El funeral por la soprano Montserrat Caballé, fallecida el sábado a los 85 años, ha reunido este lunes en el tanatorio de Les Corts a numerosos líderes políticos y personalidades de la cultura, desde del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al de la Generalitat, Quim Torra, y la reina Sofía.

Sánchez y Torra han aparcado el reciente ultimátum del jefe del ejecutivo catalán y han mantenido un tono cordial durante el funeral.

La ceremonia fúnebre ha sido la primera ocasión en la que han coincidido después de que el presidente catalán le lanzara al presidente del Gobierno un ultimátum para que en noviembre presente una propuesta para Cataluña, con el aviso de que, si no lo hace, el independentismo le retirará el apoyo en el Congreso de los Diputados.

Si bien este ultimátum puede generar cacofonía en la sintonía que pretendían alcanzar los dos gobiernos y contratiempos para los presupuestos de Pedro Sánchez, la universal voz de la cantante barcelonesa, que ha vuelto a sonar por los altavoces durante su comedido funeral, ha unido a todos los presentes por encima de las diferencias ideológicas.

Así pues, el ruido del debate político generado a raíz del proceso soberanista, del que trató de rehuir Caballé en sus últimos años de vida, no ha interferido en su despedida.

Torra y Sánchez se han saludado cordialmente tanto en el velatorio como, posteriormente, al inicio de la ceremonia, sin que se les haya visto entablar una conversación.

Mientras Torra departía con el presidente de la Fundación del Liceu, Salvador Alemany, Sánchez ha entrado en la sala donde se ha oficiado el funeral por el pasillo central junto con Doña Sofia y, tras saludar al presidente catalán, a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y a otros asistentes, se ha sentado en la primera fila.

Pedro Sánchez se ha situado a la izquierda de Quim Torra, en una primera fila en la que, además de la reina emérita, se encontraban el ministro de Cultura, José Guirao, el presidente del PP, Pablo Casado, la delegada del Gobierno, Teresa Cunillera, la alcaldesa Ada Colau y la consellera de Cultura de la Generalitat, Laura Borràs.

En una segunda fila había otros representantes políticos, como la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, el portavoz adjunto de JxCat, Eduard Pujol, el líder del PPC, Xavier García Albiol, y los también populares Dolors Montserrat y Jorge y Alberto Fernández Díaz, entre otros políticos.

El líder del PP, Pablo Casado, ha sido de los primeros en llegar al tanatorio, acompañado del presidente del partido en Cataluña, Xavier Garcia Albiol.

Posteriormente, han llegado el presidente de la Generalitat, Quim Torra, la consellera de Cultura, Laura Borràs, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañado por la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, ambos recibidos por el ministro de Cultura, José Guirao.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, también ha acudido a dar el último adiós a la soprano.

Hasta el tanatorio barcelonés se han acercado asimismo una delegación del Gran Teatro del Liceu, encabezada por su presidente, Salvador Alemany; el tenor Josep Carreras y el cantante italiano Albano, entre otros.

La ceremonia de despedida se ha iniciado poco después de la llegada de la reina Sofía, que ha sido recibida en la entrada principal del tanatorio por el presidente Sánchez, la delegada del Gobierno y por Salvador Alemany.

En la ceremonia han coincidido miembros de los principales partidos (Teresa Cunillera, delegada del gobierno en Catalunya, y José Guirao, ministro de Cultura, en el caso del PSOE; Pablo Casado, líder del PP; Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos en Catalunya, y  Juan Carlos Girauta, portavoz del partido en el congreso, y Ada Colau, alcaldesa de Barcelona y figura destacada de Podemos, entre otros), la reina Sofía, y personal del Gran Teatre del Liceu, como Salvador Alemany (presidente del Patronato) Valentí Oviedo (director general) y más.

La cantante ha sido considerada una de las mejores sopranos de la historia de la ópera, habiendo desarrollado una larga carrera de 40 años que la ha llevado a actuar en los escenarios más renombrados de su género y a colaborar con celebridades internacionales de la talla de Freddie Mercury, Barbra Streisand y Frank Sinatra.