La UE y el Reino Unido firman su acuerdo comercial tras el 'brexit'

Von der Leyen y Michel.
Von der Leyen y Michel.
COMISIÓN EUROPEA
La puerta, ya sí, está a punto de cerrarse. La Unión Europea y el Reino Unido han firmado este miércoles el acuerdo comercial alcanzando entre ambos para las relaciones futuras tras el brexit. El pacto entrará por tanto en vigor el 1 de enero de 2021, y lo hará de forma provisional a falta del voto del Parlamento Europeo. La Eurocámara no podrá introducir enmiendas, solo votar a favor o en contra de todo el acuerdo.

La puerta, ya sí, está a punto de cerrarse. La Unión Europea y el Reino Unido han firmado este miércoles el acuerdo comercial alcanzando entre ambos para las relaciones futuras tras el brexit. El pacto entrará por tanto en vigor el 1 de enero de 2021, y lo hará de forma provisional a falta del voto del Parlamento Europeo. La Eurocámara no podrá introducir enmiendas, solo votar a favor o en contra de todo el acuerdo. 

La presidenta de la Comisión Europea y el presidente del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen y Charles Michel han rubricado en Bruselas su conformidad con el pacto, después del visto bueno de los 27. Boris Johnson ha hecho lo propio este mismo miércoles desde Londres, después de que el Parlamento británico también diera luz verde. Es el primer acuerdo que entrará en vigor de forma provisional sin que el Parlamento Europeo lo vote formalmente. En el caso del CETA, que se aplicó también de la misma manera, sí había dado luz verde.

El propio Johnson defendió ante los Comunes la "rapidez" con la que se había logrado el pacto. "Después de recuperar el control de nuestro dinero, fronteras, leyes y aguas el 31 de enero, ahora aprovechamos este momento para forjar una nueva relación con los vecinos europeos basada en el libre comercio y la cooperación amistosa", ha argumentado el premier, en su discurso previo a la votación del documento en el Parlamento británico.

Johnson firma el acuerdo comercial con la UE.
Johnson firma el acuerdo comercial con la UE.
B. J.

"En cuestiones importantes, la Unión Europea está dispuesta a trabajar hombro a hombro con el Reino Unido. Este será el caso del cambio climático, antes de la COP 26 en Glasgow, y de la respuesta mundial a las pandemias, en particular con un posible tratado sobre pandemias", comentó Michel tras la firma. En cuanto a los asuntos exteriores, "buscaremos la cooperación en temas específicos basados en valores e intereses compartidos", añadió.

La Eurocámara se había pronunciado inicialmente en contra de un aplicación provisional total porque no veía con buenos ojos dar este paso sin conocer su opinión, pero los líderes de los distintos grupos políticos se mostraron conformes el lunes, siempre y cuando sea una "excepción".

Asimismo, plantearon que la aplicación provisional no concluya a finales de febrero sino en marzo, para que el Parlamento Europeo pueda ratificarlo en el pleno previsto para ese mes.

"Desde el principio se sabía que ninguna de las partes quería ser recordada por un no acuerdo", comenta una fuente consultada por 20minutos, que al mismo tiempo reconoce que fue el Reino Unido el que "tensó la cuerda hasta casi el final". Hace una reflexión en este sentido: "Creo que no eran conscientes de lo que perdían si no se llegaba a un pacto". Desde luego, los sentimientos fueron bien distintos en una y en otra capital una vez que se cerró el pacto.

El mayor problema siempre fue la pesca. Al final incluso en eso hubo consenso después, evidentemente, de cesiones. En conclusión: cinco años de margen para los pescadores, un recorte del 25% de las cuotas, y acuerdos anuales. Ese es el resumen más simple de una de las partes más relevantes del acuerdo comercial de 1.246 páginas. "La soberanía eran unos kilos de arenques", reflexionó el portavoz del Parlamento Europeo, Jaume Duch.

Las negociaciones, además de largas y tediosas, estuvieron llenas de aristas y se complicaron en cierta medida por culpa de la pandemia. "No hubo momentos en sí de bloqueo, pero ha estado lleno de dificultades", explican en Bruselas. Mientras, desde Londres miran al futuro creyendo ser "libres", pero tendrán que reconstruirse. "La UE va a seguir adelante". Boris Johnson, eso sí, ha cumplido su palabra: prometió brexit y casi con el reloj a cero ha dado brexit. Y lo ha hecho en un momento en el que el apoyo de los ciudadanos británicos a la Unión está en máximos históricos.

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