Con un chiste y un simil. Así empezó su intervención el portavoz del PNV, Aitor Esteban, en la sesión de investidura de Pedro Sánchez. Entre setas y Rolex, acusó tanto al PSOE como a Podemos de tratar de buscar los máximos en su posible pacto en lugar de centrarse en avanzar. "Los acuerdos siempre son discutibles, pueden ser mejores o peores, a cada parte siempre le parece que puede haber conseguido más", sostuvo, para referirse al reparto de sillones.

Esteban dijo estar "desconcertado" con la estrategia de Pedro Sánchez, a quien reprochó que este lunes buscara la abstención de PP y Ciudadanos. "¿Es que ya no se acuerda de la foto de Colón?", dijo, y añadió a la fórmula a Santiago Abascal. "Ha pedido la abstención de aquellos que han llegado a tildarle de mafioso o indecente o de golpista y hasta de felón".

Para el PNV, el camino a seguir es "el diálogo" y el pacto debe llegar "pronto" porque "se está perdiendo el tiempo en lugar de tomar decisiones". Para Aitor Esteban, tanto socialistas como morados tienen "una oportunidad" pero "las oportunidades son como los amaneceres, si uno espera demasiado, se los pierde". En este sentido, el líder nacionalista vasco dejó un aviso: "Septiembre quizás sea demasiado tarde".

Viajó al pasado para recordar lo sucedido en las elecciones generales. "La ciudadanía respondió votando masivamente y su mensaje ha sido claro: no quiere el tripartito de derecha. La gobernabilidad pasa por el diálogo y el acuerdo entre las fuerzas políticas", prosiguió, pero recordó a Sánchez que "no tiene mayoría absoluta".

"La cesta no puede seguir estando vacía en busca del quimérico Rolex", esgrimió volviendo a su simil, y lamentó al mismo tiempo que el camino escogido, al menos durante la primera jornada del debate, se oriente a "repetir el fracaso de los Presupuestos". Mirando a Sánchez, le apremió: "Dé un paso flexible, sin miedo, usted se precia de ser resistente y resiliente".

Insistió en que no le gusta el enfoque de Sánchez. "Me parece que se ha teletransportado al día después de la investidura cuando hay que buscar apoyos para políticas concretas". En una sesión de investidura lo que hay que hacer a su parecer es "seducir" a posibles socios, sentenció. En ese contexto, volvió a advertir al candidato: "Nosotros no somos ERC o Bildu. Nosotros negociamos nosotros, Podemos no habla por nosotros. Y con nosotros tendrán que hablar, a ver en qué quedamos para el próximo gobierno".

Aitor Esteban, que lleva semanas asegurando que el PNV no bloqueará la investidura, se dirigió con vehemencia al presidente en funciones. "La elección de los socios no es baladí a la hora de llegar a acuerdos y usted debe elegir, señor candidato", le pidió. Asimismo, sostuvo que desde el PSOE deben ver el horizonte -y por tanto un pacto- como "una oportunidad". Precisamente sobre la postura del PNV, expresó que los suyos tienen sentido de Estado pero que se ha dado por hecha una abstención en la que el PSOE "no se ha esforzado mucho", aunque sí la ha confirmado. "Si resulta elegido, le deseo la mayor de las suertes", terminó refiriéndose al candidato.

Sánchez recoge el guante

Sobre el tímido trabajo del PSOE en las negociaciones con el PNV, Sánchez desmintió a Esteban en su réplica. "Sí que ha habido contactos sobre la agenda vasca esta misma semana", dijo, al tiempo que agradecía la abstención a los nacionalistas vascos.

Por otro lado, el candidato a la investidura reconoció de buen grado que Aitor Esteban se refiriera, al contrario que otros líderes, a su discurso del lunes. "El PSE está siendo un socio leal", sostuvo Sánchez, que enumeró sus compromisos con el País Vasco para la próxima legislatura. De hecho, se comprometió a "reformar el Estatuto de Gernika". Sánchez terminó recogiendo el guante del PNV: "Agradezco el tono, y nosotros vamos a salvaguardar el interés general".

Sobre socios, Pedro Sánchez apuntó que el paso ya está dado. "Ya he elegido", explicó al PNV. "El socio preferente con el cual yo quiero gobernar y cooperar es Unidas Podemos, con ustedes también", se dirigió al propio Esteban, a la vez que reconocía, como pocas veces en estos dos días, que la prioridad es negociar con la formación de Pablo Iglesias.