Iñigo Méndez de Vigo
El portavoz del Ejecutivo y ministro de Educación, Cultura y Deporte, Iñigo Méndez de Vigo, interviene en la sesión de control al Gobierno. EFE/Juan Carlos Hidalgo

"Efectivamente, en cuatro minutos se agotaron todas las entradas de U2". El ministro de Cultura, Iñigo Méndez de Vigo, ha relatado en la sesión de control al Gobierno en el Congreso las medidas que está adoptando su departamento contra la reventa de entradas de conciertos.

Una pregunta de su propio partido, el PP, ha dado pie a la explicación, que no añade nada nuevo a lo que el Ministerio contó hace dos semanas en un comunicado o a lo que él mismo dijo tras la pasada reunión del Consejo de Ministros.

Esto es, que tras los sucesos ocurridos durante la puesta a la venta de localidades, el pasado 26 de enero, para los próximos conciertos de la banda irlandesa en España, Cultura pidió a Interior que investigara.

El Ministerio de Juan Ignacio Zoido ha exigido "un requerimiento de información a las entidades promotoras y vendedoras Livenation y Ticketmaster y ha llevado a cabo una investigación puntual por una presunta estafa por la compra de entradas en la web viagogo.es", ha dicho el ministro. De Vigo ha tildado estas prácticas de "abusivas" y ha afirmado que "encarecen la cultura".

Asimismo, ha añadido que "detectaron este fenómeno" el pasado año -aunque viene de años atrás- en los conciertos de Alejandro Sanz y Joaquín Sabina. "Consultamos a Justicia y nos dijo que era necesaria una clarificación en la legislación básica en el ámbito de la propiedad intelectual", ha afirmado el ministro, "y también había que modificar el reglamento general de publicidad y espectáculos que contempla la reventa física".

De esta forma, se convocó la conferencia sectorial, se constituyó una comisión "y se hizo una consulta pública que ha recibido 31 contribuciones directas que van a ser referidas a la conferencia sectorial", ha explicado. De Vigo ha aclarado que las competencias las tienen las comunidades autónomas, con las que se pretende llegar a un acuerdo.

En palabras del ministro, "en ocasiones los avances de la tecnología digital, que tienen consecuencias muy positivas, también provocan vacíos regulatorios".