Huelga de hambre
Mujeres en huelga de hambre en Sol. EUROPA PRESS

Diez integrantes de la asociación gallega Ve-La Luz, que se definen como "supervivientes de la violencia de género", vuelven a la Puerta del Sol, donde acampan desde este sábado 6 de mayo, como ya lo hicieron durante el mes de febrero, con el objetivo de exigir esta vez más ayudas directas a las mujeres que sufren malos tratos como única vía para salir de la espiral de la violencia machista.

Gloria, Martina, Susana, Celia, Sara, Sonia, Patricia, Tatiana, Juana y Ruth han retomado la protesta, vestidas de negro, con camisetas en las que se podía leer "Con el maltrato, no hay trato" y "Atención, mujer sin miedo" y máscaras blancas, con las bocas selladas con cinta negra.

Junto a un cartel con el lema "¡Basta ya! ¡Ni una menos! No permitas que nada ni nadie las silencie. Depende de mí, depende de ti, depende de tod@s", han dispuesto en círculo numerosas siluetas de color negro en recuerdo de las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas y han depositado en el suelo zapatos rojos, rosas rojas y carteles en memoria de las víctimas.

La presidenta de esta organización, Gloria Vázquez, ha indicado que el primer objetivo de esta nueva protesta es presionar para que los Presupuestos Generales del Estado, que ahora se negocian en el Congreso de los Diputados, "contemplen una partida específica de ayudas directas a las víctimas" y que estas representen "como mínimo, el 70% de la partida de prevención contra la violencia de género, que, según el proyecto de Ley de los PGE para 2017 se contemplan 28 millones de euros.

"Para recibir una ayuda directa hay que denunciar y tener una orden de protección", ha subrayado la presidenta de Ve-La Luz, que ha denunciando que de las 142.893 denuncias de 2016, "según los datos del Observatorio contra la Violencia de Género del CGPJ", solo se concedieron medidas del protección a 28.000 mujeres y se adjudicó una vivienda a 4.689. "Así no hay salida", ha advertido.

Vázquez ha indicado también que otro de los motivos por los que han decidido retomar la protesta en la calle, aunque, según ha advertido, los médicos se lo desaconsejan por las secuelas de la huelga de hambre de febrero, responde al "incumplimiento" por parte del Gobierno de crear una mesa de trabajo "digna" en la que participara esta asociación junto a otras organizaciones, comunidades autónomas y ministerios para hacer propuestas de mejora de la protección de las víctimas de la violencia machista.

El pasado 18 de abril antes de la segunda reunión de este grupo de trabajo, constituido en el seno del Observatorio Esatatal contra la Violencia de Género, estas activistas anunciaron que lo dejaban tras sentirse "relegadas".

Sobre esto último, fuentes del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad explicaron que el Observatorio es el órgano legalmente establecido para el análisis y estudio de la violencia machista y que la sesión constitutiva del grupo de trabajo el 30 de marzo contó con la presencia de la presidenta de la Asociación Ve-la luz, aun cuando su organización no forma parte del Observatorio, al igual que otras asociaciones de mujeres y ONG, a las que también se dio entrada.

Testimonios

Entre las participantes en el ayuno, se encuentra Sonia, de 49 años, procedente de Villalba (Madrid), que superó una situación de violencia machista con sus dos hijos y quien ha resaltado que "hay que hacer presión y manifestarse porque siguen muriendo mujeres y niños y no se hace nada".

Otra de las participantes, Tatiana, de 37 años, proveniente de A Coruña (Galicia), que sobrevivió a la violencia machista con tres hijos, ha hecho un llamamiento a sumarse a la protesta de la Puerta del Sol, dar la cara y lanzar un grito para "cambiar este país".