El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, comenzará a reunirse con colectivos de la sociedad civil para elaborar con ellos una propuesta programática y, posteriormente, presentársela a Unidas Podemos para intentar alcanzar con ellos un acuerdo de gobierno 'a la portuguesa', es decir, en el que los 'morados' apoyen a su gobierno desde fuera.

Así lo ha avanzado el propio Sánchez en una carta dirigida a la militancia del PSOE. "Queremos construir Gobierno", afirma, y para ello se reunirá con colectivos como asociaciones feministas, ecologistas, agentes sociales y agrupaciones del tercer sector "para que puedan colaborar en la creación de un espacio común para alcanzar un Gobierno progresista".

Su objetivo es que alcanzar con Unidas Podemos "un acuerdo de carácter programático vinculado con la sociedad civil" que se materialice siguiendo el modelo de Portugal o de Dinamarca, donde "gobiernan partidos socialdemócratas como fuerzas más votadas pero contando con el apoyo externo de fuerzas progresistas".

Así, dice, "garantizan no sólo la estabilidad política, sino también el cumplimiento de un programa de gobierno consensuado desde la izquierda". Sánchez se muestra convencido de que ésta "es una fórmula útil para abordar los retos que tiene por delante" el país y "la mejor alternativa al bloqueo en el que otros actores, de forma irresponsable, están decididos a mantener a España".

El presidente del Gobierno en funciones, acompañado por la secretaria de Igualdad del PSOE y vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, se reunirá a partir del mediodía con asociaciones de Igualdad en el espacio Muelle 36.

Ya por la tarde, a partir de las 18.30 horas, se entrevistará en este mismo lugar con asociaciones de Digitalización y Ciencia. En esta ocasión, Sánchez acudirá acompañado por el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades en funciones, Pedro Duque, y por el secretario de Emprendimiento, Ciencia e Innovación del PSOE y secretario de Estado para el Avance Digital en funciones, Francisco Polo.

Nuevos contactos

Al margen de estas conversaciones con representantes de la sociedad civil, la intención de Sánchez es llamar en los próximos días a los líderes de los principales partidos y mantener con ellos contactos discretos para tantear las posibilidades de un nuevo intento de investidura.

En el equipo de Sánchez no se muestran optimistas sobre la posibilidad de un acuerdo, como ha dejado entrever este miércoles la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, aunque insisten en que el líder socialista seguirá intentándolo. "Si no hay agua en la piscina, no merece la pena pasar por una investidura", ha dicho la portavoz del Gobierno, quien tras el fracaso del acuerdo de coalición ha insistido en que hay que buscar ahora el acuerdo programático.

Es de la misma opinión la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que ha insistido en que los socialistas buscarán esta vez un acuerdo programático y no volverán a debatir sobre una posible coalición. Montero ha asegurado en La Sexta que los socialistas van a explorar "todas las vías posibles que permitan llegar a un acuerdo programático con Unidas Podemos" y que también "permitan recabar la abstención del PP y de Ciudadanos porque no es bueno que el Gobierno de España esté en manos de los independentistas".

Ha recalcado que tras su investidura fallida Sánchez dijo que no tira la toalla y ha asegurado que "en lo último que piensa el PSOE es en la posibilidad de elecciones". Hay que explorar nuevas vías y ver si se puede llegar a un entendimiento con nuevos acuerdos, ha apuntado Montero, quien ha insistido en la oferta programática, porque "la izquierda siempre se ha puesto de acuerdo al hablar de los problemas" de los ciudadanos.

Con todo, Sánchez tiene hasta el 23 de septiembre para presentarse, previa ronda de consultas del rey, a una nueva sesión de investidura. Sería su tercer intento (si contamos el de 2016). Tras dos fracasos, el candidato socialista buscará seguir como presidente, porque, de lo contrario, España quedaría inevitablemente abocada a unas nuevas elecciones generales.

Relaciones deterioradas con Podemos

Su hasta ahora socio preferente, Unidas Podemos, insiste en que es posible el acuerdo y pone como ejemplo el pacto alcanzado en Aragón, que ha permitido la investidura del socialista Javier Lambán y del que sale un gobierno cuatripartito entre PSOE, Podemos, Chunta y el Partido Aragonés.

Las posiciones, en cualquier caso, siguen enconadas, con Podemos insistiendo en la coalición y los socialistas rechazando volver a abrir esa vía.

El secretario de Acción de Gobierno y Acción Institucional de Podemos,Pablo Echenique, ha señalado así que el pacto de Aragón se podría conseguir en el ámbito estatal, siempre que se respete a los aliados y se pongan los intereses de la gente en primer plano.

Echenique ha enfatizado que pactos como el aragonés responden a lo que la ciudadanía demanda a los políticos: que sean capaces de sentarse y "ponerse a trabajar para que la gente tenga una vida mejor" y hacerlo "sin vetos" sobre la mesa para que todas las fuerzas tengan relevancia en la gobernabilidad.

En cuanto a la carta enviada por Sánchez a la militancia socialista en la que apuesta por un gobierno 'a la portuguesa',Echenique ha dicho que esto significa "acaparar el 100 por cien del poder sin negociar".