Robert Redford Sundance Film Festival cine
Robert Redford junto a la directora ejecutiva del Sundance, Keri Putnam, y el director del festival John Cooper brindan la conferencia de prensa inaugural del Festival de Cine de Sundance 2018. GEORGE FREY / EFE

A las plataformas de streaming Amazon y Netflix les rodea la polémica cuando participan en festivales de cine. Ya sucedió el año pasado en Cannes y el debate permanece abierto.

¿Pueden ganar películas que no se han estrenado ni se estrenarán en la gran pantalla? Ambas plataformas participan en la edición del Festival de Cine Sundance con apuestas que prometen.

Netflix se presentó al certamen el año pasado con Mudbound, que adquirió por 12,5 millones de dólares y que se ha ganado el reconocimiento de la crítica; mientras que Amazon escogió The Big Sick por 12 millones de dólares, cifra que actualmente supera los 42 millones.

A su vez, la apuesta de Netflix I Don't Feel at Home in This World Anymore, que abrió el festival en 2017, fue directa a candidata para llevarse el gran premio del jurado. El filme se estrenó un mes después en la plataforma.

Este año, Netflix apuesta por la película Private Life, de Tamara Jenkins; Come Sunday, dirigida por Joshua Marston; y A Futile and Stupid Gesture, por David Wain. También cuenta con varios documentales en la lista.

Las dos plataformas buscan nuevas películas presentadas en el Sundance que poder adquirirPor su parte, el filme de Amazon que resuena fuerte es Don't Worry, He Won't Get Far on Foot, de Gus Van Sant. Y en cuanto a documentales, promete Generation Wealth, de Lauren Greenfield.

Para Ian Bricke, director de contenido y adquisiciones de la compañía, el festival es una plataforma más que funciona para presentar títulos y como un vehículo para descubrir nuevas películas que comprar y nuevos directores con los que trabajar en el futuro.

Esta visión le valió a Netflix el año pasado para adquirir numerosas películas y documentales que fueron presentadas en el Sundance.

Amazon, en cambio, se desmarca de la estrategia de su rival y sigue apostando por una primera toma de contacto entre el público el filme al más puro estilo clásico: en la gran pantalla. Puede que haya sido esta actitud la que le ha valido aliarse con directores independientes como Jim Jarmusch, Todd Haynes y Richard Linklater.

Amazon: adiós al cine independiente

La compañía Amazon ha adquirido en los últimos años varios proyectos presentados en Sundance, pero parece que sus planes de futuro están dirigidos a dejar de lado a las películas independientes y centrarse en los filmes más comerciales, según informa Reuters.

Su estrategia anterior se basaba en crear películas diferentes que tuvieran potencial para llevarse algún galardón, ponerlas en el mapa en Hollywood y así atraer a nuevos talentos.

Sin embargo, esta política va a cambiar para buscar una mayor audiencia y lograr su objetivo último: que cada vez más gente se sume a su plataforma de vídeo en streaming y se pase a Prime.

Amazon estaría pensando en ir detrás de películas cuyo presupuesto rondase los 50 millones de dólares, dejando de lado a las películas independientes que impliquen un desembolso de unos 5 millones. Fuentes cercanas a la compañía hablaron con la agencia Reuters de estos planes de forma confidencial.

Este gran cambio se produce justo tras la marcha de Roy Price, jefe de Amazon Studios desde 2010 y que resignó en octubre.