Cerca de un millar de médicos y otros profesionales de la atención primaria del Institut Català de la Salut (ICS) y de la sanidad concertada, según los organizadores, han clamado este miércoles al Parlament que tenga en cuenta la sanidad y otorgue más recursos para el sector y más tiempo para atender a los pacientes, en la tercera jornada de movilizaciones por la huelga de esta semana.

Ataviados con batas blancas y haciendo sonar pitos, megáfonos y vuvuzelas, los sanitarios han vuelto a pedir la dimisión de la secretaria de Salud, Laura Pelay, y ha interpelado al presidente: 'Torra, posa ordre', han chillado, entre consignas como 'Somos sanidad y queremos calidad', 'Menos corbatas y más batas', 'Conveni Siscat, és paper mullat' y 'Volem més temps pels mostres pacients'.

En declaraciones a los medios, el presidente de Metges de Catalunya (MC), Jordi Cruz, ha reclamado que las Cuentas de la Generalitat para 2019 tengan "el presupuesto para salud más alto", y ha reclamado a todos los grupos parlamentarios y al Govern que luchen por ello.

Cruz se ha dirigido al presidente catalán, Quim Torra, que este martes mostró su empatía hacia los sanitarios, y le ha pedido: "Que esta empatía se traduzca en cosas prácticas, que no solo sean golpecitos en la espalda" como hasta ahora, para poder atender a la población con dignidad y seguridad asistencial y laboral.

El presidente del sindicato ha explicado que en las negociaciones con el ICS sobre primaria han avanzado y están estudiando un informe que les han entregado, pero ha alertado de que el ámbito concertado no se está negociando --se aprobó un convenio colectivo entre patronales, UGT, CC.OO. y Satse, sin apoyo de MC-- y ven más improbable desconvocar la huelga en este sector, que es el 55% de la sanidad catalana.

Sobre las 11.50 horas, se ha unido a la protesta un grupo de 20 bomberos, que también se movilizan este miércoles contra la "precariedad laboral y material que sufre el cuerpo", según UGT.

Un cordón policial impide la entrada de los médicos al Parlament

Un cordón de Mossos d'Esquadra ha contenido la manifestación cuando se ha acercado a las puertas del Parlament, llegando bajo los arcos e impidiendo una eventual entrada, ante los agentes han reaccionado empujando y alejando a manifestantes y periodistas.

Algunos manifestantes aseguraban que no querían entrar, y otros que no tenían cordón delante no han avanzado.

Tercer día de huelga

Representantes del sindicato Metges de Catalunya (MC), mayoritario entre los facultativos catalanes, y del Instituto Catalán de la Salud (ICS) volvieron a fracasar este martes por la noche en su nuevo intento de acuerdo, y los ambulatorios seguirán este miércoles con servicios mínimos por la huelga de los médicos de familia, por tercer día consecutivo.

Aunque el ICS aportó una nueva propuesta para aliviar la sobrecarga de trabajo de los médicos, esta no satisfizo a los facultativos, que siguen poniendo como condición ineludible reducir el número de visitas por médico a 28 diarias, tras conseguir ya el reconocimiento de que se necesitan 12 minutos de atención para cada uno de los pacientes presenciales.

Al acabar la reunión, sobre las dos de la madrugada de este miércoles, la miembro del comité de huelga de MC, Ana Roca, informó de que mantienen los paros porque no hay acuerdo y que siguen a la espera de que el ICS les presente "un estudio de cargas de trabajo centro por centro, que tenían que haber presentado hoy".

Según Roca, con este informe pormenorizado por cada centro "se estudiará la limitación de visitas en función de las demoras que tiene cada profesional".

Por su parte, el director gerente del ICS, Josep Maria Argimón, precisó que "siguen habiendo muchos puntos de acuerdo y hoy hemos presentado nuevas propuestas que en estos momentos están valorando y mañana continuaremos las conversaciones".

"Redistribuir a la población"

Argimon negó que el estudio pormenorizado de cargas de trabajo de cada centro sea un reconocimiento de que se van a limitar las visitas, aunque recordó que "siempre hemos dicho que el estándar es de 25-28 visitas diarias de cargas de trabajo, pero eso no quiere decir que hablemos de límite, aunque la propuesta nos acerca al espíritu de aliviar la sobrecarga".

El responsable del ICS negó tajantemente que se vaya a limitar el número de visitas y matizó que su propuesta va encaminada a reducir la población asignada a cada médico, especialmente en los centros que tengan pacientes de más edad o con un nivel socio-económico, bajo que son los que precisan más atención médica.

"La propuesta es más compleja que un simple verbo, limitar, porque no se limitarán las visitas sino que la propuesta es redistribuir la población asignada por médico, que es de 1.340 personas", señaló, añadiendo que "con el estudio veremos una serie de factores, como las características demográficas, de envejecimiento, de morbilidad, de cronicidad o de renta y nos ajustaremos la población asignada".

Esto quiere decir, según Argimon, que un ambulatorio que atiende a una población más envejecida podría reducir los pacientes asignados a 1.000 o menos por médico, mientras que un centro en un barrio rico y con población joven podría subir la ratio a más de 1.500 "porque estas personas acuden menos al médico". "Se trata de reducir la población asignada, pero no de limitar las visitas diarias", ha insistido Argimon.

Doce minutos por paciente

Con esta controversia, sigue vivo el mayor punto de desencuentro, que es la petición "innegociable" e "indispensable" de los médicos de que se limiten a 28 pacientes las visitas diarias de los médicos de cabecera.

Argimon reconoció que el ICS ya ha aceptado que los médicos deben tener un mínimo de 12 minutos para atender a cada uno de sus pacientes.

Al cumplirse este miércoles el tercer día de huelga, los servicios mínimos pactados establecen que estos subirán del 25% al 33% de los médicos que estarán en los ambulatorios, mientras seguirán garantizadas el 100% de las urgencias.

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