Marsopa
Marsopa. Marcus Wernicke / WIKIMEDIA COMMONS

Hasta siete avistamientos, todos ellos en la Costa del Sol, han confirmado que, aunque amenazada, la marsopa común sigue habitando el Mar Mediterráneo, específicamente en el Mar de Alborán.

Estos reportes se suman a una lista de 651 avistamientos en la zona de cetáceos y otras especies (como la Tortuga Boba) que requieren especial protección, y que comprende los últimos tres años.

El Mar de Alborán es una zona importante para los mamíferos marinos, clasificada como tal por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), razón por la que el quipo científico de OceanSea lleva a cabo estudios de abundancia y distribución de estos animales en la zona, en colaboración con la empresa turística Costasol Cruceros.

La gran mayoría de estos avistamientos corresponden al delfín mular (542). El resto se reparten entre el delfín común (79), rorcual común (12), tortuga boba (7), delfín listado (4) y la marsopa común.

Juan Manuel Salazar, coordinador de las campañas, señala la relevancia de esta noticia "no sólo por ser una especie que se creía desaparecida del Mediterráneo, sino porque pone en relieve el valor de esta zona para su especial protección y conservación. La marsopa, junto al delfín mular y la tortuga boba están incluidas dentro del Anexo II de especies marinas amenazadas, y las tenemos aquí, en la Costa del Sol, en su medio natural y como un reclamo turístico más que, de manera sostenible, es una oferta más en la zona".

Por ello, Salazar apunta también la importancia para la Costa del Sol de "el desarrollo de una actividad como es el avistamiento de cetáceos. No en vano, fruto del acuerdo entre OceanSea y una empresa como Costasol Cruceros hemos podido llevar a cabo este estudio; es importante que las empresas que trabajan en entornos naturales cuenten con el asesoramiento de entidades dedicadas a la conservación".