Glenn Close
Uno de los premios más reñidos, el de mejor actriz de drama, fue a parar a Glenn Close por La buena esposa. GTRES

Uno de los momentos más emotivos de la noche de los Globos de Oro, también de los más comentados en redes sociales, fue cuando Glenn Close obtuvo  el premio a mejor actriz de drama por La buena esposa.

Se trataba de uno de los premios más reñidos de la velada, una categoría en la que también competían Lady Gaga (Ha nacido una estrella); Nicole Kidman (Destroyer); Melissa McCarthy (¿Podrás perdonarme algún día?) y Rosamund Pike (A Private War).

Todos los nombres eran pesos pesados y candidatas firmes a levantar el galardón en el Beverly Hilton Hotel, y la primera sorprendida fue la veterana actriz ganadora, que ya había estado nominada en 14 ocasiones y había obtenido dos premios, pero ninguno en cine.

Pero más que su genuina sorpresa, el premio a Close será recordado por su emotivo discurso, que puso en pie y aplaudiendo a los presentes antes incluso de que lo hubiera terminado. 

La actriz, llorando, recordó a su madre, quien le reconoció al final de su vida que siempre se había sentido eclipsada por su marido. Este fue su discurso completo:

"Estoy pensando en mi madre, que toda su vida dependió de mi padre y a los ochenta años me dijo que pensaba que no había conseguido nada. Eso no está bien, y lo que siento que he aprendido con esta película es que las mujeres somos las que cuidamos y criamos y eso es lo que se espera de nosotras. Tenemos a nuestros hijos, tenemos a nuestro marido si somos lo suficientemente afortunadas, tenemos a nuestras parejas, lo que sea... pero necesitamos sentirnos realizadas. Tenemos que seguir nuestros sueños. Tenemos que decir "yo puedo hacer eso y debería estarme permitido hacer eso".