Proyecto de Oxfam en Burkina Faso por Cambio Climático
Las sequías en Burkina Faso impiden el acceso al agua a decenas de comunidades vulnerables. Oxfam

La ONG Oxfam Intermón ha calculado que España tiene que aportar 500 millones de euros hasta 2018 para combatir el cambio climático.

Coincidiendo con el arranque de la Conferencia del Cambio Climático, este lunes en Marrakech, la ONG considera que "el Gobierno español debe poner fin a su actual actitud de negligencia en materia de lucha contra el cambio climático y comprometerse durante la COP22 de Marrakech a trabajar con firmeza en las dos vías para combatirlo: disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y realizar una contribución justa, casi 500 millones de euros hasta 2018 para la mitigación y especialmente para la adaptación de los países más pobres a los impactos del cambio climático, a través del Fondo Verde del Clima".

Hasta ahora, España ha desembolsado menos de un 1% de lo comprometido para el periodo 2015-2018 al fondo Verde del Clima: apenas un millón de euros de los 120 millones que confirmó que iba a desembolsar. Según los cálculos de Oxfam Intermón basados en el PIB, "la contribución justa de nuestro país debería ser de 540 millones de dólares (cerca de 500 millones de euros al cambio actual)".

España es el tercer país europeo que más emisiones de gases de efecto invernadero ha aumentado en el periodo 1990-2014 Para el 2017, según el acuerdo entre España y el Fondo Verde, España deberá desembolsar al menos 17 millones de euros. "Esperamos que los presupuestos que se presenten para ese año incluyan dicha transferencia y que vayan más allá para lograr alcanzar la cifra de 500 millones de euros en 2018", señala Oxfam.

En el lado de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), España es el tercer país europeo que más las ha aumentado en el periodo 1990-2014, denuncia la ONG. De hecho, en el año 2015, las emisiones de gases en España subieron un 3,5%, en contra de lo que reclama Naciones Unidas para combatir y frenar el cambio climático.

También Greenpeace reconoce que el recorte de emisiones de gases de efecto invernadero es un reto ineludible. La ONG considera que España "no está en la buena senda para conseguirlo de momento y debe ser una prioridad acometer las políticas necesarias para cambiar en este sentido".

Según Oxfam, la mitad más pobre de la población mundial – aproximadamente 3.600 millones de personas – sólo genera alrededor del 10% del total de las emisiones mundiales de GEI, y sin embargo vive mayoritariamente en los países más vulnerables ante el cambio climático, sufriendo por lo tanto sus efectos de forma desproporcionada. Son también las poblaciones que tienen menos capacidad de afrontar el impacto del cambio climático.

De acuerdo con datos del Observatorio de Desplazamiento Interno 2015, desde 2008 hasta 2014, 22,5 millones de personas se han visto desplazadas cada año de sus hogares a consecuencia de desastres naturales relacionados con el cambio climático, lo que equivale a un promedio de 62.000 personas por día.

En el año 2050 habrá 52 millones de niños con malnutrición en África Subsahariana, la mitad como consecuencia del cambio climático. El cambio climático, combinado este año con un fenómeno de El Niño especialmente pronunciado, ha dejado alrededor de 60 millones de personas en riesgo de padecer hambre.

"Muchos países van hacia la debacle por los efectos del cambio climático mientras España y buena parte de los países desarrollados miran hacia otro lado y se lavan las manos", asegura José María Vera, director general de Oxfam Intermón. "Hay que superar esta visión miope porque estamos todos en el mismo barco, aunque ahora mismo los efectos del cambio climático se ceben en las poblaciones más pobres, que además son las que menos responsabilidad tienen".

Las cuentas del cambio climático

En su reciente informe global 'Los fondos climáticos a examen 2016', la Organización muestra que de los casi 37.000 millones de euros al año declarados por los países ricos como fondos de lucha contra el cambio climático, tan solo entre 10 y 19.000 millones están realmente dedicados a combatirlo.

Hubo un momento en el que ya no llegaba a alimentar a mis hijos. No tenía nada más De esa cantidad, solo entre 3.600 y 7.200 millones se destinaron a ayudar a países pobres a adaptarse a los impactos del cambio climático, una cantidad que queda muy por debajo de lo necesario. España figura a la cola en fondos destinados a adaptación, con sólo el 8% de la financiación aportada dedicada a ese fin en el periodo 2013-2014.

Mrmoussa, agricultora en Burkina Faso, Un ejemplo de las graves consecuencias del cambio climático es Burkina Faso. Se trata de un país cuya población depende en un 80% de la agricultura y la ganadería de subsistencia, y que ha visto aumentar su temperatura en 0,6 grados desde 1975, lo que ha llevado a un incremento en la frecuencia e intensidad de los desastres naturales y a una alteración del patrón de lluvias que provoca sequías e inundaciones.

Fati Marmoussa, de 26 años, es agricultora en Burkina Faso (en la fotografía). Ella ha explicado a Oxfam las consecuencias de la sequía causada por el cambio climático: "Hubo un momento en el que ya no llegaba a alimentar a mis hijos. No tenía nada más". Marmoussa participa en los proyectos contra la malnutrición de Oxfam Intermón. La organización señala que las mujeres son uno de los colectivos más vulnerables ante los efectos del cambio climático: en muchas regiones su discriminación tiene efectos en la escasez de alimentos, la propiedad de la tierra o la carga de trabajo.

"Al final se trata de un círculo vicioso", apunta Jose María Vera. "La exposición a un clima imprevisto y extremo hace a la población pobre cada vez más vulnerable, y por tanto con menos armas para defenderse del próximo embate meteorológico". "Se trata además", añade Vera, "de una población silenciada que carece de peso político".