Fruta
Fruta en un establecimiento de venta. EUROPA PRESS - Archivo

Que la fruta se ha encarecido es una queja habitual del consumidor en los mercados. "Cuatro melocotones, casi dos euros", se oye protestar en un puesto. "Dos manzanas, ¡como un bollycao!", se oye desde otro.

¿Es algo nuevo de esta campaña de verano? ¿O viene de lejos? Rascando estadísticas del INE, más bien lo segundo. La fruta es un 14% más cara que en la misma fecha del año pasado y, más importante aún, su precio es un 66% mayor que en 2006, una subida que triplica el alza general de precios (19,6%). Es decir, una compra semanal de fruta suponía 20 euros antes de la crisis. Ahora, 33. Un subidón que rebasan el tabaco (+102%) y la universidad (68%). Nada más.

La subida es generalizada en todas las variedades, según el ministerio de Agricultura. En lo que llevamos de 2018 se dispara un 48% la manzana golden (de 1,50 a 2,22 euros) comparando el precio medio de las primeras 23 semanas con las mismas de 2006. Las naranjas navel, un 47% (de 1,32 a 1,94 euros), la pera de agua o blanquilla el 38% (de 1,46 a 2,01 euros) y el plátano un 15% (de 1,85 a 2,14 euros). Solo la clementina está más barata: de 1,60 a 1,53 euros

Las organizaciones agrarias presentan datos del resto de frutas; la Unió de Llauradors, por ejemplo, calcula que los albaricoques costaban en junio 2,97 €/kg de media en las tiendas cuando en 2017 eran 2,09€, un 30% más en solo un año. Alzas parecidas se dan en nectarina con un 26% de encarecimiento (de 1,99 a 2,7 euros) y un 28% en las ciruelas (de 2,49 a 3,43 euros), y algo inferior en el melocotón, un 8% más caro al pasar de 2,76 euros en tienda a 3,01.

Como contraste de estas subidas, hay que recordar que los sueldos se han depreciado un 1,4% casi en el mismo período de tiempo, según el Índice de Precios al Trabajo del organismo estadístico.

Sequía, márgenes... y la exportación

Conocidas las cifras, queda analizar las causas. Y ahí la cosa difiere según el interlocutor. Los tenderos creen que los precios suben por el cambio climático que trae  peores cosechas. Los agricultores oyen esto y piensan que un recorte de producción supondría un alza de precios en origen, pero como no es así creen que los mayoristas se quedan un margen mayor.

"Hay una especulación tremenda con la fruta", explica a 20minutos Lorenzo Ramos, secretario general de UPA. "Es un sector totalmente desorganizado y así es más fácil que los especuladores campen a sus anchas. Los agricultores lo estamos pasando mal y muchos se plantean abandonar porque hay que producir mucho para poder cubrir costes".

Los distribuidores tienen otra versión. Dicen que los precios han subido en los últimos años porque mucha fruta se dedica a la exportación, así que los productores prefieren venderla fuera y eso eleva los precios. "Es lógico, porque se paga mejor", dice Ignacio García, director de Asedas, la patronal que agrupa a los grandes supermercados de España.

Si el tendero español quiere género, debe acercarse al precio pagado en Alemania o Reino Unido, dos países que consumen principalmente fruta española. Los datos de comercio exterior en España apuntan a que España exportó el año pasado 17.245 millones de euros en fruta y verdura, un 67% más que los 10.320 millones que se vendían fuera del país en 2007, antes de la crisis. Curiosamente, el mismo porcentaje de subida de precios de la fruta que identifica el INE.

García apunta otros factores para este alza como son el aumento de calidad del fruto o la repercusión de los costes de sostenibilidad y gestión de residuos. "No es lo mismo un producto seleccionado y con certificación profesional que otro descontrolado y con mayor impacto medioambiental", dice.

Según UPA también afecta el cambio climático, una amenaza para un sector que vive del agua porque la explotación frutal en España suele ser de regadío. La organización habla de productores de sandía en Murcia y Almería que plantean dejarlo por temor a quedarse sin agua para riego. "Los períodos de sequía serán mas constantes, escaseará la producción en esas zonas y eso puede desembocar en un desabastecimiento del producto", avisa Ramos.

Los consumidores sienten esta subida de precio y reducen el consumo. El Panel de Consumo oficial de Agricultura refleja que los españoles han recortado un 11,8% su consumo de fruta en el último lustro: de 4.780 toneladas anuales a 4.216. Algo no muy normal teniendo en cuenta que son años de recuperación económica. El consumo por persona ha caído de 103 a 92 kilos al año... mientras que el gasto per cápita, en cambio, se ha mantenido en 134 euros.

"Es un problema para el consumo que la fruta esté cara, pero el agricultor no es el culpable porque él también lo pasa mal"; dice Ramos, que recuerda la distancia entre precios en origen y destino. Y es esta: según Agricultura, el precio medio de la manzana golden se encarece este año un 500% del campo (0,37 €/kg) a tienda (2,22€); las clementinas un 378% (de 0,32 a 1,53), las naranjas un 207% (de 0,63 a 1,94), las peras un 258% (de 0,56 a 2,01) y el plátano un 397% (de 0,43 a 2,14).

UPA pide un reparto "más justo" de los márgenes. "Hay gente que se está forrando y está haciendo pagar al consumidor un precio muy alto por la fruta", dice Ramos. Los distribuidores no están de acuerdo. "Parece razonable pensar que un tercio del valor de la fruta lo aporta el campo, otro tercio los intermediarios por el transporte, la limpieza del producto, su selección... y otro tercio el distribuidor, ¿verdad? Pues eso es un 300% de subida", matiza García, de Asedas.


El extraño caso del aguacate

Asedas no solo niega que los distribuidores se queden un margen cada vez mayor, sino que rechaza que la caída de consumo se deba a su encarecimiento. "Se come menos fruta por un cambio cultural, los jóvenes no comen fruta y tiende a sustituirla en forma de zumos", argumenta García.

Con una excepción. El aguacate, la fruta de moda en las neveras del país, en los desayunos de los españoles, en las ensaladas y hasta en las fotos de los influencers de las redes sociales. En el último lustro, su consumo per cápita ha crecido un 23,1%. "Antes era minoritario, pero cada vez es más apreciado por sus cualidades apreciables", dice García. En volumen, sin embargo (0,96 kilos al año por persona) sigue aún lejos de otros productos estrella del país como la naranja (17,81 kg).