El ya crónico enfrentamiento entre el presidente de Venezuela, Nicolás maduro, y la Asamblea Nacional ha tenido este miércoles un nuevo cisma, al declararse el líder de esa cámara presidente del país y asumir las competencias del Ejecutivo, un movimiento que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha apresurado a reconocer.

Las siguientes son las principales claves para entender el conflicto político desatado en el país sudamericano:

Asamblea opositora

El punto de inflexión en el enfrentamiento entre los poderes Ejecutivo y Legislativo venezolanos lo marcaron las elecciones de 2015, en la que la alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) ganó de forma aplastante al oficialismo y se hizo con el control de la cámara.

En ese entonces, Maduro reconoció la victoria de la oposición, pero en 2017 convocó unos comicios para formar una Asamblea Constituyente que se encargaría de redactar la nueva Constitución del país (trabajos que continúan). Esa nueva cámara, que teóricamente se iba a situar en la cúspide del Poder Legislativo, quedó formada casi por entero por políticos del régimen, pues la oposición se negó a participar por considerar que el proceso era fraudulento.

Así, Venezuela tiene dos cámaras paralelas, una es la Constituyente controlada por el chavismo y otra, la Nacional, bajo el poder de la oposición.

Cámara sin poderes

A favor de Maduro intervino en 2017, meses antes de elegirse la Constituyente, el Poder Judicial, cuyo Tribunal Supremo también está controlado por el chavismo, según ha denunciado la oposición. En ese año el alto tribunal le quitó los poderes a la Asamblea Nacional y asumió sus competencias, declarándola en "desacato".

Reelección no reconocida

En mayo del año pasado Maduro fue reelegido presidente entre denuncias de fraude, en unos comicios en los que el sucesor de Hugo Chávez concurrió prácticamente en solitario. La MUD no presentó candidato porque sus principales líderes estaban inhabilitados o encarcelados, y solo se enfrentó a Henri Falcón, un político procedente del oficialismo, y al pastor evangélico Javier Bertucci.

Esta práctica ausencia de oposición ocasionó que la reelección no fuera reconocida por gran parte de la comunidad internacional. Ningún representante europeo (incluido España) envió representantes a la toma de posesión del pasado 10 de enero. Tampoco Estados Unidos, Canadá y el Grupo Lima (formado por gobiernos latinoamericanos que abogan por una salida a la crisis venezolana) han reconocido al nuevo Gobierno de Caracas.

Guaidó, 'presidente'

El pasado 5 de enero la Asamblea Nacional nombró a una nueva junta directiva con el diputado Juan Guaidó a la cabeza, a quien portavoces de la oposición y de la comunidad internacional habían apoyado para que asumiera la Presidencia en su calidad de líder del Legislativo. La Asamblea ha declarado "ilegítimo" este nuevo Gobierno de Maduro y ha aprobado este mes cuatro resoluciones en las que lo declaran usurpador de la presidencia de la República y prometen amnistiar a todos los funcionarios, civiles y militares, que desobedezcan al jefe del Estado.

El órgano convocó este miércoles a una gran marcha para rechazar el segundo mandato, a la que se han sumado todos los partidos opositores y la Conferencia Episcopal de Venezuela. Ha sido en esa marcha en la que Guaidó ha declarado que asumía las competencias de la Presidencia.

¿Qué pasará ahora?

La declaración de Guaidó ha sido respaldada casi de inmediato por el presidente de EE UU, Donald Trump, que lo reconoce como "presidente interino".

Washington también ha advertido de que mantiene "todas las opciones sobre la mesa" si Maduro responde con violencia: "Si Maduro y sus compinches eligen responder con violencia, dañar a cualquiera de la (AN) Asamblea Nacional o a otros responsables elegidos debidamente tenemos para adoptar todas las opciones encima de la mesa", dijo un alto funcionario del Gobierno de EE UU en una llamada telefónica recogida por la agencia Efe.

Por su parte, el presidente de la oficialista Asamblea Constituyente, Diosdado Cabello, dijo poco antes de la declaración de Guaidó que si la oposición "pasa la raya", la Justicia debe actuar. "El que tenga ojos que vea, el que tenga oídos que escuche, pero el día que ellos pasen la raya, la Justicia tiene que actuar, ya hay una investigación abierta, cada quien que asuma su responsabilidad", señaló Cabello desde una concentración en apoyo al presidente Maduro.