Mosquito  A. Aegypti, dengue, zika, chikungunya
Mosquito A. Aegypti, dengue, zika, chikungunya CAMERON P. SIMMONS - Archivo

Científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han liderado una investigación en la que han desarrollado una nueva vacuna contra el Zika. Este virus, que se ha expandido en los últimos años y fue declarado emergencia de salud pública internacional por la Organización Mundial de Salud en 2016, no tiene actualmente ninguna vacuna licenciada.

Esta infección se transmite principalmente mediante la picadura de mosquitos del género Aedes y su infección puede causar graves trastornos neurológicos, como el síndrome de Guillain-Barré y microcefália. Los resultados de este estudio dirigido por Juan García-Arriaza y Mariano Esteban se publican en la revista Scientific Reports.

La nueva vacuna, denominada MVA-ZIKV, se ha desarrollado según la estrategia utilizada por los autores de vacunas para el ébola, el VIH/sida y la hepatitis C.

Para generar esta vacuna se introdujeron dos generes del virus del Zika en un vector poxviral, un virus genéticamente debilitados. Este trabajo dio lugar "a la proteína precursora de la membrana y a la envuelta del virus del Zika, respectivamente, y son las proteínas más inmunogénicas del virus”, comenta el codirector del trabajo García-Arriaza.

Estas dos proteínas son capaces de producir partículas virales semejantes tanto en morfología como en tamaño al virus del Zika y, por tanto, le otorga amplias propiedades inmunológicas.

De forma significativa, “una sola dosis de esta vacuna es capaz de controlar la infección por el virus del Zika en ratones susceptibles, protegiendo de manera eficaz frente a la infección por el virus”, recalca Martín-Acebes, científico participante del estudio.

Otros candidatos

Aunque ya existen otros candidatos de vacunas, hasta el momento no se ha licenciado ninguno. Los prometedores resultados del presente trabajo refuerzan la posibilidad de que MVA-ZIKV pueda ser considerada para luchar contra el Zika.

“En futuros estudios trataremos de determinar qué componentes del sistema inmune están relacionados con la protección ante este virus y cómo evitar la transmisión del virus de la madre infectada al hijo”, añade Patricia Pérez, también investigadora del instituto del CSIC y primera autora del trabajo.

Los resultados abren la puerta a ensayos en primates no humanos que confirmen la efectividad de la vacuna y futuros ensayos clínicos en personas, para los que los investigadores esperan poder obtener financiación.