrorismo.

El 17 de abril se hacían públicos unos informes secretos del anterior Gobierno en los que se autorizaban prácticas de tortura en algunos interrogatorios. Obama anunció ese mismo día que no enjuiciaría a los funcionarios de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) por ello, aunque días después dejó la puerta abierta a la posibilidad de imputar a altos cargos de la Administración Bush por autorizar dichas técnicas.



Política internacional

-Oriente Próximo: La paz entre israelíes y palestinos ha sido uno de sus objetivos desde el inicio de su mandato. De hecho, dos días después de ser investido presidente telefoneó al primer ministro israelí, Ehud Olmert; al presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás; al rey Abdalá II de Jordania, y al presidente egipcio, Hosni Mubarak, para anunciarles sus intenciones.

Su secretaria de Estado, Hillary Clinton, afirmó el 3 de marzo en Israel que la paz en Oriente Próximo pasaba por la "inevitable solución de dos Estados", Por otro lado, el 15 de abril aterrizó en Israel George Mitchell, el enviado estadounidense para Oriente Próximo. Era la tercera visita del emisario de Obama a la zona, pero la primera desde que el ultraderechista Benjamín Netanyahu formara un Gobierno que no quiere saber nada de los procesos de paz de sus predecesores. Su advertencia fue clara: "Un Estado palestino es la única solución".

- G-20 y Unión Europea: El actual presidente de EE UU inició el 31 de marzo en Londres su primera gira europea como mandatario. La ruta incluía tres cumbres: G20, OTAN y UE-EEUU. En la primera, el tándem EE UU-Reino Unido resultó vencido por el eje franco-alemán, que logró imponer sus tesis en el documento final : más regulación en el sistema financiero, como pedían ellos, y no más planes de estímulo económico, como quería Obama.

En cuanto a la UE, aprovechó la cita para mostrar ante los Veintisiete su "firme apoyo" al ingreso de Turquía y lanzó un mesaje de de conciliación al mundo musulmán. De nuevo, Obama chocó con Francia y Alemania, contrarios a la adhesión turca. "Tratándose de la UE, corresponde a los Estados miembros decidir", contestó el presidente francés,Nicolas Sarkozy.

- España: El anuncio de la salida de las tropas españolas en Kosovo costó al presidente José Luis Rodríguez Zapatero su primer roce con la Administración de Obama. El Gobierno estadounidense manifestó públicamente su incomodidad, y el propio Obama confesó que estaba "profundamente decepcionado". Más tarde, con su encuentro en Praga el 5 de abril, ambos ponían fin al desacuerdo y volvían a recuperar la sintonía. "Estoy contento de poder llamarlo amigo", dijo el presidente de EE UU a su homólogo español.

- Rusia: Durante su gira europea, Obama se reunió con el presidente ruso, Dimitri Medvédev. Ambos acordaron alcanzar un nuevo tratado sobre armamento nuclear antes de diciembre, y se declararon dispuestos a abordar sus desacuerdos, entre los que mencionaron el escudo antimisiles de EE UU en Europa del Este, que Rusia considera una amenaza contra su territorio.

- Irán: A mediados de marzo lanzó a Irán la oferta más directa de diálogo en 30 años de hostilidad (cortaron relaciones diplomaticas en 1980). Así, ofreció abrir un proceso de negociación sin condiciones previas. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, se niega si EE UU no fija antes un agenda.

- América Latina: Desde el primer momento, Obama dejó claro que quería una nueva relación con los países de América Latina. En tres meses, viajó a México para comprometerse en la lucha contra el narcotráfico; levantó las restricciones a los viajes y al envío de remesas a Cuba, y participó en la Cumbre de las Américas en Trinidad, donde prometió una nueva política migratoria. En esta última, incluso tuvo un acercamiento con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.



Irak y Afganistán

Seis años después de la caída de Sadam Hussein, Obama anunció en febrero la retirada definitiva de las tropas de EE UU en Irak para 2011. Él mismo lo confirmó a sus soldados en una visita sorpresa realizada al país árabe tras su gira europea.

Mientras, para su otra guerra pendiente, en Afganistán, ha adoptado una nueva estrategia ante el avance talibán y la "creciente amenaza de Al Qaeda". Así, a los 17.000 soldados de refuerzo cuyo envío anunció en marzo, sumó otros 4.000 semanas después, al tiempo que pidió ayuda a los países de la OTAN.