Dos niños resultaron heridos de bala la noche de este miércoles cuando la Policía croata disparó contra una furgoneta que transportaba a 29 inmigrantes indocumentados que se saltó un control fronterizo entre Bosnia y Croacia, informaron fuentes policiales.

Los niños, cuya nacionalidad no se ha desvelado, fueron hospitalizados en la ciudad de Zadar, cerca de donde se produjo el tiroteo, y su vida no corre peligro, según la agencia Hina, que cita fuentes policiales.

Ese medio asegura que los agentes abrieron fuego cuando el conductor del vehículo ignoró las advertencias y aceleró hacia el control establecido por la Policía en la carretera.

Al detenerse, el chófer huyó a los bosques cercanos y la Policía encontró en la furgoneta a 29 inmigrantes ilegales, incluidos los dos pequeños heridos por los disparos.

Varias personas, heridas por el rápido y abrupto movimiento de la furgoneta, fueron atendidas en el hospital de Gospic.

Bosnia-Herzegovina se ha convertido en una nueva alternativa para muchos refugiados que huyen de conflictos en Oriente Medio y África hacia Europa central.

Las autoridades bosnias han registrado en lo que va de año la llegada de 4.870 inmigrantes, según datos del Ministerio de Seguridad, un 549% más que en todo 2017.

La mayoría de los inmigrantes intentan pasar desde el oeste de Bosnia a Croacia, y de allí a Eslovenia, el país más cercano de la zona Schengen, de libre circulación en la Unión Europea.