'Maurizio Cattelan: América'
El retrete de oro de 18 quilates que Cattelan expondrá en Nueva York Photograph: Maurizio Cattelan

Empeñado en montarla y en ejercer la gamberrada como forma de arte y mensaje grotesco, el italo-estadounidense Maurizio Cattelan (1960) prepara otra de las suyas: en una retrospectiva que organizará en mayo la sede central neoyorquina del museo Guggenheim expondrá un retrete de oro puro de 18 quilates. La obra, en el habitual estilo revoltoso del artista, se titula Maurizio Cattelan: 'America' (Los EE UU de Maurizio Cattelan).

La taza sanitaria, que podría ser una mofa del gusto del político ultra Donald Trump por el equipamiento de oro en la letrina de su avión privado, es una reflexión, como ocurre siempre con la obra de Cattelan, que va más allá de la trastada aparente y chocante. Un receptáculo para excrementos y orinas en un museo de alta categoría, una crítica al adocenamiento del arte y su pliegue frente al poder económico y, finalmente, un guiño histórico al urinario que Duchamp, bajo seudónimo, llamó Fuente en pleno apogeo del arte encontrado.

Humor protoadolescente

De acuerdo con lo poco que se sabe de la obra, que todavía no ha sido mostrada por el artista en su (muy vetusta en diseño) página web, el italo-estadounidense, un activista del planteamiento de dilemas a través del trazo grueso, lo grotesco y el humor protoadolescente, contiene una reflexión sobre la novela del desarraigo emigrante América, que Kafka dejó inconclusa pero fue publicada póstumamente en 1927, es una respuesta de agitación inspirada en el movimiento Occupy Wall Street y su justa crítica al reparto de la riqueza y, finalmente, también tiene que ver con las cotizaciones obscenas del mercado del arte.

Esta es la tesis que maneja la jefa de exposiciones del Guggenheim, Nancy Spector, en unas declaraciones a The New York Times. Los organizadores esperan que las obras de Cattelan no admitan la indiferencia y están "preparados" para recibir fuertes posicionamientos del público visitante. La retrospectiva, la primera del artista en un gran museo, todavía no tiene fechas precisas, pero comenzará a finales de la primavera.

Delirantes cotizaciones

Como es frecuente con las acci0nes artísticas que circulan por el tenue límite entre la provocación y el esperpento —la calavera de diamantes de Hirst, la cama de Emin...—, parte de la carga crítica de Cattelan, que la tiene y es bastante más directa que las de otros artistas contemporáneos de parecidas intenciones, la moralidad de las obras se desploma cuando son puestas a la venta por cantidades tan delirantes como el trabajo en sí.

El Hitler arrodillado se subastará por entre 10 y 15 millones de dólares El monigote de Hitler arrodillado titulado Him (Él), que Cattelan exhibió por primera vez en público colocando la escultura en una calleja del antiguo gueto de Varsovia, está entre los lotes que la casa Christie's subastará el 8 de mayo. La empresa calcula que los clientes interesados pagarán por la pieza entre 10 y 15 millones de dólares (de 8,8 a 13 millones de euros). La cotización del italiano ha subido como la espuma: en 2010 alcanzó el récord por una obra, 8 millones de dólares.

Juan Pablo II alcanzado por un meteorito

Conocido por sus acciones provocadorasen La Nona Ora (La novena hora) representaba al Papa Juan Pablo II alcanzado por un meteorito, — pero retirado del mundo durante los últimos años, el artista ha decidido regresar e incluso ha participado y colaborado abiertamente en el documental Maurizio Cattelan: Be Right Back.

Capturó y sacrificó palomas para la obra 'Turistas', que colocó en Venecia Las obras de este irreverente y sagaz creador obligan a los espectadores, mediante planteamientos absurdos, a buscar las claves de una sociedad no menos incomprensible. Una de sus obras presenta, por ejemplo, a un grupo de palomas disecadas —ya se pueden imaginar que antes fueron atrapadas y sacrificadas— con el título Turisti (Turistas).

Cattelan capturó las ratas de ciudad en el exterior del pabellón oficial de Italia de una de las últimas ediciones de la Bienal de Venecia, que los pájaros se habían ocupado de decorar con sus heces, las disecó y las montó sobre una estructura de aluminio para criticar al turismo de masas y también al turismo artístico, a los que equipara en ferocidad y producción de escoria.

Perro durmiente taxidermizado

La transformación de desechos en arte de alto nivel y no menos elevado precio aparece también en la escultura sin título de una escoba apoyada en un lienzo en blanco al que sostiene en equilibrio para que no se caiga de la pared de la galería, el perro durmiente taxidermizado (hay varios, uno de ellos titulado Barato de alimentar) y la vaca con manetas de ciclomotor en vez de cuernos...

Tres brazos hacen el saludo fascista en 'Ave María' En una de sus obras más conocidas. Ave María, tres brazos uniformados surgen de la pared y hacen el saludo fascista. En la pieza, que podría promover una reflexión sobre la violencia, el poder y el conformismo, los brazos juegan el mismo papel que cualquier elemento decorativo hogareño, trazando una analogía entre la banalidad cotidiana y la conformidad de la vida bajo un régimen fascista.

En el caso del retrete de oro, el artista es consciente de que la obra podría ser el objetivo de algún tipo de vandalización. Por eso optó por no hacer un retrete en estuco, vacío en el interior y forrado de láminas de oro, y se decantó por la solidez indestructible  de una obra robusta en una sola pieza. El oro nunca muere, podría ser la parábola final.