Tras el atropello masivo por una furgoneta blanca en las Ramblas de Barcelona, políticos, instituciones y figuras públicas se han apresurado a mostrar solidaridad con las víctimas y a expresar su conmoción y tristeza por el atentado terrorista. Al menos trece personas han muerto y más de un centenar han resultado heridas.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha afirmado que se mantiene en contacto con las administraciones y aclama la libertad "frente a la barbarie".

Por su parte, la Casa Real ha condenado fuertemente el atentado: "Son unos criminales que no nos van a aterrorizar".

Uno de los tuits más polémicos ha sido el del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que sugiere matar a los terroristas. "Estudien lo que el general Pershing de EEUU hizo a los terroristas cuando fueron capturados. ¡No hubo más terrorismo radical islámico durante 35 años!", ha dicho en la red social tras condenar los atentados.

El presidente se refiere así a una historia no confirmada que atribuye al general John Pershing según la cual, a principios del siglo XX, antes de ejecutar a 50 insurgentes musulmanes filipinos, el general estadounidense ordenó empapar en sangre de cerdo las balas antes de ejecutarlos a 49 de ellos. Según el Corán, está prohibido que los musulmanes entren en contacto con la carne porcina.

Más allá de los representantes políticos españoles, el mundo del deporte también ha querido mostrar su consternación.

La noticia del atentado ha traspasado rápidamente nuestras fronteras. El secretario de Estado de EE UU, Rex Tillerson, ha prometido que su Gobierno y sus aliados encontrarán y llevarán ante la Justicia a los terroristas en Barcelona y en todo el mundo, tras condenar el ataque en esa ciudad.