Silvia Barquero: "Podemos no ha querido comprometerse con Pacma contra la tauromaquia"

Silvia Barquero, presidenta del PACMA, durante la entrevista con 20minutos en la sede central del partido en Madrid.
Silvia Barquero, presidenta del PACMA, durante la entrevista con 20minutos en la sede central del partido en Madrid.
JORGE PARÍS / 20minutos

El partido animalista Pacma está a punto de entrar en la primera división de la política española. Podemos ha llamado a su puerta para invitarle al frente de izquierdas que se presentará a la repetición de las elecciones el próximo 26 de junio, pero los blanquiverdes han dicho que no: "Sería perjudicial para la causa que defendemos".

Su presidenta, la activista Silvia Barquero, entiende los cantos de sirena. Más aún, desde que Pacma duplicó sus votos y se convirtió en la fuerza extraparlamentaria más votada el 20-D, con 219.191 apoyos en el Congreso y 1.034.617 en el Senado. Pero la decisión, explica, es firme: "Podemos no ha querido comprometerse contra la tauromaquia. Tenemos apoyo social, unas bases comprometidas y un programa muy completo. Vamos a obtener representación más pronto que tarde".

¿Cómo fueron las conversaciones con Podemos?

Nos llamaron hace unos quince días y tomamos un café informal. Hablamos de la situación política general y nos propusieron colaborar para cambiar la ley electoral. Nos pareció interesante porque esa es una prioridad para nosotros, pero no íbamos con el objetivo de establecer ninguna coalición. Nos presentamos en solitario.

¿Descartáis el acuerdo?

Es que es inviable. Podemos no ha querido comprometerse con Pacma contra la tauromaquia. En su programa lleva la no financiación de las corridas de toros, pero nos parece insuficiente. No es un tema económico, sino de posicionamiento ético. No se habla de los desahucios en términos económicos, sino de vidas humanas. ¿Qué trabajo podríamos hacer dentro de un partido que nos limitaría la defensa de los derechos de los animales en el mayor exponente del maltrato en nuestro país? Tendríamos las alas cortadas.

¿Y en una coalición de izquierdas?

Somos un partido transversal, lo que hace que sea fundamental no alinearnos con una ideología concreta. Es importantísimo mantener nuestra independencia para seguir dando voz a los animales. De otro modo, el mensaje sería invisibilizado. No es independencia en términos egoístas, sino en términos de qué es mejor para la causa que defendemos.

Equo optó por lo contrario y se integró en las listas de Podemos.

Han tomado su decisión, pero discrepamos. Los Verdes alemanes se han mantenido siempre en solitario y creo que ese es el ejemplo, mantener tu bandera. El hecho de no ir con Podemos es una decisión arriesgada, pero muy pensada.

Una plataforma de izquierdas obtendría una gran repercusión. ¿Teméis que se os tilde de conformistas?

Sabemos que vamos a obtener representación parlamentaria más pronto que tarde, pero no nos preocupa tanto como creer que ya estamos siendo útiles. En estos cuatro meses de circo político en los que los partidos han estado peleando, nosotros hemos conseguido impedir que se lanzase la pava desde el campanario de Cazalilla, hemos organizado la mayor manifestación en Sevilla contra la tauromaquia y hemos trabajado para evitar que se sacrifiquen cabras como medida ecológica en Baleares y Canarias. Hemos incluido nuestro mensaje de respeto a los animales en la agenda política sin estar en las instituciones.

¿Consultaríais a las bases si os hiciesen una oferta formal?

Llevamos tiempo trabajando en herramientas internas para la toma de decisiones on line. Nuestro crecimiento es paulatino y, de la misma manera, estamos creciendo en democracia interna. Llegado el momento, veríamos la posibilidad de esa decisión compartida, que lo es ahora. En nuestra última asamblea, celebrada en marzo, ya hubo un consenso absoluto en que debemos seguir en solitario.

Pacma es un partido animalista, pero de lo que habla vuestro programa es de un modelo económico y productivo que implique respeto a los animales.
Silvia Barquero, presidenta del partido animalista PacmaLa explotación de los animales es el resultado de un sistema injusto también para ellos. Pero, además, exigimos mejorar el empleo, cambiar el modelo de producción obsoleto del ladrillo, luchar por la igualdad, eliminar las discriminaciones... No es una cuestión de cuatro personas raras que se preocupan por los animales, sino el fin de una larga cadena de injusticias.

Vuestras propuestas incluyen la lucha por la vivienda, la igualdad, los servicios públicos... ¿Habéis tomado conciencia?

Hemos crecido. Hemos pasado de ser considerados como un partido friki y monotemático a una opción política real. Nuestro interés por los animales está ligado al respeto al medio ambiente y a la justicia social. Ampliamos nuestro círculo de consideración moral de las personas a los animales.

Ese discurso suena netamente de izquierdas.

Nunca nos hemos querido definir. Que el elector lo decida por sí mismo viendo nuestro programa electoral. Sí puedo decir que buscamos la justicia social.

¿Qué alternativa proponen a la actividad económica que generan los festejos taurinos* si se prohíbe su celebración?

No queremos mandar a nadie al paro. Los propios empresarios están poniendo en marcha un turismo ecológico en las ganaderías de toros de lidia porque, aunque lo nieguen de puertas para afuera, el sector está cayendo en picado. Nuestro país tiene una tradición cultural e histórica muy rica que podemos aprovechar. En la tauromaquia hay cuatro figuras y cuatro empresarios que se están llevando mucho dinero y viven muy bien, pero también hay ganaderías que están cerrando y mandando sus vacas al matadero.

El carbón o los astilleros se encuentran en una situación parecida, también necesitan una reconversión.

El del carbón es un paralelismo interesante. Es una industria altamente contaminante que se pretende sustituir por recursos no fósiles. A futuro, están abocados a buscar una salida laboral y hay que procurársela. Es una realidad que hay que afrontar.

Los ganaderos aseguran que eso llevará a la extinción del toro de lidia.

Miles de especies están desapareciendo con el cambio climático en un goteo constante y nadie se preocupa. Yo no quiero que desaparezca el toro de lidia, que, además, es una raza, no una especie, sino que quiero que dejen de criarse animales para torturarlos y darles una muerte atroz. Hay algo perverso o de falta total de empatía en ello. Los cazadores, los toreros... Todos dicen querer a los animales más que nosotros, pero les causan sufrimiento y muerte. Es un diálogo imposible. Tratamos de poner fin a una actitud que causa daños a terceros.

¿Abogáis por prohibir el consumo de carne?

Es el eterno tópico. Cada vez hay más personas que deciden llevar una dieta vegana, como hacemos los componentes del Pacma, pero es una decisión personal. Lo que proponemos es acotar lo que se permite, como triturar vivos los pollos macho que la industria del huevo descarta, amputarles el pico, cortar los testículos, el rabo o los colmillos a los cerdos sin anestesia, hacinarlos en jaulas... Detrás de las paredes de las granjas industriales y los mataderos hay un auténtico infierno. Lo único que puedo hacer a nivel político es informar a los ciudadanos para que consuman de manera consciente.

La protección de los animales es una tendencia en Europa.

Hay cosas que son factibles y se podrían hacer si hubiera voluntad política. Una decena de países han prohibido las granjas peleteras. El partido animalista portugués tiene un diputado. Nuestro partido hermano en Holanda, que tiene dos diputadas, una eurodiputada y un senador, ha conseguido acabar con el sacrificio halal y kósher (seccionando la yugular del animal a cuchillo), que es una excepción religiosa con la que no estamos de acuerdo. Tiene que haber un respeto a las peculiaridades culturales y religiosas, pero siempre que no perjudiquen a terceros.

¿Cómo afrontaréis la segunda campaña electoral en seis meses careciendo de espacio en los grandes medios?

Con trabajo duro, activismo a pie de calle, redes sociales y concienciación. Somos un equipo de 40 personas volcado en esta causa. En el folleto que repartimos contamos cinco medidas, de las que tres son sobre animales (sacrificio cero, fin de la tauromaquia y la caza y de los festejos con animales), una de medio ambiente (freno al cambio climático) y otra de justicia social (conservación de la sanidad y educación públicas). Hemos hecho ese reparto para que la gente sepa qué votaremos si obtenemos representación. Entendemos que la gente se cuestione qué decimos del paro. Mi padre tiene una pensión terrible con la que le cuesta llegar a fin de mes. No somos ajenos al problema social que viven los ciudadanos.

¿Presentaréis alguna novedad en el programa?

Vamos a incluir la sostenibilidad del sistema de pensiones, que se nos quedó fuera. Y queremos repasar nuestras propuestas sobre violencia de género e igualdad porque nos parece fundamental. Somos un partido donde el 75% de las listas han sido encabezadas por mujeres.

Pacma tiene una brecha entre los 219.000 votos del Congreso y el millón alcanzado en el Senado. ¿A qué se debe y cómo pensáis salvar esa falla?

Frente al voto ideológico del Congreso, la gente vota más por simpatía en el Senado. Ese millón de papeletas nos da una proyección de hasta dónde podemos llegar. La afinidad existe; de ahí a que un día nos elijan como primera opción hay un paso. Es cuestión de perseverancia. Es necesario que dentro del abanico del Congreso haya una persona dando voz a los derechos de los animales. Si tuviera que convencer a alguien, le diría que tenemos un programa amplio y que vamos a dar nuestro voto contra el maltrato animal y por la educación o la sanidad públicas, por ejemplo.

* 200.000 puestos de trabajo directos e indirectos, de acuerdo a las organizaciones del sector, y un peso de 3.500 millones, el 0,33%, según la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos.

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