Agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional han detenido este miércoles en Madrid a un individuo de 52 años de edad y origen español por su presunta integración en la organización terrorista Estado Islámico y por sus actividades de captación, adoctrinamiento y adiestramiento en favor de ella.

El presunto integrante de la organización terrorista Dáesh es Luthfullah "Yusuf Galán" González. Su nombre real es Luis José Galán González, nacido en Madrid en 1965, demostró tener una personalidad controvertida durante el juicio, impresión corroborada por las declaraciones de varios testigos en la vista.  

Fue el único español condenado por el 11-S

"Un personaje histriónico y un poco payaso, fruto de una personalidad poco equilibrada", así definió al detenido el presidente de Paz Ahora, ONG con la que había colaborado recabando ayuda humanitaria para países en conflicto y en la organización de manifestaciones por la paz, e incluso contra los atentados del 11S.

El detenido había desarrollado un sofisticado "modus operandi" virtual para llevar a cabo una activa labor de difusión masiva en Internet al objeto de no ser detectado. Hacía acopio de una importante cantidad de material el cual alojaba de manera simultánea en varios de sus perfiles, o a través de hilos de mensajería instantánea para alcanzar al mayor número de personas. Para ello empleaba el lenguaje virtual habitual en estos foros, comentando, linkeando o compartiendo contenidos como parte de la estrategia global de Estado Islámico de emplear la red mundial como medio para transmitir los valores ideológicos terroristas.

Junto a este adoctrinamiento intelectual, otro pilar fundamental en su estrategia delictiva era realizar el adiestramiento operativo en técnicas de combate de otras personas. Para ello publicaba videos en los que él mismo aparecía manejando armas blancas con gran destreza, acompañados de mensajes altamente explícitos, dirigidos a la comisión de acciones terroristas. Incidía especialmente en el acondicionamiento psicológico de los nuevos reclutas, a los que preparaba mentalmente para que finalmente mostraran su disposición a cometer atentados terroristas, amparados en mandatos divinos sobre el martirio.

Condenado por su integración en la organización terrorista Al Qaeda, tras su puesta en libertad, el detenido había desarrollado en los últimos años un perfil afín a la figura del cibersoldado, la versión 2.0 del combatiente yihadista que emplea la red informática para compartir, interactuar y propagar el ideario terrorista. Lejos de reconducir su conducta, el detenido había implementado sus acciones como parte de su compromiso con los postulados ideológicos y terroristas de Estado Islámico.

Hacía acopio de una importante cantidad de material el cual alojaba de manera simultánea en varios de sus perfilesTras convertirse en "el primer condenado en España por los atentados acaecidos en Nueva York el 11 de septiembre y después de más de nueve años en prisión" por "pertenencia o integración en organización terrorista y tenencia ilícita de armas", salió de prisión en mayo de 2011. A pesar de haber afirmado en declaraciones a los medios de comunicación, que él buscaba "vivir en paz" y afirmaba no ser un terrorista, el detenido continuó siendo objeto de seguimiento por parte de los agentes de la Policía Nacional, que detectaron que había renovado su compromiso desarrollando actividades de muyahidin virtual para cumplir con los requerimientos de la Yihad Virtual o Electrónica y actividades de adiestramiento operativo de terceros dentro de la Yihad Violenta.

La operación, que continúa abierta, se ha desarrollado bajo la supervisión del Juzgado Central Instrucción Número dos y coordinación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

Desde el 26 de junio de 2015, fecha en el que el Ministerio del Interior elevó a 4 el Nivel de Alerta Antiterrorista (NAA), las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido a 207 terroristas yihadistas en operaciones realizadas en España y en el exterior y a un total de 250 desde principios de 2015.