análisis de sangre
Imagen de archivo. Flickr Ed Uthman/ Europa Press

Un equipo liderado por científicos del Instituto de Investigación Van Andel (Estados Unidos) ha desarrollado un nuevo y simple análisis de sangre que, una vez combinada con la prueba existente, es capaz de detectar casi el 70% de los cánceres de páncreas, teniendo una tasa de falsos positivos del 5%.

Este nuevo método para detectar el cáncer de páncreas puede ayudar a los médicos a descubrir la enfermedad en personas con alto riesgo antes de que se encuentren en etapas más avanzadas y complicadas de tratar.

Diagnosticar un cáncer de páncreas siempre ha resultado complejo, dado que es frecuente que la persona que lo padece no presente los primeros síntomas.

Generalmente, el momento en el que se detecta el cáncer ya está en una fase muy avanzada, lo que dificulta el tratamiento y conduce a resultados más deficientes. Sólo el 8,5% de los pacientes con este tipo de cáncer sobreviven más de cinco años, una cifra que ha ido creciendo desde principios de los años 90.

Según las declaraciones de Brian Haab, autor principal de este estudio y que publica el medio infosalus.com, el cáncer de páncreas es "una enfermedad agresiva que se vuelve aún más devastadora por su tendencia a propagarse antes de la detección, lo que es un obstáculo grave para el éxito del tratamiento. Esperamos que nuestra nueva prueba ayude a los médicos a detectar y tratar el cáncer de páncreas en individuos de alto riesgo antes de que la enfermedad se haya propagado".

Ambas pruebas revelan los niveles de azúcar producidos por las células del cáncer de pancreas que, posteriormente, se escapan al torrente sanguíneo. El azúcar que mide el nuevo método, denominado sTRA, se produce por un subcojunto diferente de cánceres pancreáticos al CA-19-9, el azúcar medido por la prueba ya existente. Cuando se unen ambas pruebas, los resultados proyectan una red más amplia y detectan subtipos de cáncer de páncreas que pueden haberse perdido al usar únicamente uno de los dos métodos.

El CA-19-9 se desarrolló hace casi 40 años y detecta alrededor del 40% de los cánceres de páncreas. En la actualidad, esta prueba se utiliza para verificar el diagnóstico de esta enfermedad o rastrear su progresión, en lugar de detectarla.

La combinación de ambas pruebas, que aumentan la tasa de detección de la enfermedad, hace que este enfoque sea un método viable para la detección e intervención temprana, en especial en las personas que tienen un mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.

Además, esto incluye a las personas que cuentan con antecedentes familiares, que han tenido quistes pancreáticos o que fueron diagnosticadas con diabetes tipo dos en estapas posteriores a la vida.

La evidencia científica indica que la aparición de diabetes, después de los 50 años, podría ser un síntoma precoz de algunos cánceres pancreáticos. Actualmente, la diabetes de por vida no se considera un indicador de este tumor o un factor de riesgo.

"Creemos que el uso de estas pruebas de manera complementaria ayudará a los médicos a detectar los cánceres de páncras mucho antes en el proceso de la enfermedad, lo que mejora significativamente las posibilidades de supervivencia de un paciente. En este momento, hay pocas opciones para las personas que podrían tener un cáncer de páncreas. Este análisis de sangre combinado podría ser una forma simple y económica de detectar la enfermedad con la suciente antelación para mejorar los resultados de los pacientes", ha comentado Brian Haab.