Los actores Penélope Cruz y Javier Bardem han acudido a la gala de los premios Goya 2018 en calidad de nominados a mejor actriz y actor protagonista por sus papeles en la película Loving Pablo.

En la alfombra roja, los dos miembros de la pareja por separado han hablado de la búsqueda en la igualdad en el mundo del cine y en la sociedad. "Que en 2018 haya que hablar de que solo el 7% de los directores son mujeres es surrealista", apunta Cruz.

"Hasta que estas cosas sean un poco más justas hay que hablar de ellas", destaca. "Cualquier mujer te mentiría si te dijera que no ha encontrado situaciones o sensaciones de machismo, no solo de acoso sexual".

Cruz ha eludido referirse al cineasta Woody Allen, con el que trabajó en Vicky, Cristina, Barcelona, con la que la actriz consiguió un Oscar. "No voy a hablar aquí de ese tema aquí", ha recalcado. Por su parte, Javier Bardem, que también participó en la cinta, ha pedido "respetar la presunción de inocencia".

Cruz ha lamentado que "el machismo esté a la orden del día" y que a veces se trate de "cosas sutiles" que van "minando", por lo que cree que "esta bien que se hable de ello".

Asimismo, Bardem se ha referido a la brecha salarial entre hombres y mujeres y ha pedido implicación masculina. "Si el hombre cobra 20 y la mujer 10, la mujer tiene que denunciarlo". "Habría que poner multas para que cobraran lo mismo", ha añadido.

Sobre la gala de hoy, ha lamentado que haya que reivindicar todavía estos temas. "¿Pero en qué sociedad vivimos?", ha preguntado para añadir no obstante que hay que levantarse por lo que se considera "injusto".