Garzón mantiene el pulso al acelerón turístico del Gobierno insistiendo en el reembolso de los viajes anulados

Aeropuerto de Málaga marzo de 2020
Aeropuerto de Málaga marzo de 2020
ÁLEX ZEA/EUROPA PRESS - Archivo

Tras sus polémicas declaraciones sobre el turismo como un sector con poco valor añadido, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, sigue poniendo el freno en el acelerón a la desescalada turística que ha dado el Gobierno en las últimas semanas. Como el Ministerio de Industria y Turismo, su departamento está de acuerdo con seguir la recomendación de la Comisión Europea para priorizar los vales para viajar en otro momento sobre la devolución del coste de billetes y paquetes de vacaciones cancelados por el Covid-19. Sin embargo, Garzón está yendo más allá para vigilar que, aunque no se la primera opción, el consumidor sepa que sigue teniendo derecho a recuperar su dinero si es lo que quiere.

El Ministerio de Comercio está especialmente vigilante con las compañías aéreas y ha detectado “incumplimientos” por parte de algunas en la información que facilitan al consumidor. Fuentes de Consumo explican que no dejan lo suficientemente claro que quienes compraron un billete y no pueden volar tienen derecho a recuperar su dinero si rechazan la opción de volar en otro momento o a otro destino.

La semana pasada, Garzón se dirigió a presidentes de aerolíneas y asociaciones del sector turístico para recordarles “su obligación de incluir en las comunicaciones y mensajes a los pasajeros el procedimiento para quienes quieran solicitar el reembolso del dinero”. Si no lo hacen, Garzón advirtió de que su Ministerio acudirá los tribunales para “ejercer la acción de cesación contra las compañías que incumplan las normas”.

En estos términos, el ministro de Consumo ha mostrado un tono más expeditivo que, por ejemplo, el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, que hace unas semanas también contactó con una aerolínea, en concreto Iberia, para pedir “información” sobre si sus vuelos cumplían con lo dispuesto en el decreto de alarma y llenarse solo con el 30% del aforo.

Pasaje de los aviones

Ábalos contactó con Iberia después de que corrieran como la pólvora las imágenes de un vuelo Madrid-Las Palmas con el pasaje prácticamente lleno y sin medidas de protección. No fue el único porque aquella misma noche llegó a Madrid otro vuelo procedente de París en la misma situación.

Entonces, en Transportes no quisieron hablar siquiera de investigación a Iberia -lejos también de la advertencia de acudir a los tribunales que ha hecho Garzón- y fuentes del Ministerio de Ábalos pidieron comprensión ante la difícil situación que atraviesan las compañías aéreas por la crisis del coronavirus.

También ante la necesidad de reactivar el turismo, que finalmente no se traducirá en la reducción del pasaje de los aviones. Hace dos semanas, el Gobierno volvió a autorizar los vuelos regulares entre islas canarias y baleares al 50% de su capacidad. Sin embargo, ese no será el modelo que se seguirá cuando el turismo se reabra, porque España piensa seguir las recomendaciones que hizo la Comisión Europea. Bruselas no fijó reducción del pasaje y limitó las medidas de seguridad a mantener la distancia en los aeropuertos y usar mascarilla.

El Gobierno también se inclina por seguir a pies juntillas las indicaciones de Bruselas sobre billetes y viajes cancelados, algo con lo que el Ministerio de Consumo está de acuerdo, aunque con algunas puntualizaciones, propias de sus competencias, que marcan ciertas distancias con lo que pide el sector y este asegura que la ministra Maroto está dispuesta a apoyar.

Viajes cancelados

Hace dos semanas, Bruselas apostó por ofrecer a los consumidores la posibilidad de cambiar los billetes cancelados por bonos para viajar en otro momento o a otro destino. El último recurso debería ser, decía la Comisión, la devolución, un derecho que en todo caso recordaba que asisten a los ciudadanos.

La semana pasada, Maroto se reunió con la Federación Empresarial de Asociaciones Territoriales de Agencias de Viajes Españolas (FETAVE) que, entre otras cuestiones, urgió a la ministra a que el Gobierno adopte las recomendaciones de la Comisión relativos a los viajes cancelados. Como Bruselas, esta organización cree que el reembolso del dinero debería ser el último recurso.

Antes de llegar a ello, en Fetave apuestan por ofrecer vales que incluso vayan más allá de lo contratado inicialmente, por ejemplo, con visitas en destino, para convencer al consumidor de que opte por ello y no por pedir la devolución que pondrían en serias dificultades al sector. Desde Fetave se pone como ejemplo el daño para las agencias de viajes de tener que devolver el coste de cientos de miles de billetes de avión.

En la reunión, pidió a Maroto que “el Gobierno asuma las recomendaciones de la Comisión Europea para facilitar la liquidez del sector regulando un incremento de los plazos de reembolso por la imposibilidad de asumirlos en los plazos actuales”, de siete días por un vuelto cancelado o de 60 si no se llega a un acuerdo para ofrecer una alternativa

En Fetave aseguran que la ministra se mostró “positiva” y manifestó la “predisposición” del Gobierno de facilitar el canje de viajes cancelados por vales para viajar después antes que la devolución del dinero. El Ministerio de Consumo tiene este punto de vista, pero avisa de que vigilará de que el consumidor sea conveniente informado de que si no quiere un vale tiene derecho a recuperar el dinero que pagó.

“El bono [para viajar en otro momento, por ejemplo] está muy bien para gente asidua o que puede volar en cualquier momento”, dicen en el Ministerio de Garzón, donde también apuntan que no son todos los casos y recuerdan que “la ley dice que se tiene derecho a reembolso”.

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