Las obras para reactivar y finalizar la línea 10 de Metrovalencia (antes conocida como T-2) ya tienen una fecha concreta: comenzarán el próximo mes de abril y el trayecto estará finalizado en su totalidad, es decir, entre la céntrica calle Alicante y el barrio de Nazaret, en 2021. Así lo ha anunciado este miércoles el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, durante la presentación del inicio de los trabajos celebrada en el barrio marítimo, en concreto donde se ubicará la parada en superficie de Nazaret, junto al mercado municipal.

Puig ha estado acompañado por la consellera de Obras Públicas y Vertebración del Territorio, María José Salvador, quien ha detallado los pormenores de la actuación. Los primeros trabajos se realizarán en la rampa de salida unicada en la avenida Amado Granell, a la altura de la avenida de La Plata, donde se conectarán los tramos subterráneo y en superficie. Este contrato, licitado por 4,8 millones de euros, incluye la construcción de la parada en superficie de Hermanos Maristas que dará servicio al futuro pabellón Arena del Valencia Basket y al PAI de Quatre Carreres, y se adjudicará "a finales de febrero", ha anunciado Salvador.

Los otros cuatro contratos restantes, tal y como adelantó 20 minutos, se licitarán este año, concretamente entre marzo y abril, según ha confirmado Puig. Serán los de arquitectura y equipamiento de paradas y estaciones, dotado con 28 millones de euros; electrificación y subestaciones (8 millones), señalización y comunicaciones (7 millones) y, finalmente, la construcción de los talleres provisionales, que se ubicarán a la entrada de Nazaret y costarán 3 millones de euros.

La inversión inicial prevista para la reactivación de las obras será de 50 millones de euros, de los que 30 serán aportados por la Generalitat y 20 procederán de la Unión Europea a través del Programa Operativo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) de la Comunitat Valenciana 2014-2020. Salvador ha destacado la unificación de las dos fases inicialmente previstas para llegar en 2021 hasta Nazaret, y no hasta l'Oceanogràfic, como se preveía en un primer momento.

En el acto también ha intervenido el alcalde de València, Joan Ribó, quien ha destacado la "lucha vecinal" de Nazaret, un barrio castigado por el asilamiento y la falta de inversiones tras la ampliación sur del puerto, y ha subrayado las inversiones previstas relacionadas con la integración puerto-ciudad, el Parque de la Desembocadura y la recuperación de la huerta de Rovella.

Ribó también ha mostrado su deseo de conectar la línea 10, una vez se ponga en servicio, con el Cabanyal y La Marina, una posibilidad que ya avanzó el jefe del Consell en el último Debate sobre el Estado de la Comunitat en Les Corts. Esta conexión y otras futuras se plasmarán en el Plan de Movilidad Metropolitana de València que la Conselleria de Obras Públicas presentará en las próximas semanas.

Cinco kilómetros de trazado subterráneo y en superficie

La futura línea 10 (antes conocida como T2) tiene una longitud total de 5,32 kilómetros desde la calle Alicante hasta el barrio de Nazaret y cuenta con ocho estaciones y paradas. El tramo subterráneo mide 2,05 kilómetros con tres estaciones (Alicante, Russafa y Amado Granell), mientras el trazado en superficie, de 2,97 kilómetros, cuenta con cinco paradas: Hermanos Maristas, Ciudad de las Artes y las Ciencias, Oceanogràfic, Moreras y Nazaret.

El proyecto inicial que pretendía acometer el anterior Consell pasaba por unir Nazaret con el Pont de Fusta a través del centro histórico. Por ello, se excavó y construyó una estación soterrada, la del Mercat, que no está conectada con los tramos actualmente construidos y que únicamente llegan hasta la calle Alicante, junto a la Estación del Norte. Se encuentra justo debajo del aparcamiento de la plaza Ciudad de Brujas (Centre Històric-Mercat Central), que abrió sus puertas a finales de 2018 tras años de parálisis en sus obras.

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