Iker Jiménez lamenta las críticas a su programa y lanza una profunda reflexión: "No soy un traidor"

El periodista Iker Jiménez.
El periodista Iker Jiménez.
MEDIASET

A corazón abierto. Así se expresó el periodista Iker JIménez el pasado miércoles a través de un hilo de mensajes en Twitter. Muy afectado por la muerte de una persona cercana a causa del coronavirus, el conductor de Cuarto milenio sacó fuerzas para sincerarse ante sus más de 570.000 seguidores tras comprobar que no ha logrado "dialogar" sobre las informaciones que ha tratado últimamente.

Desde que comenzó la crisis del coronavirus, el periodista trató las claves de la pandemia invitando a varios expertos al programa que copresenta con Carmen Porter en YouTube, La estirpe de los libres. No obstante, su manera de defender sus contenidos no ha convencido a algunas personas, lo que se ha comprobado en las redes sociales, espacios donde ya ha protagonizado algunos debates.

"Como ven he intentado dialogar y argumentar con muchos de ustedes. Compruebo a mi pesar que no hay posible diálogo. Lo siento mucho. Siempre he sido defensor de una mente abierta y crítica con todo. En este asunto he tenido pruebas fuera de toda duda", avanza Jiménez.

El presentador asegura que ha recibido "amenazas, descalificaciones, ataques estos meses" en Twitter y que no es "un traidor": "No estoy a favor de Soros, Bildelberg ni la Masonería. Pero eso solo puede entenderlo el que ha visto mis programas y mi forma de ser durante 15 años. Tocando asuntos intocables".

"Siento mucha lástima, solo intento ayudar. Queda en mi conciencia, como desde el minuto uno del inicio de la plandemia, mi intento de hacer entender. No ha servido con muchos. Lo siento porque algunos eran seguidores. Y me duele en el alma", dice, asegurando que ha investigado "a fondo" y "muchas de las cosas que se argumentan en libros y redes sociales son una manipulación".

"Alguna gente las cree. No hay solución. Algo he debido hacer mal yo durante muchos años. Lo primero para que no se me crea. Para que se piense que soy traidor. Para no saber como hacer entender que esto no es broma y que por desgracia la pandemia es real y muy incontrolable. Está en juego nuestro futuro a corto plazo. El de nuestros hijos. Solo puedo informar de lo que sé", señala.

Así, se lamenta: "Algo he debido hacer mal para que me consideren pagado, traidor, esparcidor del miedo. Seguramente lo he hecho mal. Y me apena porque son una parte de mis seguidores los que me acusan...de todo esto. Yo sé que no es verdad. Pero no puedo convencer a nadie".

Jiménez advierte que seguirá informando por encima de "las amenazas, los insultos o las campañas" y que es consciente de que "es un periodista que pretende ser libre en un mundo muy complicado".

Finalmente, el periodista zanja el comunicado con unas contundentes palabras: "No he sido tibio al denunciar a los demonios que por ahí pululan. No soy creído. Lo he intentado todo. He dado voz y he dialogado. Ya no puedo convencer, ni debo, a nadie de nada. Les deseo salud y suerte. Aunque ya no estén conmigo".

Este arranque de sinceridad ha provocado una oleada de mensajes de cariño por parte de los usuarios, pero también se leen algunas críticas como "tienes gran parte de culpa. Llevas años invitando a tus programas de radio/tv a individuos que han alimentado todo tipo de teorías de la conspiración (la mayoría absurdas), creando una generación de conspiranoicos que ya no creen en lo 'oficial'".

No obstante, entre los mensajes de apoyo, destacan algunos como "no has hecho nada mal. Lo que pasa es que hay una nueva ola de conspiranoia e intoxicación informativa inédita" o "haces lo que tienes que hacer".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento