El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pidió este miércoles a los ciudadanos catalanes que, si el 1 de octubre se les cita a una mesa electoral para la celebración del referéndum, no acudan. "Si a alguien se le cita, que no vaya, porque no puede haber referéndum y sería un acto absolutamente ilegal", comentó el líder del Ejecutivo en los pasillos del Congreso de los Diputados.

Rajoy insistió en que "es innegociable liquidar la soberanía nacional y pasar por encima de la Constitución y el Estatuto", y expresó que su Gobierno pretende que en España se cumpla la ley y se respeten todos los derechos de los ciudadanos, algo que a su juicio no ocurrió la semana pasada en el Parlament de Cataluña, cuando sucedió "un golpe a la democracia", en sus palabras.

"Fue un acto claramente antidemocrático", dijo Rajoy sobre la tramitación de las distintas normas para la convocatoria del referéndum. "Lo único que contemplamos, y no hay otro escenario posible, es que ese referéndum no se puede celebrar", agregó.

Al plantearle qué hará el Gobierno si en la Generalitat se declaran insumisos, respondió que "es igual", porque "en España la ley se cumple porque España es una democracia". "No hay ningún gobierno en el mundo que pudiese aceptar que se celebrase un referéndum de estas características. Ninguno", reiteró.

Respecto a la posibilidad de que la Fiscalía actúe si existe esa insumisión, garantizó que "la Fiscalía actuará siempre en defensa de la legalidad", así como los jueces y el Gobierno, porque esa es la obligación de todos. "Ni el Gobierno, ni la Fiscalía, ni el Poder Judicial pueden permitir que unas personas decidan unilateralmente pasar por encima de la ley, porque eso sería entrar en la ley de la selva", zanjó.

Cambiar la Constitución no es prioritario

Ya en el Pleno del Congreso de los Diputados, Mariano Rajoy dejó claro que no se cierra por completo a posibles cambios en la Constitución, pero no son la prioridad del Ejecutivo. Lo primordial ahora es parar el órgano independentista y el referéndum en Cataluña. Después, sin "ocurrencias" ni "improvisación", podría haber tiempo para el diálogo.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, preguntó a Rajoy si está a favor de "designar juristas o expertos" que lleven a la Cámara baja una "propuesta de actualización" del marco constitucional. Rajoy replicó que "la prioridad no es la reforma de la Constitución", un asunto del que está "dispuesto a hablar", sino que lo urgente es "defender la Constitución frente a quienes quieren liquidarla".

"No tengo inconveniente en hablar de qué se puede hacer en el futuro, con rigor, con seriedad, sin ocurrencias", ahondó el presidente del Gobierno, pero "defender la Constitución es la prioridad", recalcó.

En su réplica, Rivera dijo a Rajoy que "el inmovilismo no es la solución" y reiteró su idea de "dar a los mejores juristas una encomienda" para que planteen posibles cambios al texto constitucional. Esa medida, recordó el líder de la formación naranja, figuraba en el pacto de investidura que suscribieron PP y Ciudadanos hace ahora algo más de un año.

Rajoy, sin embargo, esquivó ese dardo, el de que su Gobierno ha sido inmovilista. "Esto del inmovilismo es muy relativo", arrancó el presidente, que acabó tirando de ironía: "Si uno no sabe dónde ir", dijo, "mejor quédate quieto, que acabas no teniendo ningún problema".

"La Constitución no es inmutable, pero tiene vocación de permanencia (...). No tenemos que construir nada de nueva planta", agregó Rajoy, que volvió a dejar claro que toda posibilidad de diálogo arrancará tras el 1-O: "Estoy dispuesto a hablar con usted", remachó, pero "antes" sería "conveniente" que quedara resuelta esta "batalla" que "va a ganar la ley y el sentido común".

El Gobierno pide a Domènech que se aclare

La vicepresidenta del Gobierno, por su parte, reclamó a Xavier Domènech, diputado de En Comú Podem –la confluencia catalana de Podemos, integrada en el grupo parlamentario de Unidos Podemos–, que se aclare y diga si es "demócrata a tiempo completo o a tiempo parcial", y si considera que "cuando se incumple la legalidad tiene que actuar los jueces" o puede "cada uno" tomarse "la ley por su mano".

Soraya Sáenz de Santamaría respondió así a Domènech, que le preguntó si el Gobierno cree que la respuesta al referéndum en Cataluña "son los jueces" y que criticó la "actuación puramente judicial y policial" del Ejecutivo ante los planes de los independentistas.

La número dos de Rajoy también dijo que "el Gobierno ha intentado dialogar con Cataluña". "Pero sólo querían hablar del referéndum, y ningún presidente puede saltarse la ley", zanjó.