Imagen de archivo de un rescate de una patera
Imagen de archivo de un rescate de una patera. Guglielmo Mangiapane / SOS MEDITERRANEE

El pesquero de Santa Pola Nuestra Madre Loreto, que rescató a doce migrantes en las costas de Libia, cumple este viernes su octavo día en el mar. Está a la espera de encontrarse con el barco humanitario Open Arms, que este jueves partió del puerto tunecino de Zarzis, según Vicente Sempere, segundo de bordo. "Nos estamos dirigiendo al encuentro con el Open Arms a ver si nos pueden ayudar. Nunca, nunca iríamos hacia Libia", dijo Vicente Sempere, segundo de bordo, en conversación vía satélite.

Las condiciones de hacinamiento han empeorado hasta el punto de que están tratando de racionar "todo" lo que pueden la comida, debido a la limitación de existencias, según comentó Pascual Durá, patrón del barco, a EFE.

La embarcación no puede atracar porque no le dan permiso en ningún puerto seguro. El Gobierno de España ha pasado del criterio de acoger al Aquarius a considerar que Libia, ciudad criticada internacionalmente por su inestabilidad interna, es un puerto seguro para ellos.

El propio capitán del barco explica que los refugiados temen ir a Libia y que cree que se pueden llegar a "rebelar" contra ellosTodo esto comenzó hace más de un mes cuando el barco, de trece tripulantes, estaba faneando por la campaña de captura de la quisquilla y les trataron de salvar al verles en el mar.



Las ONG han tratado de acudir al rescate del pesquero. Open Arms y Mare Jonio navegaron hasta encontrarse con ellos para darles asistencia médica. Después de ayudarles, afirmaron que se encuentran "en graves dificultades"  porque "se agudizan los casos de debilidad y agotamiento a bordo". La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) por su parte, está tratando de mediar con los gobiernos para encontrar un puerto seguro para ellos

Los familiares de la embarcación están "viviendo con angustia" estos últimos días, tanto que llegan a estar "desesperados". Laura Durá, hermana del capitán del barco de Santa Pola, afirma a 20minutos que pensaban que "se iba a resolver antes" que van "pasando los días y está sufriendo por su hermano.

A pesar de que asegura que ha hablado en las últimas horas con su hermano, reconoce que no conoce mucho de la situación, y que se entera de "todo por la prensa". Durá cuenta que "están desesperados" y pide que en un par de días "se resuelva" esta situación porque "se les acaba la comida". Además, agradece el apoyo que están recibiendo del pueblo, con por ejemplo la concentración que van a hacer este viernes frente al Ayuntamiento.

Dentro de la posible decisión de que lleven al barco a Libia por la iniciativa del Gobierno español, Durá considera que "es una de idea" que no les gusta, porque saben "que es peligroso".

El Gobierno quiere llevarlos a Libia, un lugar no seguro para las ONG

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, afirmó este jueves que el Gobierno está llevando a cabo "gestiones diplomáticas" para que sea Libia la que actúe en este caso respetando el derecho internacional de ser llevados "al puerto seguro más próximo".

"Debemos tener claro que son aguas internacionales y no corresponden a las aguas territoriales de España, que en ese caso Salvamento Marítimo está actuando de modo cotidiano y salvando a muchísima gente", señaló.


Las ONG niegan que sea un puerto seguro y afirman que esta inseguridad en Libia es "algo que sabe todo el mundo". Carlos Ugarte, de Médicos Sin Fronteras, declara a este este medio que el país vive una "permanente violación de los derechos humanos más básicos". También, según detalla, Libia no firmó la Convención sobre el Asilo-Refugio, por lo que "si hay una persona que quiere solicitar asilo en Libia, no lo puede hacer".

Dentro de la política internacional, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas denunció el 13 de septiembre de 2018 en una nota informativa que tenían una "grave preocupación por el deterioro de la situación humanitaria en Libia", donde se había empeorado la "calidad de vida y la insuficiente prestación de servicios básicos".

Además, exhortaban a las autoridades libias "a que prevengan la violencia sexual en los conflictos y le hagan frente", poniendo especial énfasis en "poner fin a la impunidad por delitos de violencia sexual y razón de género".