La Albufera de Valencia
L'Albufera valenciana tiene este color verde por las cianobacterias que habitan en él. SEO BIRDLIFE

Los romanos y los árabes ya codiciaban su belleza y su riqueza natural. El propio José Napoleón Bonaparte –Pepe Botella para los españoles– inventó el título de duque de la Albufera para obsequiar al hombre que en 1812 conquistó Valencia.

Desde hace cientos de años este 'pequeño mar' proveía de sal, caza, pesca y arroz a sus lugareños. Siempre hubo una especie de equilibrio entre las necesidades del hombre y las de este entorno de alto valor ecológico, que incluso llegó a soportar con dignidad que los humanos redujesen a lo largo de la historia sus 30.000 hectáreas iniciales a las 2.100 que tiene ahora.

Pero la cosa se torció a principios de los años 70 del siglo pasado. Entonces la agricultura se intensificó al tiempo que lo hicieron los productos químicos: pesticidas, herbicidas, fertilizantes... La industria alrededor de la cuenca de la Albufera de Valencia también se desarrolló mucho, igual que la población y, con ellas, las aguas residuales. "Ahí comenzó la crisis, de la cual no hemos salido todavía", explica a 20minutos Mario Giménez, delegado en la Comunitat Valenciana de SEO/BirdLife, una ONG que es miembro de la Junta Rectora del parque natural de la Albufera.

Ese boom de vertidos humanos provocó que "los 'riñones' que hacen que el agua del humedal tenga buena calidad –que sería la vegetación subacuática–, muriesen en poco tiempo", según apunta el experto. "Entonces se convirtió en la laguna que tenemos ahora, que es una sopa verde de cianobacterias".

"El tema de la calidad del agua ha mejorado mucho y, aunque queda mucho camino por recorrer, ahora tenemos un problema de cantidad". El mes pasado, detectaron que el agua de la Albufera tenía un nivel inferior a los 10 centímetros mínimos de nivel que establece la normativa desde hace unos pocos años. Por eso, la Fiscalía Provincial comenzó a rastrear al responsable de esta reducción y no tardó en apuntar como culpable a la Junta de Desagüe (que es la encargada de controlar las compuertas de desagüe y el uso de agua para el riego del arroz).

Giménez matiza que "lo que ha pasado ahora no es un problema de falta de agua: la Junta de Desagüe ha bajado los niveles porque le interesaba". Y es que en la época de cultivo del arroz, "hay una fase en junio en la que los agricultores tienen que aplicar herbicidas", un producto químico que cada vez cuenta con más restricciones, sobre todo si contaminan el agua. "Eso obliga a que los tratamientos se hagan en seco [...] y, evidentemente, cuanto más bajito tienes el nivel de la laguna, más fácil es hacerlo".

El inconveniente de que los niveles de agua de la laguna estén bajos es que sufren una salinización, "que es un problema para la vegetación que hay en las orillas de la laguna".

Para el delegado de Seo Birdlife la solución a esta consecución de problemas se encuentra en la base: establecer unas pautas que indiquen cómo hay que hacer las cosas en un entorno tan delicado como lo es la Albufera: "¿Te podrías creer que un espacio como este, que es un parque natural protegido, no tiene un plan de gestión hídrica que se encargue de decir cómo hay que hacer las cosas? Pues no, no lo tiene, y hace falta gestionar muy bien el agua que tenemos".

Y aunque este no sea el único reto al que se enfrenta la Albufera, un parque natural que soporta numerosas actividades económicas y viviendas en su interior y en sus alrededores, "lo que no hay que olvidar nunca es que estamos hablando de un humedal, que depende básicamente del agua: si no hay agua, no hay humedal. Y lo que pase con la calidad y la cantidad del agua será lo que marque su estado de conservación".

Otros apuntes sobre la Albufera de Valencia

Los patos, un medidor

En la década de los 80, los patos que iban a invernar a la Albufera eran de especies muy diversas (en la foto un porrón pardo). Ahora las especies más generalistas priman sobre el resto.

El Obama nungara

En realidad no es un peligro. El Obama nungara, que se alimenta de caracoles, llega mezclado en el abono vegetal desde latinoamérica. Se está expandiendo por todo el planeta y en la Albufera ya lo han eliminado.

La paella original

Algunos estudiosos sostienen que este icónico plato de la gastronomía española tuvo su origen en la Albufera. De hecho, la cocinaban con anguila del lago y rata de marjal.

Los 'riñones' empiezan a resurgir

Gracias a las restricciones en el uso de químicos en la agricultura y a las labores de depuración del lago, la vegetación subacuática (que se puede apreciar en la imagen) empieza a mejorar.

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