La Policía ha intervenido 32 kilos de heroína en un chalé de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) dentro una operación que se ha saldado con diez detenidos de una "importante organización criminal" dirigida desde Madrid que introducía esa droga en Galicia y Portugal y tenía contactos en Turquía y Bulgaria.

La operación, informa este sábado  la Policía Nacional en un comunicado, se ha hecho en colaboración con la Policía de Bulgaria, y en ella han sido arrestados todos integrantes de la organización, entre los que se encuentran el cabecilla de la banda y su lugarteniente, quienes controlaban desde Madrid las actividades de la red.

Además de la sustancia estupefaciente, los agentes se han incautado de un arma de fuego, dos máquinas contadoras de billetes, 47.000 euros, terminales de telefonía y navegación GPS, numerosa documentación y tres vehículos, uno de ellos de alta gama.

La investigación, explica la nota, comenzó hace un año, cuando los investigadores tuvieron conocimiento de que una importante organización criminal, integrada por individuos de origen turco, búlgaro, serbio y español, estaba dedicada al tráfico internacional de heroína.

El grupo delincuencial tenía su centro de operaciones en Madrid con ramificaciones en otras provincias españolas. Los narcos trataban de dotar de apariencia legal a su actividad y, para ello, su máximo responsable tenía un establecimiento público que utilizaban para celebrar reuniones entre los miembros de la red y planificar sus operaciones ilegales.

A finales del pasado enero se puso en marcha un operativo que culminó con la detención de seis miembros de la banda criminal. Los agentes registraron un chalé ubicado en el municipio gallego de Vilagarcía de Arousa donde incautaron 32,5 kilogramos de heroína distribuidos en 65 paquetes.

La sustancia estaba en "caletas" (escondites) situadas en el garaje del inmueble, que eran utilizadas para ocultar la droga hasta el momento de distribuirla por Galicia y Portugal.

De forma paralela, en la misma primera fase de esta operación fueron detenidos en Madrid otros dos integrantes de la red ilegal, un ciudadano kurdo comisionado por la organización suministradora desde Turquía y otro de origen búlgaro responsable del transporte desde Bulgaria hasta España.

La completa desarticulación de la organización se llevó a cabo en una segunda fase de la operación que tuvo lugar el pasado febrero en Madrid.

Los agentes arrestaron entonces a los dos máximos responsables de la red criminal, el jefe de la banda y su lugarteniente, y registraron sus domicilios y el lugar habitual de reunión.

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