Imagen de la galaxia ARP220
Imagen de la galaxia ARP220 tomada por el telescopio Hubble. EFE

La posible existencia de universos paralelos y sus características han fascinado al ser humano desde sus orígenes y han alimentado la literatura hasta generar un sinfín de títulos de género fantástico y ciencia ficción. Desde la primera obra al respecto, perteneciente a la cultura védica (India), hasta el estreno este jueves de la tercera temporada de la serie Stranger Things, estas dimensiones simultáneas han sido un tema omnipresente en el imaginario colectivo.

¿Existen los universos paralelos? ¿Cuántos? ¿Dónde? ¿Se parecen a este o, por el contrario, son completamente diferentes? Estas preguntas han torturado a la población durante siglos, que recurrió primero a la imaginación para saciar su curiosidad y paliar la falta de información y posteriormente a la ciencia.

Ahora, un equipo de investigadores del Laboratorio Nacional de Oak Ridge (Tenesse, Estados Unidos) está construyendo el equipo necesario para tratar de abrir, por primera vez en la historia de la humanidad, un portal a una dimensión paralalela. Esta gesta podría culminarse este mismo 2019 y vendría a explicar los resultados inesperados obtenidos por físicos de partículas en los años 90, que detectaron una serie de anomalías en el decaimiento de un neutrón en un protón.

El pionero en plantear la existencia de estas realidades paralelas desde un punto de vista científico fue el físico estadounidense Hugh Everett en 1957. En su Hipótesis de los Muchos Mundos contempla que hay un número enorme de universos -quizá infinito- y que todo lo que podría haber sucedido en el pasado de un ser humano y no ocurrió sí aconteció en otro cosmos.

Esta teoría ha ido ganando adeptos con el paso del tiempo y actualmente se considera una perspectiva perfectamente seria de la física cuántica, aunque no está comprobada y es difícil plantear experimentos que permitan escoger entre esta teoría y la ortodoxa.

Hipótesis de los Muchos Mundos

Esta teoría de Everett, que se aleja de los planteamientos ortodoxos de la física cuántica, propone que el universo se desdobla en una serie de posibilidades cada vez que se lleva a cabo una medida u observación. De ser cierta -y puede serlo-, esta teoría tendría perturbadoras implicaciones, como la existencia de un 'yo' diferente en cada uno de los cosmos generados.

Así, el 'yo' que cada uno siente sería solo una de todas las réplicas existentes, como explica el investigador del CSIC Alberto Casas. Además, de forma constante se irían creando nuevas versiones de uno mismo, ya que cada vez que se realizase una observación de un tipo u otro se generarían desdoblamientos del propio 'yo'. Estas copias producidas constantemente compartirían un pasado común, pero tendrían ante sí un porvenir distinto.

Para entenderlo, si una persona jugase a la lotería con un determinado número, la mayor parte de sus versiones creadas en ese momento sufrirían la decepción de no alzarse con el premio, mientras que algunas réplicas más afortunadas resultarían agraciadas con el dinero.

Desde una perspectiva filosófica, esta hipótesis relativiza las decisiones personales y la propia existencia, puesto que en otros mundos el comportamiento de cada uno y sus consecuencias habrán sido distintas. Si bien se trata de una hipótesis desconcertante, puede ofrecer cierto consuelo, ya que habrá dimensiones paralelas en las que, por ejemplo, seres queridos fallecidos continúen con vida. Así, aunque no es posible saltar de un universo a otro o comunicarse con él, puede resultar reconfortante pensar que en otros cosmos la realidad es diferente e incluso mejor.

Stephen Hawking y la sonda para detectar universos

Desde que Everett planteó su teoría en 1957, muchos científicos han continuado investigando la existencia del multiverso -el conjunto de muchos universos- y tratando de encontrar evidencias que demuestren que estos múltiples mundos son una realidad.

El mismo Sthephen Hawking profundizó en este aspecto en su último trabajo académico, publicado pocos días antes de su muerte, donde incluyó una explicación que podría permitir demostrar la presencia de universos paralelos. El artículo, escrito con el profesor de física Thomas Hertog, contiene un cálculo matemático para construir una sonda espacial capaz de encontrar pruebas de la existencia de un multiverso. 

Asimismo, científicos de CalTech (California, Estados Unidos) creen haber identificado vestigios de un universo paralelo, gracias a señales electromagnéticas provenientes de puntos muy lejanos que sugieren que el tejido del universo ha sido interrumpido por otro increíblemente diferente.

En 2014 los profesores Howard Wiseman y Michael Hall, de la Universitat de Griffith (Australia), propusieron que los universos paralelos no solo existen, sino que interactúan entre ellos. Estos expertos señalaron que no solo no evolucionan de manera independiente, sino que se influencian unos a otros y este influjo mutuo podría explicar las discrepancias existentes en la mecánica cuántica.

Otros científicos se han mostrado más escépticos ante la existencia de múltiples universos como el reconocido físico y matemático inglés Roger Penrose.