Dolores Delgado, en la sesión de control al Gobierno
Dolores Delgado, en una sesión de control al Gobierno. EFE

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, ha calificado de "repugnante" el uso de dinero público en prostíbulos. Respondía así en el Pleno del Congreso a una pregunta de la diputada del PP María Eugenia Romero sobre su opinión del uso de dinero público para pagar prostitución.

La diputada aludía al presunto uso de tarjetas de la extinta Fundación Andaluza Fondo Formación y Empleo (Faffe) en prostíbulos, lo que fue denunciado por la Junta ante los tribunales.

Delgado ha señalado que cualquier tipo de explotación a la que se someta a una mujer le parece denigrante y si, "además se contribuye a esa explotación, con dinero público, me parece repugnante y, desde luego, merecedor de nuestra más firme condena".

Romero ha aludido a "siglos de lucha activa" contra la explotación sexual o el pacto contra la violencia de género y lo ha contrapuesto a que en Andalucía "nos encontramos con clientes que pagaban con dinero público en los prostíbulos, con tarjetas black de directivos de la FAFFE del Gobierno socialista".

Ha añadido que entre 2004 y 2010, tres de las ocho tarjetas black asociadas a cuentas corrientes dotadas con 828 millones de euros de la Junta se usaron, "que se sepa hasta ahora", en 43 ocasiones en prostíbulos, con un gasto de casi 32.000 euros.

Ha precisado que llevan desde 2014 piden explicaciones en el Parlamento andaluz, información que la Junta "no nos ha dado" y que la Comisión de investigación no ha podido funcionar por el adelanto electoral. La ministra ha insistido en que el uso de dinero público para fines privados es "completamente condenable y, si además se usa para fines como se ha mencionado aquí, es repugnante".

"Y esto -ha continuado- es igual que suceda en Andalucía, Mallorca o Azerbaiyán".

Delgado ha precisado que el PSOE es un partido que "ha dejado siempre claro" que la prostitución no es una profesión, "es un ataque a la dignidad y a la libertad de miles de mujeres, de criaturas "que se ven obligadas a hacerla de manera forzosa por mafias o que se ven abocadas a tan terrible experiencia por la marginación o por la desesperación".

"La prostitución -ha indicado- es una forma más de esclavitud y este Gobierno no aboga ni por su regulación, ni por su prohibición, sino por su abolición".