Pedro Sánchez ha cargado duramente contra el que hasta ahora ha sido su "socio preferente" en las negociaciones, Pablo Iglesias, por la consulta a las bases lanzada el pasado viernes sobre su posición en los pactos con el PSOE de cara al futuro gobierno. En una entrevista en el programa 'Hoy por Hoy' de la Cadena Ser, el presidente en funciones ha reconocido sentirse "frustrado" con esa consulta de la formación morada con la que el líder de Podemos solo pretende, a su juicio, "blindarse" para justificar su voto negativo a la investidura.

Con la decisión de Iglesias, el líder socialista ha dado por rotas las negociaciones con Podemos y ha matizado que ha sido el dirigente de la formación morada quien lo ha precipitado por su pregunta a las bases, que ha calificado de "trucada" porque "la propuesta que ha planteado el PSOE no está recogida en esa consulta". "Conocí por los medios una consulta que a todas luces supone la ruptura por parte de Iglesias de las negociaciones con el PSOE".

Sánchez ha enumerado por primera vez de forma pública las cinco ofertas que ha hecho durante las últimas semanas al líder morado para garantizar el apoyo de sus 42 diputados a la investidura: el gobierno monocolor del PSOE; uno de cooperación que incluya miembros de Podemos en puestos de la Administración; un Ejecutivo que incluya personas independientes propuestas por el partido de Iglesias; volver al punto de partida con equipos negociadores y, la última, un Gobierno que incluya miembros de Podemos "con cualificación al Consejo de Ministros".

Esta última propuesta la ha dado a conocer el propio Pedro Sánchez este lunes y fue la que le hizo el pasado jueves en una conversación telefónica que rechazó rápidamente el líder de Podemos. A estas horas y con el estado actual de las negociaciones entre los dos dirigentes, esta propuesta ya no está vigente puesto que Pablo Iglesias, "de un manotazo la tiró de la mesa", en palabras del presidente en funciones.

"No acepto imposiciones"

Notablemente disgustado, Sánchez ha afeado a su ya ex socio preferente que nada más conocer su última oferta no solo la rechazara sino que la calificara de "idiotez" de forma pública en una entrevista en TVE. En este sentido, ha lanzando algunos dardos al líder de Podemos, recalcando que nunca antes en democracia se ha hecho una oferta similar a la "cuarta fuerza política" que, además, "ha retrocedido en escaños" en las últimas elecciones de forma considerable.

Ha acusado a Iglesias, además, de "imponer" sus decisiones en las negociaciones: "No soy una persona de vetos pero tampoco acepto imposiciones", ha señalado contundente. En este sentido, le ha recriminado que "o se hace lo que él dice o nos encontraremos con un 'no' a la investidura" aunque, según el jefe del Ejecutivo, no se ha hablado de nombres en las negociaciones ni ha habido ninguna petición del líder de Podemos para ostentar la Vicepresidencia.

El líder de Izquierda Unida, integrado en Unidos Podemos, ha sido el primero en reaccionar a las acusaciones de Pedro Sánchez. En su cuenta personal de Twitter, considera que el presidente en funciones ha iniciado una "campaña mediática para culpar del bloqueo al resto de partidos" y le ha reprochado que lleve "tres meses moviéndose en círculos" intentando obtener una mayoría "por arte de magia o chantaje".

No descarta otro 155: "Mi deber es contemplarlo"

Como ya ha hecho en numerosas ocasiones para descartar un gobierno de coalición con la formación morada, ha recordado las grandes diferencias entre ambos partidos en asuntos de Estado como, por ejemplo, la situación en Cataluña. Sobre esta cuesión y dados los últimos movimientos del presidente de la Generalitat, Quim Torra, que ha retomado la vía unilateral y cuya desobediencia ya estudia el TSJC, el jefe del Ejecutivo ha admitido que no descarta aplicar un nuevo 155, aunque "no quiere": "Mi deber como presidente del Gobierno es contemplarlo".

En todo caso y a menos de una semana de que Pedro Sánchez se enfrente a una sesión de investidura que a estas horas se presenta fallida, ha confirmado que volverá a ponerse en contacto con los tres principales líderes políticos para que cambien sus posiciones y no tener que depender de los partidos independentistas. Si bien ha aceptado una abstención de los secesionistas, lo que no quiere, ha recalcado, es que su nombramiento "dependa" de ellos.