Mariano Barbacid
El Instituto de Salud Carlos III y la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) presentan los resultados de una investigación contra el cáncer de páncreas. ÓSCAR J. BARROSO / EUROPA PRESS

Un equipo de científicos del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), liderado por el doctor Mariano Barbacid, ha conseguido eliminar algunos tipos de cáncer de páncreas, uno de los más letales, en ratones genéticamente modificados.

En el estudio, publicado en Cancer Cell, se observa la regresión completa de los adenocarcinomas ductales pancreáticos avanzados, tras la inhibición combinada del Receptor del Factor de Crecimiento Epidérmico (EGFR en sus siglas en inglés) y la quinasa c-RAF. El adenocarcinoma ductal de páncreas o ADP es una de las formas más agresivas de cáncer páncreas y uno de los más resistentes. Su curación se limita a los casos en los que el tumor puede eliminarse quirúrgicamente (lo que supone entre un 10% y un 20%).

Para presentar los resultados de la investigación han comparecido este martes ante los medios de comunicación, además de Barbacid, el doctor Alfredo Carrato, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y director del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria; y la doctora Marta Puyol, directora de Investigación de la Asociación Española Contra el Cáncer.

El equipo enfocó en un primer momento sus investigaciones en eliminar de forma aislada EGFR y c-RAF, pero los resultados fueron negativos en ambos casos. Por esta razón, decidieron probar eliminando de forma simultánea estas dianas. Como resultado de este estudio, comprobaron que un porcentaje importante de tumores no solo dejaba de crecer, sino que a las pocas semanas desaparecían completamente.

"Hasta ahora, nunca se había observado la desaparición de cáncer de páncreas avanzado en ningún modelo experimental", explica el CNIO en un comunicado. Además, los investigadores comprobaron que la eliminación combinada de EGFR y de c-RAF solo producía toxicidades que consistían en una dermatitis fácilmente controlable. Por esta razón, se probó esta terapia en ratones inmunodeficientes con 10 modelos de cáncer de páncreas obtenidos de pacientes, resultando que nueve dejaron de proliferar.

¿Por qué no en humanos?

Barbacid ha especificado en que se trata de "un primer paso", en que hay que seguir investigando, en que la aplicación de este tipo de terapias no estará disponible para humanos en un plazo de al menos cinco años, y en que por lo tanto no sirve para los enfermos que en la actualidad padecen este tipo de cáncer.

Barbacid, quien ha insistido en que este tipo de hallazgos no deben despertar "falsas esperanzas" entre quienes sufren cáncer de páncreas, ha señalado que el problema del cáncer no es matar a las células tumorales, sino conseguirlo sin causar una toxicidad elevada.

Este descubrimiento ha conseguido la regresión de esos tumores con una toxicidad "mínima", ha señalado el doctor Barbacid, quien ha apuntado que los hallazgos abren la puerta a la utilización en el futuro de nuevos fármacos que permitan eludir los "venenos" que se emplean en la actualidad para combatir la enfermedad.

Por su parte, Alfredo Carrato ha dicho: "Nuestro empeño es ganar terreno a la enfermedad, es conseguir en nuestros pacientes lo que el equipo de Mariano Barbacid ha conseguido ya en ratones".

Sobre el cáncer de páncreas

En España según el Observatorio del Cáncer de la AECC, se registran unos 8.000 casos anuales y es ligeramente más frecuente entre los hombres que entre las mujeres.

Aunque el cáncer de páncreas representa el 2,2% de todos los nuevos casos de cáncer, es ya la tercera causa de muerte, solo por detrás del cáncer de pulmón y de colon, superando a la mortalidad del cáncer de mama, según explica el CNIO.