El buque Open Arms ha llegado hacia las 8.30 horas al puerto de Crinavis de San Roque, en la Bahía de Algeciras (Cádiz), con 311 inmigrantes a bordo procedentes de 19 países y rescatados en el Mediterráneo, después de que el Gobierno autorizara su desembarco.

En una mañana de intenso frío y algo de niebla, el barco ha arribado al puerto de Crinavis, un astillero ubicado en el vecino término municipal de San Roque y donde en agosto pasado se habilitó el Centro de Atención Temporal a Extranjeros (CATE), que es el destino final de los rescatados. Este centro, desde su apertura, ha atendido a más de 9.000 personas, de las caules alrededor del 15% son MENA (menores extranjeros no acompañados).

El Gobierno de Pedro Sánchez ha autorizado al barco a desplazarse hacia aguas territoriales españolas, tras recoger hace una semana en aguas libias a más de 300 personas, de las que 139 son menores, y tras la negativa o falta de respuesta de los puertos más cercanos.

La mayor parte de los inmigrantes son de nacionalidad somalí, país del que proceden 101 de los 311 inmigrantes que fueron rescatados por el barco español hace una semana frentes a las costas de Libia.

Según han informado fuentes de la ONG Proactiva Open Arms, responsable del barco de ayuda humanitaria, el resto de nacionalidades de los inmigrantes rescatados son Costa de Marfil (62), Mali (37) y Sudán (32). Los restantes, en menor número, proceden de Nigeria, Guinea, Burkina Faso, Camerún, Chad, Egipto, Gambia, Senegal, Palestina, Ghana, Siria, Liberia, Togo, Níger y Sierra Leona.

Del total de 311 inmigrantes —entre los que hay 139 menores— 241 son hombres. Algunos de los menores de edad que han viajado en el barco son niños que han escapado de la guerra en Somalia y Siria, según la ONG Save The Children, según ha dicho a los medios congregados tras la valla de las instalaciones de Crinavis, el director de programas para España de Save The Children, Vicente Raimundo, que ha constatado que hay menores "que están viniendo de países en guerra, como Somalia o Siria, y en los que sus familias han escapado de situaciones de hambruna".

Piden a la UE que se cumplan las normas

Asimismo, Proactiva Open Arms ha pedido a la UE que exija a los estados miembros que cumplan con la normativa internacional y que se acoja en el puerto seguro más cercano a las personas que sean rescatadas en el mar.

El director de Open Arms, Oscar Camps, ha lamentado que "hemos pasado de la inacción propia de la Unión Europea al bloqueo" y ha denunciado que solo Malta negó por escrito la entrada a puerto y el suministro, mientras que Francia e Italia "ni siquiera han dado una respuesta", por lo que "ha tenido que ser España quien nos asignara un puerto, porque el barco es de bandera española".

"Lamentamos mucho esta situación", ha afirmado Camps, que ha subrayado que "esto no debería estar ocurriendo. Estamos hablando de vidas en peligro, personas que necesitaban atención y ayuda, y ha sido muy lamentable tener que hacer ocho días de navegación, cuando la normativa internacional dice que hay que ir al puerto seguro más cercano, y ese era cualquiera antes de llegar a Algeciras, que era el puerto más alejado del Mediterráneo".

El director de Open Arms ha afirmado sentirse "orgulloso" del trabajo de la tripulación y del equipo de logística en tierra y ha reconocido que "ha sido una operación muy difícil". "Estamos convencidos de que no hubieran llegado a ninguna parte de no encontrar nuestro barco. Estamos seguros de que hubieran muerto", ha asegurado Camps, que ha añadido que "de hecho, aún se desconoce el paradero de una embarcación con cien eritreos, que no sabemos qué ha pasado con ellos. Esto es lo que está pasando en el Mediterráneo".

Oscar Camps ha apuntado que, después de dos meses de inacción, esperando el convenio con el Gobierno español para intervenir en el Estrecho, los miembros de la oenegé han regresado al Mediterráneo central "que es donde creemos que debemos estar. En 24 horas hemos hecho tres rescates, después de dos meses en los que no se ha oído nada. Por eso, hay que poner el foco mediático allí, porque Europa no quiere que se sepa lo que ocurre".

Según el responsable de Open Arms, no hay ninguna incidencia sanitaria entre los desembarcados, salvo "achaques" de las nueve mujeres embarazadas presentes entre los inmigrantes. "Han sido 1.100 millas de navegación en invierno y en plena cubierta. Hemos tenido que hacer milagros para hacer llegar mantas, medicamentos y comida, porque dar de comer a 311 personas durante ocho días es mucho trabajo y mucha comida", ha dicho.

Durante los días de navegación, Oscar Camps ha destacado que "se conocen muchas historias. Han escritos cartas y notas de agradecimiento, algunas de ellas seguro que acabarán en algún despacho de algún Gobierno", al tiempo que ha apuntado que "proceden de muchos países, algunos de ellos en guerra, y muchos de ellos huyendo de la persecución".

Salvini: "Misión cumplida"

Tras la llegada del buque de Open Arms al puerto de Crinavis, el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, ha proclamado "misión cumplida". "Acaba de llegar a España el barco de la ONG Open Arms, con 310 inmigrantes clandestinos a bordo. ¡Misión Cumplida!", ha publicado el líder de la Liga en su cuenta de Twitter, donde ha incluido también la etiqueta de #portichiusi (#puertoscerrados).

Salvini ha promovido el cierre de los puertos a las embarcaciones de rescate de las ONG, lo que ha obligado a estas organizaciones a buscar otros puntos de llegada a pesar de que Italia suele ser el país seguro más cercano a la zona de localización de los migrantes.

La Liga gobierna Italia desde junio en coalición con el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y está disparada en los sondeos, con una intención de voto superior al 30%. Entre las medidas promovidas por la formación ultraderechista también figuran cambios en las leyes migratorias para endurecer los requisitos de asilo y desincentivar la inmigración.