Soyuz
El cosmonauta Alexey Ovchinin (izquierda) y al astronauta de la NASA Nick Hague durante el lanzamiento de la Soyuz MS-10. Roscosmos / EFE

La nave rusa Soyuz MS-10 ha tenido este jueves un accidente dos minutos después de su despegue. Un propulsor ha fallado y la nave, que iba a una velocidad de más de 7.000 kilómetros por hora, comenzó a descender. Los astronautas han salvado la vida, y han mostrado su sangre fría cuando han comunicado al centro de control, en una voz calmada: "Un  accidente con el propulsor. Dos minutos y 45 segundos. Ha sido un vuelo corto".

Los astronautas, el ruso Alexéi Ovchinin y el estadounidense Nick Hague, se salvaron gracias al sistema de eyección automático de la Soyuz, que ha sido activado por segunda vez en la historia.

El vídeo de la trasmisión del despegue muestra la frialdad con la que los astronautas gestionaron en unos segundos la crisis a bordo, tras el despegue desde el cosmódromo ruso de Baikonur, en Kazajistán. Iban rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI) , donde planeaban permanecer seis meses.

"Nos ajustamos los cinturones"

En el vídeo se puede ver cómo los astronautas son sacudidos por el fallo, ocurrido tras separarse la primera fase de los propulsores. La nave comenzó a descender en una trayectoria balística Es el ruso quien comunica el fallo y poco después agrega, mientras la nave se sigue sacudiendo a una velocidad de vértigo: "Nos estamos ajustando los cinturones", según informó el Daily Mail.

Poco después su cápsula fue eyectada y aterrizó poco después en Jezkazgan, en la estepa kazaja, donde fueron rescatados por los equipos de emergencias.

"[Los astronautas] están ya con sus familias y con profesionales médicos en Baikonur (Kazajistán), desde donde despegó Soyuz. Pasarán ahí la noche y prevemos que mañana vayan hacia Moscú, la ciudad donde hacen sus entrenamientos", señaló el jefe adjunto de astronautas de la NASA, Reid Wiseman, en declaraciones a NASA TV.

Segunda eyección

Esta es la segunda vez que el sistema de eyección de las Soyuz tiene que ser activado. La primera fue el 26 de septiembre de 1983, cuando fue lanzada la Soyuz T-10a con destino a la estación espacial Saliut 7.

En ese caso, el fallo tuvo lugar durante la cuenta atrás para el despegue, maniobra en la que el cohete portador explotó en la misma plataforma de lanzamiento.

Por suerte para sus dos tripulantes -Vladímir Titov y Guennadi Strekalov-, la cápsula se separó varios segundos antes de que tuviera lugar la explosión. Aterrizó a cuatro kilómetros del cosmódromo, lo que salvó la vida de sus tripulantes.

"Profesión peligrosa"

"Este incidente remarca lo peligrosa que es nuestra profesión y también demuestra el gran sistema de aborto de la Soyuz; fue genial ver cómo la nave y los astronautas manejaron esta emergencia", recalcó Wiseman.

Durante sus declaraciones, la NASA mostró fotografías de Ovchinin y Hague abrazándose con sus familiares y saludando, entre otros, al administrador de la agencia espacial de EE UU, Jim Bridenstine, que se encuentra también en Kazajistán.

Por su parte, el director de integración de la NASA de operaciones de la EEI, Kenny Todd, agradeció "la coordinación y la profesionalidad" de los equipos de salvamento rusos, que rescataron a ambos astronautas después del lanzamiento fallido. "Es un tipo de operación muy complicado y los equipos rusos lo hicieron realmente muy bien", añadió Todd.

Ambos responsables de la NASA subrayaron lo importante que es entender lo sucedido para que no vuelva a ocurrir y aseguraron que la coordinación durante la investigación con la agencia espacial Roscosmos será "total". "Nuestra más alta prioridad es comprender qué ha pasado con el propulsor fallido", detallaron.

Todd, por su parte, aseguró que las misiones previstas en la EEI, donde actualmente hay tres astronautas, se mantendrán "para los próximos dos meses", aunque sí reconoció que su equipo deberá repasar las caminatas espaciales programadas.

Respecto al astronauta de la NASA afectado, Hague, Wiseman aseveró que se trata de un profesional "sobresaliente" que será asignado "antes o después" a otra misión.