La irrupción de Vox en el parlamento andaluz es ya una realidad, materializada tras el acuerdo con el PP para investir a Juanma Moreno.

Liderado por Santiago Abascal a nivel nacional y por Francisco Serrano, en Andalucía, este partido se ha convertido en la llave del cambio histórico en el Gobierno andaluz.

"Aquí se reúne hoy la auténtica Andalucía. Nosotros somos los que vamos a propiciar el cambio, la mejoría, la reconquista", aseveró Serrano tras conocer los resultados electorales el dos de diciembre. "Somos un partido regenerador y hemos llegado para quedarnos", ha gritado entre vítores de "España, España".

"Estábamos convencidos de que decíamos lo correcto. Algunos se reían de nosotros, pero nunca tiramos la toalla y por eso hoy estamos aquí". "No podemos papeletas verdes sino papeletas rojigualda. Pedimos a Andalucía una elección histórica y los andaluces la han realizado", manifestaba aquella noche Santiago Abascal, entre cánticos de "Presidente, Presidente""Hemos espantado al comunismo chavista, de Iglesias y compañía", concluyó.

De clase alta y de derechas

Tal y como reveló el informe de Metroscopia para Henneo, uno de cada cuatro españoles que votaría a Vox en unas elecciones generales es un hombre (el 72%) de 45 años con unos ingresos por encima de los 2.000 euros mensuales y de ideología de derechas. Entre el 28% restante de mujeres llama la atención que su media de edad es mayor, de 51 años.

En este sentido, los años del posible votante de Vox dan una pista más del lugar ideológico que proceden. En una escala de 0 a 10 donde el 0 es la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha, el votante de Vox de la encuesta de Metroscopia se sitúa a sí mismo en el 7,3, acercándose a un 'notable alto'. En comparación, el votante del PP se confiesa de media en el 6,6 y el de Ciudadanos, en el 5,6.

Programa electoral de Vox

En su programa electoral, Vox agrupa varias polémicas propuestas como la aplicación de una política migratoria más férrea y la eliminación de la ley de violencia de género. Además, aboga por un Estado sin autonomías, una Justicia única e independiente (un solo Gobierno nacional, un Parlamento y un Tribunal Superior, sin tribunales superiores de cada región), una reforma electoral y una revisión del funcionamiento de los partidos políticos.