Violencia Machista
Concentración en repulsa por el asesinato de dos niñas a manos de su padre en Castellón. EFE

Un varón de 48 años ha asesinado este martes con arma blanca a sus dos hijas, de dos y seis años, en su vivienda en Castellón, donde posteriormente se quitó la vida al arrojarse por una de las ventanas del domicilio. El presunto asesino llevaba un año separado de la madre. "Todo apunta a que se trata de un caso de violencia de género, que se ejerce contra las niñas como venganza y maltrato hacia la madre", explicó Mónica Oltra, vicepresidenta de la Generalitat Valenciana y consellera de Política Inclusiva.

El trágico suceso, que se produjo el mismo día en que dos mujeres de Bilbao y Granada murieron a manos de sus parejas y exparejas, eleva a 27 el número de menores que han sido asesinados en casos de violencia machista en los últimos seis años, de los que tres se han producido en 2018. Además, con los asesinatos de Bilbao y Granada ya son 37 las mujeres asesinadas que deja esta lacra en lo que va de año.

El parricidio de Castellón ocurrió, concretamente, en torno a las cinco de la mañana en la sexta planta del número 36 de la calle Riu Adra. La madre de las pequeñas, de 42 años, ya no residía en la vivienda. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) informó de que constaban dos procedimientos abiertos contra el supuesto asesino de las niñas –uno por amenazas y otro tras un parte médico–, pero que habían sido archivados a petición de la madre, que había solicitado una orden de alejamiento que fue rechazada por el fiscal. La diligencia policial de valoración de riesgo de la víctima arrojó además un resultado de riesgo bajo.

Sobre el investigado, aseguran que carecía de antecedentes penales y que no constaban episodios previos de violencia doméstica. En el momento del suceso la mujer se encontraba con su madre, de 75 años. Las dos fueron trasladadas a un centro hospitalario para recibir atención psicológica.

"Es un golpe terrible, porque la violencia machista siempre es un golpe, pero cuando encima se ejerce contra dos niñas a las que se ha segado la vida cuando la tenían toda por delante es difícil hacer una valoración sin quebrarnos como sociedad", aseveró Mónica Oltra. "Una sociedad que maltrata a sus mujeres y a sus niñas y niños tiene una enfermedad que tenemos que curar", recalcó. "Insoportable, todo mi cariño y apoyo para su madre y sus seres queridos", dijo por su parte el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Asesinato en Granada

También este martes en torno a las 10 de la mañana, unas cuatro horas después del parricidio de Castellón, un hombre de 49 años asestó varias puñaladas a su expareja, de 39, provocándole la muerte en su domicilio de Maracena, Granada, cuyo Ayuntamiento ha decretado tres días de luto. Tenían un hijo de 12 años en común.

Una vecina, alertada por los gritos de auxilio de la mujer, avisó al 112, que, sin embargo, no pudo reanimarla. Cuando los servicios de emergencia se personaron en el lugar, se encontraron al hombre junto al cadáver. Según informó la Guardia Civil, no constan denuncias previas por malos tratos contra él y la víctima tampoco era usuaria del centro de atención a la mujer.

El alcalde de Maracena, Noel López, que conocía personalmente a la mujer por ser militante socialista, aseguró que llevaba tiempo separada y que vivía con su hijo y su actual pareja. Actualmente estaba desempleada. "Era una persona querida en el municipio", expresó el regidor. "No había denuncia previa ni indicios de malos tratos ni nada de nada", añadió.

Por el momento, el agresor permanece en dependencias de la Guardia Civil a la espera de pasar a disposición judicial. "Es una persona un poco introvertida y, aunque reside también en Maracena, apenas hace vida en la localidad", añadió López. "Nuria ha sido asesinada en Maracena por su pareja. No hay palabras para describir tanto dolor", escribió en su cuenta de Twitter Susana Díaz, presidenta de la Comunidad.

Nuevo caso en Bibao

La violencia machista también golpeó este martes en Bilbao. Al caso de Castellón y al de Granada se sumó el de una senegalesa de 25 años a la que los agentes de la Ertzaintza localizaron sin vida en su domilicio y con signos de violencia. En concreto, y según confirmaron fuentes policiales, murió degollada. Su marido, inmigrante y trabajador en una empresa de mantenimiento, fue detenido en la localidad guipuzcoana de Mutriku después de haber desaparecido durante horas. La joven, madre de dos niñas pequeñas, había presentado contra él una denuncia ante la Policía Municipal por violencia de género.

El suceso ocurrió sobre la una de la tarde en una vivienda del número 25 de la calle Ollerías Altas, una zona del barrio bilbaíno de Atxuri, que ha tenido problemas de convivencia e inseguridad. El Ayuntamiento lo calificó como violencia machista. "Era una pareja encantadora", describieron algunos vecinos de la calle. De acuerdo con sus testimonios, nunca les habían oído discutir hasta la madrugada del pasado lunes, cuando a las 5.30 horas se oyeron "ruidos muy fuertes" que procedían de su piso. "Sus hijas le adoraban", dijeron sobre el marido.

Estos asesinatos elevan a 37 las mujeres muertas este año a manos de sus parejas o exparejas, y a 961 las que han perdido la vida como consecuencia de la violencia machista desde que se tienen datos (2003). La violencia de género, además, ha dejado 24 niños huérfanos desde el pasado mes de enero.