Eurodiputados del PP, del PSOE, de Ciudadanos y de Equo han coincidido este viernes en celebrar que la UE haya devuelto al Reino Unido "la pelota al tejado" del brexit y en criticar  a Londres por su "incapacidad para ponerse de acuerdo", o por saber "qué no quieren pero no qué no quieren", con los perjuicios que para los otros Estados miembros ha provocado su decisión de abandonar el club comunitario.

El director de Opinión de 20 Minutos, Carmelo Encinas, ha moderado este viernes un debate en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas con representantes de los cuatro principales grupos europeos. Antonio López Isturiz, por el PP; Eider Gardiazabal, por el PSOE; Teresa Giménez Barbat, de Ciudadanos, y Florent Marcellesi de Equo, han conversado con este periódico sobre el acuerdo que alcanzó ayer el Consejo Europeo sobre la prórroga del brexit.

También sobre cuestiones de cara a un futuro más o menos cercano, como el peso que las elecciones al Parlamento Europeo del 26 de mayo darán a los partidos antieuropeos y de ultraderecha o cómo debería utilizar España su posición como cuarta potencia europea una vez que Reino Unido abandone la UE.

Apenas horas después de que los líderes de la UE acordaran prorrogar hasta el 22 de mayo el brexit, siempre que el Parlamento británico dé su visto bueno la semana que viene al acuerdo de salida, los cuatro políticos españoles han coincido en dos aspectos: en lo mal que Londres ha gestionado su salida de la UE y lo bien el resto de países han jugado sus bazas.

López Istúriz ha lamentado la "incapacidad de los políticos británicos de ponerse de acuerdo" frente a la unidad y la "coordinación" que han mostrado los otros Estados miembros. Sobre el "episodio" de anoche, el eurodiputado del PP ha constatado que la primera ministra británica, Theresa May, "no tiene apoyo ni de su partido, ni de laboristas ni independentistas y viene a pedir árnica, tiempo y una prórroga", con la que ha advertido que hay que "ser serios" porque podría suponer que el Reino Unido tenga que concurrir a las elecciones europeas, algo que ha calificado de "falta de visión y seriedad" por parte de Londres.

A pesar de todo, la socialista Gardiazabal ha subrayado que anoche la UE supo "jugar bien sus bazas" porque el plazo del 22 de mayo condicionado a que el Parlamento británico dé luz verde al acuerdo de retirada supone "que hemos devuelto la pelota a los británicos". Para esta eurodiputada, hasta ahora "parecía que íbamos reaccionando o poniendo fechas según iban tomando decisiones o no tomándolas" y el Consejo Europeo de este jueves y viernes ha cambiado la tendencia.

El ecologista Marcellesi se ha referido al "Reino Desunido" como los "losers" [perdedores] porque "han demostrado que no son capaces de encontrar una vía conjunta, saben lo que no quieren pero no saben lo que quieren". Como los Verdes británicos, él se ha mostrado a favor de celebrar un segundo referendum sobre el divorcio con la UE.

Cataluña y Gibraltar

No todo han sido consenso, sin embargo, sobre la salida del Reino Unido de la UE, sobre todo si se tienen en cuenta las causas. Giménez ha apuntado a "las fuerzas nacionalista, muy apoyadas por las fuerzas de izquierdas", tal y como considera que ocurre en España. "Lo que ha ocurrido en Cataluña tiene esta peculiaridad", ha dicho, antes de lamentar los apoyos que la causa de Puigdemont ha cosechado en su propio grupo, los liberales europeos a los que hasta hace poco también pertenecía el PdeCAT antes de ser expulsado. Los representantes del PP y PSOE no han dejado pasar la oportunidad de subrayar que sus colegas del PPE y del PSE no han tenido confusión sobre lo que significaba el proceso independentista catalán.

Con diferencias entre PP y PSOE sobre a quién hay que deberle en España al acuerdo sobre el brexit, si al trabajo que dejó hecho Mariano Rajoy o a la continuidad que ha dado Pedro Sánchez, los cuatro eurodiputados se han mostrado también más o menos en línea sobre Gibraltar, una "política de Estado" a pesar de que la socialista ha reprochado que en los últimos meses las críticas del PP no lo parecieran. "Avisos", no críticas, ha subrayado López Istúriz.

De hecho, para Giménez, de Ciudadanos, las diferencias no están tanto entre partidos dentro de España sino con otros partidos liberales de su grupo en la Eurocámara, sobre todo del norte de Europa, que insisten en que "Gibraltar no es una colonia, que hoy en día no hay". "Hace falta mucha política pedagógica fuera de España sobre este tema", ha señalado.

Con todo, la preocupación es que Gibraltar deje de ser un "paraiso fiscal", ha dicho Marcellesi, y que mantenga la "relación especial" que existe entre la colonia británica y España, ha señalado López Istúriz.

Ultraderecha en Europa

Ni el 'brexit' ni sus consecuencias ni el empuje de la ultraderecha en las elecciones europeas del 26 de mayo son ajenos a la situación política en España. Sobre ella, los eurodiputados sí han abandonado su quorum en asuntos europeos para mostrar diferentes puntos de vista. Para empezar, sobre la ausencia o no de líderes de peso en la UE. Mientras que Gardiazabal ha apuntado sin dudar a Pedro Sánchez, López Istúriz ha asegurado que "hay falta de liderazgo".

Uno de los grandes desafíos que tiene ante sí la UE tiene que ver con el auge que pronostican las encuestas de los partidos ultras. Tras las elecciones del 26 de mayo se les augura una buena presencia en la Eurocámara y los eurodiputados españoles han discrepado este viernes sobre la manera de hacerles frente.

En nombre de los conservadores europeos, el partido mayoritario hoy en el Parlamento Europeo, López Istúriz ha rechazado acusar a los votantes de partidos como Vox, puesto que "son muy sabios y ya decidirán con su voto lo que quieren". Pero también ha apostado por "recuperar su confianza". Para ello, ha dicho el eurodiputado del PP, "si hay que cambiar se cambia". "No culpo al los votantes de estos movimientos, tal vez no se hayan visto representados y necesitamos recuperar su confianza, para eso si hay que cambiar, en el PPE estamos dispuestos a adaptarnos a las necesidades del cambio digital".

La socialista Gardiazabal ha apostado por que la UE intensifique su proyecto social, no sólo la construcción de un mercado común, que es la idea en la que en todos países los partidos ultra se han escudado desde que el brexit empezó a hacer aguas. "Ha habido un cambio entre los antieuropeistas, no porque vaya a menos, sino porque ya a nadie se le oye decir salir de la UE o del euro".

La eurodiputada de Cs ha citado los casos de Francia Italia para sostener que estos partidos están de retirada y ha pedido potenciar programas realmente europeistas, como el Erasmus. El representante de Equo ha sacado pecho sobre la manera en la que partidos ecologístas en Alemania o Bélgica se han convertido en alternativa y han provocado la caída del pes de los eurófobos en estos países.

Migración

En todo caso, las fuentes de las que se alimentan estos partidos siguen ahí y entre ellas, las migraciones y los refugiados tienen un peso muy importante. El enfoque de los partidos también aquí es diferente y prácticamente se parte en dos, entre la izquierda que cree que se puede recibir a muchos más y la derecha, que pone más la mirada en el control de fronteras.

Gardiazabal ha apuntado que, al margen del "miedo" que hay partidos que quieren generar entre la población, las cifras reales de migrantes y refugiados son "irrisorias" e indican que "podemos acoger muchos más refugiados y migrantes, que aportarían crecimiento poblacional que necesitamos".

Marcellesi se ha puesto de parte de los partidos ecologistas que por toda Europa dan la bienvenida a los migrantes y ha denunciado que la UE "externaliza" la gestión migratoria a países que como Marruecos o Turquía no son "seguros" para los migrantes o los demandantes de asilo.

López Istúriz ha dicho que el PP se sitúa "en medio". "Ni refugees welcome ni refugees out, hay que ofrecer una política que guíe a los ciudadanos frente a los miedos que ha generado el problema de la migración" y encontrar "una solución intermedia que no siga generando extrema derecha".

La eurodiputada de Ciudadanos ha pedido "políticas migratorias justas y abiertas pero con un control, teniendo suficientemente claro que el ciudadano no perciba que hay un desorden en sus fronteras".

Cambio climático

Con Equo y PSOE de una parte y PP y Cs de otra, las posturas también han estado claramente diferenciadas en relación a la lucha contra el cambio climático, en concreto a la velocidad que hay que imprimir a los cambios necesarios en la industria europea  para frenar el calentamiento global.

El eurodiputado ecologista, Marcellesi, ha señalado la urgencia de que la UE cumpla su compromiso de reducir en un 65% las emisiones de CO2 en 2030 y de sustituir su indefinido Pacto de Crecimiento por uno de "estabilidad".

Por el PP, López Istúriz le ha replicado que la velocidad de este proceso tiene que tener en cuenta los cambios que necesita hacer el sector económico, con las consecuencias para los trabajadores europeos. "Hay quien quiere cambiarlo pasado mañana y quien de manera ordenada, porque no queremos que millones de europeos se queden sin trabajo porque eso se hace sin cabeza".

Marcellesi le ha replicado que es "muy importante el empleo, pero no hay empleo en un plantea muerto".

La eurodiputada socialista se ha sumado a la urgencia que ve Equo en actuar contra el cambio climático. "Es urgente", ha apremiado Gardiazabal , "hay que adelantar los tiempos, pero teniendo la parte económica y social en mente".

Por su parte, la representante de Cs parecido poner en duda los datos del eurodiputado de Equo y ha insistido en que cualquier decisión para luchar contra el cambio climático tiene que "tener una buena base científica", en la que, en su opinión, no se fundamentan muchas de las decisiones que toma el Parlamento Europeo sobre esta cuestión.

Según el acuerdo del Consejo Europeo, si el Parlamento acepta el acuerdo, el brexit podrá retrasarse hasta el 22 de mayo. Pero si de aquí al 11 de abril Westminster no aprueba el pacto de salida negociado entre Londres y los Veintisiete, la primera ministra británica, Theresa May, deberá comunicar el 12 de abril si el Reino Unido participa en las elecciones europeas, que se celebrarán entre el 23 y el 26 de mayo según los países, y así poder pedir una prórroga larga. Si insiste en no concurrir a los comicios, Reino Unido saldrá entonces del la UE sin acuerdo.